Otro logro de la ciencia andaluza: varios investigadores logran tomates más saludables gracias a una 'vacuna' para plantas

Los tomates obtenidos mediante esta técnica presentan un incremento del 30% al 40% en el contenido de carotenoides como el licopeno y el betacaroteno

Tomate rosa de Conil, sobre la barra de El Borri en Jerez.
Tomate rosa de Conil, sobre la barra de El Borri en Jerez. MANU GARCÍA
31 de enero de 2026 a las 10:50h

Un equipo de investigadores andaluces ha desarrollado una técnica agrícola que permite obtener tomates más saludables y nutritivos, al tiempo que reduce el uso de fertilizantes químicos y el impacto ambiental de su cultivo. El proyecto, financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de Andalucía, ha sido liderado por la Estación Experimental del Zaidín de Granada, en colaboración con la Universidad de Sevilla y la Cooperativa SAT Hortoventas, con sede en Ventas de Zafarraya.

La nueva metodología consiste en la aplicación de hongos beneficiosos del suelo a las plantas de tomate, lo que favorece la producción de carotenoides, compuestos antioxidantes que protegen las células frente al desgaste natural del organismo. Según los investigadores, esta práctica no requiere cambios en el manejo agronómico habitual ni en la producción, y contribuye a reducir el empleo de fertilizantes tradicionales, generando además un ahorro económico para los agricultores.

Los tomates obtenidos mediante esta técnica presentan un incremento del 30% al 40% en el contenido de carotenoides como el licopeno y el betacaroteno, compuestos asociados a la protección celular frente al envejecimiento y al mantenimiento de la salud cardiovascular. Los expertos destacan que el procedimiento no altera el fruto ni introduce sustancias artificiales, sino que estimula los mecanismos biológicos naturales de la planta.

Así funciona el método

El método ha sido definido por los investigadores como una especie de “vacunación vegetal”, que activa de manera temprana la interacción entre los hongos y las raíces de las plantas. Este proceso potencia las rutas naturales implicadas en la producción de antioxidantes, aumentando los compuestos beneficiosos sin necesidad de tratamientos adicionales o modificaciones en el cultivo.

Los especialistas señalan que, aunque los fertilizantes tradicionales garantizan el rendimiento de los cultivos, su uso intensivo puede limitar la interacción de las plantas con los microorganismos beneficiosos presentes en el suelo. Por ello, la investigación propone reducir estos abonos y complementarlos con hongos micorrízicos arbusculares, que establecen una simbiosis con las raíces y mejoran la absorción de agua y nutrientes.

La iniciativa, que combina investigación aplicada y colaboración con el sector agrícola, apunta a ofrecer alternativas sostenibles para la producción de hortalizas, promoviendo frutos con mayores propiedades nutricionales y menor impacto ambiental, sin comprometer la eficiencia del cultivo ni la calidad de los tomates obtenidos.

Sobre el autor

Emilio Cabrera.

Emilio Cabrera

Ver biografía

Lo más leído