Dana en Andalucía: el miércoles 4 de marzo será el día más complicado por lluvias en el sur

Los modelos meteorológicos confirman un choque de masas de aire que dejará lluvias continuas y la temida 'lluvia de sangre' por la calima. Te explicamos qué provincias se llevarán la peor parte.

Mapa del modelo meteorológico ECMWF mostrando la previsión de lluvias por la DANA en Andalucía para la primera semana de marzo.
01 de marzo de 2026 a las 11:13h

Andalucía se prepara para vivir varios días marcados por un tiempo claramente inestable debido a la llegada de una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos). Este fenómeno meteorológico, que consiste en el descuelgue de una bolsa de aire frío en altura, es un motor perfecto para la formación de abundante nubosidad y precipitaciones. Aunque la inestabilidad nos acompañará durante buena parte de la semana, todos los datos analizados en los principales modelos meteorológicos coinciden en un punto: el miércoles 4 de marzo será la jornada más compleja y activa, castigando especialmente a la mitad sur de la comunidad autónoma.

El Estrecho y la Costa del Sol, en el foco del temporal

Aunque las lluvias podrán hacer acto de presencia desde los primeros compases de la semana, será durante el miércoles cuando la atmósfera reúna todos los ingredientes necesarios para desencadenar precipitaciones continuas y, en algunos casos, localmente fuertes. En términos sencillos, asistiremos a un choque perfecto: aire muy frío en las capas altas de la atmósfera interactuando con una entrada de aire cálido y muy húmedo procedente del Atlántico en superficie. Esta fricción hace que las nubes crezcan con gran desarrollo vertical y descarguen agua con mayor facilidad.

Los modelos meteorológicos actuales sitúan el núcleo principal de este episodio en el sur andaluz. Cádiz, y muy especialmente el entorno de la Sierra de Grazalema y el área del Estrecho, aparecen como los puntos donde la lluvia podría mostrar su cara más persistente.

Esta focalización en Cádiz no es casualidad. Responde a un factor orográfico: el viento del suroeste, cargado de humedad oceánica, choca directamente contra los sistemas montañosos de la zona, obligando a esa masa de aire a ascender rápidamente, enfriarse y condensarse. Es el llamado "efecto Föhn" o estancamiento orográfico, un mecanismo habitual en la región que explica por qué Grazalema suele registrar los mayores acumulados de España cuando nos barren los temporales atlánticos.

La inestabilidad se extenderá con fuerza hacia el este. El oeste de Málaga, la Costa del Sol y algunas áreas del sur de la provincia de Granada también tienen muchas papeletas para recibir lluvias continuas y generosas durante buena parte del miércoles. Por el contrario, en provincias de interior como Sevilla o Córdoba, el episodio se prevé algo más irregular, intercalando momentos de lluvia moderada con pausas y claros temporales. En el extremo oriental, concretamente en Almería, la evolución del tiempo dependerá del desplazamiento milimétrico de la DANA; un ligero cambio en su trayectoria de salida podría modificar drásticamente la cantidad de agua que acabe recibiendo la provincia.

Lluvia de barro y el impacto en el terreno

A este inestable escenario primaveral se suma un invitado muy habitual en estas situaciones: la calima. La circulación de los vientos arrastrará polvo en suspensión procedente directamente del norte de África. Aunque la presencia de este polvo sahariano no implica que vaya a llover con más fuerza, sí garantiza que viviremos episodios de lluvia con barro, dejando los cielos turbios, empeorando temporalmente la calidad del aire y reduciendo la visibilidad en carretera.

El miércoles 4 de marzo será, por tanto, una jornada para estar atentos. La preocupación principal no reside tanto en la intensidad torrencial puntual (como ocurre en las DANAs otoñales), sino en la persistencia de las lluvias en el extremo sur. Si las precipitaciones se mantienen de forma continua durante horas sobre el mismo sector, los terrenos que ya vengan húmedos de días anteriores perderán capacidad de absorción, lo que podría favorecer escorrentías y pequeñas acumulaciones de agua en zonas bajas.

Por todo ello, habrá que estar muy pendientes a la evolución meteorológica de las próximas jornadas. Más allá del episodio de este miércoles, los modelos a medio plazo sugieren que la inestabilidad podría prolongarse durante la primera quincena del mes. De mantenerse esta dinámica atlántica, no se descarta que los acumulados totales superen la barrera de los 200 litros por metro cuadrado en los puntos más expuestos de la geografía andaluza de aquí al próximo 15 de marzo, con el foco de nuevo puesto en la zona de Grazalema. Un escenario que, sin duda, obligará a seguir de cerca las actualizaciones diarias de la previsión.

 

Sobre el autor

Ezequiel García Barreda

Ver biografía