Antonio Mairena graba Los caminos se hicieron [1] con el nombre de Nochebuena de Jerez de la Frontera en el año 1954, el mismo Antonio hace la presentación al uso diciendo el título. Lola Flores registra en 1958 sus Aires Navideños Jerezanos, y años más tarde los saca al mercado discográfico Manolo Escobar con el mismo nombre. Peret graba su Villancico de Jerez, con aire de rumba, calco de las versiones anteriores. El villancico será conocido andando el tiempo con el nombre de Los peces en el río. Rafael Romero en 1958 graba Villancico de Jerez y un año mas tarde un Villancico jerezano, con el acompañamiento del guitarrista jerezano Perico el del Lunar, aunque en ambos casos no se halla ningun parentesco con el repertorio sureño. Manuel Vargas también imprime como Villancico de Jerez otra versión de Alegria, alegría, con más aire gaditano que otra cosa, y en otra impresión discográfica del mismo cante aparece como Nochebuena gaditana. Manolo Caracol, casado con la jerezana Luisa Gómez Junquera, y al que se le reconocía devoción por “las cosas de Jerez”, grabó junto a Luisa Ortega,  Arturo Pavón, Manolo Medina, Melchor de Marchena, Vicente Rojas, Enrique Ortega y Las Caracolas, una Nochebuena de Jerez, registrado a finales de los 50 en México y editado en 1960. El disco sale con el nombre de Fiesta gitana con la familia Caracol, y curiosamente es la versión de Los peces en el río que ya había registrado Lola Flores, también tiene en su haber una versión de Los campanilleros.   La Paquera de Jerez con Manolo Caracol.
La Paquera de Jerez con Manolo Caracol
Manolo Caracol llegó a registrar varias bulerías junto a Melchor de Marchena, insertas en las mismas encontramos fragmentos de El maldito calderero y de La huida a Egipto. De ascendencia gaditana, sevillano de nacimiento y madrileño de adopción, Manolo Caracol no era nada ajeno a la Nochebuena jerezana, ello supo transmitirlo. Su hijo Enrique, siendo gerente de la Venta del Gato en Madrid, propone un programa de Fiestas de Navidad en el año 1980, La Nochebuena de Jerez, algo insólito, todavía las grabaciones de la Caja de Ahorros de Jerez no existían y la Zambomba como fiesta permanecía en el imaginario de Jerez como una tradición casi perdida Menú de Nochebuena en la Venta El Gato. En 1960 Antonio Molina y posteriormente, Rafael Farina, graba el villancico de autor Nana de Jerez: Aires Navideños de F.Naranjo, I.Román y M. Naranjo.

NANA DE JEREZ

Tú no tienes mare ¿que le vas hacer? pa que tú duermas te canta tu pare; coplas de Jerez...

El sol le compró a la luna una corona de estrellas, la luna, por no ser menos, le bordó el manto que lleva que están a porfía la luna y el sol adorando a la Virgen María la Virgen María, la madre de Dios.

Nana, nana, nana por bulerías coplas de Jerez que le canta la Virgen María , la Virgen María al niño Manuel

De Rocío Jurado existe un disco del año 1962 para Columbia con cuatro temas, Jerez está en la tierra (villancico Jerezano), La Virgen y el ciego (villancico a lo clásico), Las doce palabritas (canción navideña) y La estrella mas clara (cantos romeros), todos firmados por Ochaíta, Valerio y Solano. Del 64 es el disco de Lola Flores y Antonio González donde canta su Pollito en la cazuela y Camino de Gloria, dos clásicos en su repertorio navideño. Manolo El Gafas en 1967 graba junto al guitarrista Antonio Zor un disco pequeño llamado Nochebuena de Jerez en el que aparece un tema con ese nombre, y que también se puede hallar en una recopilación llamada fiesta de villancicos españoles, en este disco se especifica que es una “bulería de Nochebuena (Jerez de la Frontera)”, editado por Discoteca Popular Catolica PAX. Adela La Chaqueta en 1971 registra Villancico de Jerez y Arcos, serán Los caminos de hicieron, Calle de San Francisco y Me voy al cielo que es mi morada. Este corpus estaría incompleto sin la obra de La Paquera de Jerez, ya que ha sido una de las figuras más relevantes en el cante por Nochebuena de Jerez. En 1956 registra Calle de San Francisco y en 1962 edita cuatro villancicos, con letras de Antonio Gallardo Molina y música de Nicolás Sánchez Ortega. Dos de ellos pertenecen a la tradición bajoandaluza, Huyendo del rey Herodes, La huida a Egipto y Viva el laurel, Camina la Virgen pura, donde se acompaña de los hermanos Morao. Tambien en ese año lanza Pastorcillos que andáis, Tended la ropa tendedla, Tintín catalina y Catapun de Nochebuena. Tres años más tarde saca para Vergara Madre en la puerta hay un niño, un villancico muy difundido en la tradición española y en el que una vez más demuestra sus gusto por los cantos de nochebuena. Siendo la intérprete jerezana más prolífica en registrar villancicos, no hemos podido hallar en el rastreo de portadas que hubiera alguna alusión a la Nochebuena de Jerez, sin embargo sí que es una de las grandes representantes del género. A finales de los años 60 la podemos ver anunciada en el tablao Los Gallos en Sevilla, y como se puede comprobar en esta publicidad del periódico ABC de Sevilla del 30 de Diciembre 1969, edición Andalucia pag. 61, aún pervive en el imaginario colectivo la idea de estampa asociada a lo andaluz y a la Nochebuena de Jerez. También aparece Romerito de Jerez, quien dos años antes había grabado Los caminos se hicieron en el disco Canta Jerez.   Tras años de silencio y con el advenimiento de la democracia surgen distintos movimientos de recuperación (y de reinvención de las fiestas ). La Cátedra de Flamencologia de Jerez celebra su Fiesta por Bulerías de la Nochebuena de Jerez en 1977 y la prensa de ese año sólo recoge un pequeño dato en torno a la peña El Cañizo que hace su zambomba. Cartel de un cotillón celebrado en Los Gallos con La Paquera y Terremoto. A modo de coda Las nuevas corrientes ideológicas del flamenco y la mejora de los soportes sonoros en la década de los cincuenta impulsaron a los artistas flamencos a integrar al villancico popular y más tarde el de autor a su repertorio, adquiriendo notoriedad en la escena y dotándolo de carta de naturaleza flamenca. Para adquirir ese marchamo se llegaron a registrar numerosos villancicos con la adscripción geográfica, esta manera de proceder estuvo vigente hasta principios de la década de los 70. Jerez ya tenía su propio espacio en la escena flamenca, Don Antonio Chacón facilitó la entrada de los flamencos jerezanos a la capital, Perico el del Lunar siguió su estela como maestro de ceremonias y sentó los cimientos del enciclopedismo flamenco, incorporando viejos cantes al repertorio flamenco en la histórica grabación de 1953 Antología de Cante Flamenco. Tras Perico el del Lunar fueron llegando artistas jerezanos a Madrid y con ellos se fue construyendo la noción de “tierra de promisión flamenca”. En Madrid encontraron su sustento a través de los distintos establecimientos y compañías pero sobre todo entraron en contacto con las editoras discográficas. La patrimonialización que hace el flamenco del villancico o coplas de Nochebuena tiene su punto de inflexión con los discos de la Caja de Ahorros de Jerez William Washabaugh (2005: pág., 52) dice que “ (…) El peso que se pone a un lado u otro de la balanza al realizar una grabación no es tanto una función de quien controla los medios como de la manera en que las grabaciones se integran en las vidas políticas en curso de los participantes en un acontecimiento musical,y, sobre todo en la de los oyentes”. Los discos de La Caja otorgaron un canon al repertorio tradicional de villancicos que se legitimaron como flamencos. Teatralizar, escenificar, representar son distintas maneras de definir operaciones de ritualización cultural, para que las tradiciones sirvan hoy de legitimación a quienes las construyeron o se las apropiaron es necesario ponerlas en escena (Garcia Canclini citado en Cámara: 2004 pag.267). Este trabajo ha intentado establecer una vía de debate y estudio en torno a la Nochebuena de Jerez: constructo desarrollado y articulado sobre un modelo estético imaginario de carácter artístico y cultural, un discurso internalizado desde fuera y apropiado y reinventado desde dentro que ha creado su propia simbología y ritual a través de la Zambomba. Dejo para un futuro artículo el rastreo del corpus navideño flamenco que ha florecido desde ese punto de inflexión que supuso, en Jerez y en toda Andalucía, la colección Así canta nuestra tierra en Navidad”. Artículo publicado en la Revista de Flamencología, nº 29-invierno 2016     Bibliografía. Cámara de Landa, Enrique (2004). Etnomusicología. Madrid Ediciones del ICCMU. García Peinazo, Diego (2013). El Ideal de Rock Andaluz. Lógica y conflicto en la construcción musical de una identidad andaluza. Musiker, cuadernos de música 20. 299-325. Mora, Miguel (2008). “La voz de los flamencos”. Retratos y autoretratos. Madrid. El Ojo del Tiempo, Ed. Siruela. Pelinski, Ramón (1997) .Presencia del pasado en un cancionero castellonense. Castellón de la Plana. Biblioteca de Las Artes. Pelinski Ramón (2000). Invitación a la Etnomusicología. Quince Fragmentos y un tango Editorial Akal. Pág. 155. Steingress, Gerard (2006) Y Carmen se fue a París. Sevilla. Almuzara Editorial. Torres, Augusto M. (2004). Directores españoles malditos. Madrid, Huerga & Fierro Editores. Washabaugh, William (2005). Pasión, política y cultura popular. 2005. Barcelona Editorial Paidós. Enlaces online: La memoria del baile. Entrevista a Pilar López 1 oct. 2006 El País por Miguel Mora. Memoria me dió pa tí...Luisa la Torrán [1] El Villancico del Gloria es también conocido como Los Caminos se hicieron aunque en la tradición oral hispánica se le conoce como Buscando posada. Su melodía ha sido muy recurrida por intérpretes y compositores desde Jesús García Leoz, compositor de muchas bandas sonoras de películas de posguerra quien la adaptó en la década de los 40 para El santuario no se rinde y Rafael Romero “El Gallina", que la aprovechó para la película de Carlos Saura Llanto por un bandido acompañado por Perico del Lunar hijo, el texto glorificaba la figura del bandolero José María el Tempranillo. ¡Gloria a José María, gloria! De la provincia de Zamora existe una grabación del sello SAGA en la que el informante hace una interpretación de la misma en aire y ritmo de jota con cuartetas octosilábicas asonantadas, muy similar a la cantada por Sordera en Rito y geografía del cante dedicado a la Navidad.

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