Acordes y desacuerdos, el Parlamento aprueba la climatización de las aulas pero batalla por la desescalada

PP y PSOE se lanzan acusaciones mutuas de opacidad en cifras de fallecidos a nivel nacional y sobre decretos ley por parte de la Junta

Minuto de silencio en la sesión plenaria. FOTO: Juan López Cepero

Una sesión plenaria del Parlamento de Andalucía a las 4 de la tarde del mes de junio en Sevilla, con sus 30 grados de rigor, pone a prueba las vocaciones políticas y periodísticas más cerriles. Contradiciendo al vicepresidente Juan Marín, que aseguraba que a partir del 8 de junio se podrían hacer viajes interprovinciales en Andalucía; Elías Bendodo, consejero de Presidencia, trató esta mañana de darle un poco de juego al Pleno cuando aseguraba que solo se permitirían si Málaga y Granada entraban en fase 3 como el resto. Una forma como otra cualquiera de presionar al Gobierno de Sánchez para que admita a estas dos provincias aunque sea con un gol en el descuento y en fuera de juego.

La seguridad de las playas y los decretos para modificaciones urbanísticas centraron la primera parte de un debate que solo tomaba cuerpo cuando el socialista Jiménez Barrios y el popular Toni Martín tomaban la palabra. De las palmadas en la espalda entre los partidos del Gobierno andaluz por las buenas cifras en Andalucía durante la pandemia y la rápida activación económica que han diseñado, se pasaba a conceptos muchos más gruesos como “diarrea jurídica”, patentado esta tarde por el político chiclanero del PSOE. Concepto que, como un bumerán, fue devuelto por Ciudadanos recordando a un tal Pedro Sánchez en el Gobierno del Estado.

Pleno en el Parlamento de Andalucía. FOTO: JUAN LÓPEZ-CEPERO

Los polémicos 1.900 euros de sueldo que la administración andaluza anunciaba para los “vigilantes de la playa”, Jiménez Barrios dixit, que luego parecen haberse quedado en 1.200, dieron a mitad de partido al socialista el galardón de Man of the Match. Y cuando creíamos que se avecinaba el momento álgido de la tarde, la aprobación de la ley de bioclimatización de los centros educativos, todo pasaron a ser reconocimientos de unos a otros, felicitaciones, recuerdos a los que no estaban y, si llegan a tener más tiempo, una potencial versión karaoke del Imagine de John Lennon. La proposición partió hace años de Adelante Andalucía, pero ha sido como esos goles de muchos pases entre todo el equipo en los que lo de menos es el rematador final.

Menos mal que Felipe López del PSOE salió después a decirle al Gobierno de PP y Ciudadanos que eran “un disolvente para el consenso” y que Andalucia es la comunidad con más sanitarios contagiados. Y es que cifras, como colores, hay para todos los gustos. Esto espoleó al PP y a su portavoz de salud, Beatriz Jurado, que no sé si olvidó la acusación socialista o que lleva grabado en la mente eso de “la mejor defensa es un buen ataque”, respondió acusando al Gobierno de la nación de engañar a la gente. Así, en general. Y si en Madrid toca poli bueno, en su versión andaluza, Ciudadanos hacía el papel de poli malo pidiéndole a Sánchez que "deje de jugar con las cifras de fallecidos". Se ve que alguien no les comentó que a quien interpelaban estaba en otro edificio representativo de la soberanía popular pero 600 kilómetros al norte.