gentes del sur

Manuel Antonio Domínguez, el artista de Huelva que pinta de rosa 'La Bola Negra': "El revisionismo histórico es necesario"

Este artista onubense de Valverde del Camino se ha encargado de la estética de la nueva película de los Javis, que se ha convertido en el noveno mejor estreno de la historia del cine español

  • Manuel Antonio Domínguez, artista andaluz encargado del universo estético de 'La Bola Negra'.

Pregunta. Forma parte de los créditos de una película que se considera un hito del cine español. Recaudó 1,3 millones en su estreno en cines y el segundo mejor día de estreno de una película española en una década, solo por detrás de 'Torrente, presidente'. Y el noveno mejor estreno de la historia del cine español. ¿Cómo lo estás viviendo?

Respuesta. Es muy apabullante. Es un formato tan grande. Los fondos económicos también hacen mucho para que este tipo de movimientos sociales culturales y políticos se lleven a cabo, pero es una barbaridad. Con estos engranajes que tiene la vida cultural, que va saltando de sitio a sitio y se va conformando a la misma vez que vas conociendo a mucha gente, vas conociendo también un proceso creativo diferente. Y, al final, esa red que se va creando hace que conozcan tu trabajo muchas personas. O sea, que es muy bonito.

P. ¿Cómo llegó a usted este trabajo? ¿Le contactaron?

R. Fue la necesidad de incorporar artistas que trabajasen en la construcción de la masculinidad, que fueran queer, que trabajasen un poco la dinámica que muchas veces se desarrolla en los proyectos de estos cineastas. El equipo Sopa, que es un poco el eje creativo de toda la campaña y toda la imagen de La bola negra, está formado por personas que han estado muy paralelo a mi vida. Muchísimo. He estado trabajando con ellos desde que empezaron con su proyecto empresarial. Tienen un perfil andaluz muy cercano al mío, han estado trabajando desde la contemporaneidad de todas las plataformas y de todos los espacios. Han sido grandes protagonistas de lo que sigue siendo ahora mismo la actualidad cinematográfica en España. Por ejemplo, Los Domingos. Cuando uno va tejiendo este tipo de relaciones y se encuentran en un proyecto inmerso, piden un tipo de perfil y saben concretamente con cuál pueden hilar. Y contaron conmigo. Funcionó estupendamente mi trabajo artístico con lo que estaban demandando a ellos.

  • Cartel promocional de 'La Bola Negra' con los detalles de las flechas del artista.

P. ¿Qué le pidieron hacer exactamente?

R. En mi trabajo artístico ha hablado bastante del revisionismo histórico. Entonces, todo ese tipo de trabajos formaba parte de la sinopsis de La Bola Negra: darle visibilidad a historias solapadas. Fue calando por ahí bastante tanto el formato, el código, como lo que estaban ellos esperando. Y empezó a funcionar y a construirse un poco este imaginario que ahora se está viendo a nivel de cartelería y de color en toda la plataforma.

P. Cuando vemos la película, ¿hay elementos que desvelan que ha sido obra suya?

R. Sí. Eso es muy bonito también, ese feedback por parte de los que conocen el trabajo después de tanto tiempo. Yo llevo casi 30 años trabajando este tema. La aparición del color rosa, del hilo, de elementos que han construido un poco el imaginario sobre el que se basa mi trabajo. O sea, no solamente el color rosa, sino un color que muchas veces parece algo que se acerca a los viscosos, otro casi chicle que no te deja moverse, la flecha, todo ese tipo de elementos. Cuando ves la película y conoces mi trabajo, sí que aparece la cercanía de saber que es de Manuel Antonio Domínguez.

P. ¿Por qué eligió el color rosa?

R. Siempre me ha resultado muy bonito. El rosa en sí es un color muy estigmatizado. La parte de ser rosita es una cosa que se está siempre relacionando ahora mismo en la contemporaneidad a los masculinos más sensibles, por decirlo de alguna manera. En mi caso siempre me acompañó porque yo era Manuel de Rosa, Manolito de Rosa en el pueblo. Vivía con mi abuela, que se llamaba Rosa. Entonces, en el pueblo, Manolito de Rosa. Era una cosa como un poco estigmatizante para mí cuando me decían eso. Parece que me estaban diciendo: yo sé lo que tú eres. Yo me apropié del color. Y no hay una cosa más interesante y más subversiva que apropiarse de algo que puede convertirse en estigmatizador y llevártelo a tu campo y que sea algo que te puede definir y hacerte más cómodo.

  • Obra donde predomina el color rosa.
  • -

P. ¿Qué peso tiene su historia personal en su obra?

R. Una de las cosas fundamentales con las que se defiende mejor mi trabajo es con la veracidad del trabajo. Lo que me gusta, con lo que no estoy de acuerdo, lo que me parece más interesante de representar, porque soy un artista simbólico y realista dentro de la figuración. Entonces, todo este tipo de cosas que hablan de lo político, de lo social, habla directamente de las cosas con las que me siento más o menos empatizado por la situación de mi día a día, donde soy una persona que convive entre lo rural y lo urbanita. Después el hecho de ser parte de un colectivo que se ve cada vez más mermado en sus posibilidades de sentirse como cualquier ciudadano con sus libertades. Todo ese tipo de situaciones van derivando en el trabajo empatice con el público que ha pasado por ese tipo de dinámicas.

"La historia personal es una cosa que se magnifica, todos en algún momento nos hemos visto cuestionados"

P. Es algo que ha vivido en sus carnes.

R. La historia personal es una cosa que se magnifica, todos en algún momento nos hemos visto cuestionados. Solamente que, si lo representas, llega a un público y llega todavía más redimensionado. Siempre me inspiro de cosas que me han pasado a mí o a personas cercanas. Me nutro mucho de muchas historias cercanas.

P. Su obra gira en torno a la deconstrucción de la masculinidad tradicional. ¿Con qué estereotipos le gustaría romper?

R. El título de mi tesina fue La deconstrucción del traje de chaqueta como elemento constructor de algunas masculinidades. Siempre me ha parecido una cosa muy curiosa ese tipo de revestimiento de masculinidad hegemónica que, si no te revistes, te uniformas, parece que no estás a la talla de enfrentar o de decir muchas cosas. Desde el político que es cuestionado porque no lleva corbata, hasta la persona que se atreve a llevar un tipo de atuendo que no es el apropiado. Yo firmaba con la sigla HSC, el hombre sin cabeza. A mí me persiguió bastante mucho tiempo porque era una persona que iba un poco fuera de lo que se estaba estableciendo como normal. Era una persona que le gustaba pintar antes que ir a un partido de fútbol. Era una persona que le gustaba hacer otro tipo de cosas, tener una agenda cultural antes que hacer lo que normalmente a la norma general le apetecía hacer. Entonces apareció este perfil para hablar de la decodificación y la deconstrucción de la masculinidad.

P. ¿Nota que hay hombres incómodos con este cuestionamiento de roles?

R. Sí, claro. Es bajar de un podio un tipo de masculinidad heteronormativa y un poquito cansada, porque no deja de salirse un poco del estatus en el que siempre se ha posicionado a este tipo de modelos. Hoy por desgracia lo vemos cada vez más, ese querer recuperar un lugar donde antes estaba establecido el hombre. Se ve claramente con todo ese tipo de parafernalia política que adorna la extrema derecha en algunos casos. Son tremendos, parece que quieren regresar a ese sitio del hombre.

P. El hombre hoy son muchos hombres, ya no es sólo la figura encorsetada de otras épocas con unas directrices de lo que tiene que ser. Ahora vemos a otros.

R. Es necesario el revisionismo para ver lo que estaba detrás, para saber lo que queremos hacia adelante, porque eso no se ha tenido siempre tan en cuenta. Yo creo que la película sirve bastante para las nuevas personas que no están tan relacionadas a lo que ha pasado anteriormente. Hay un público muy joven que no llega a estudiar cosas que tendrían que haberse estudiado en la historia de España. Por eso este tipo de revisionismo aparece en la película y me parece interesantísimo.

Pregunta. Forma parte de los créditos de una película que se considera un hito del cine español. Recaudó 1,3 millones en su estreno en cines y el segundo mejor día de estreno de una película española en una década, solo por detrás de 'Torrente, presidente'. Y el noveno mejor estreno de la historia del cine español. ¿Cómo lo estás viviendo?

Respuesta. Es muy apabullante. Es un formato tan grande. Los fondos económicos también hacen mucho para que este tipo de movimientos sociales culturales y políticos se lleven a cabo, pero es una barbaridad. Con estos engranajes que tiene la vida cultural, que va saltando de sitio a sitio y se va conformando a la misma vez que vas conociendo a mucha gente, vas conociendo también un proceso creativo diferente. Y, al final, esa red que se va creando hace que conozcan tu trabajo muchas personas. O sea, que es muy bonito.

P. ¿Cómo llegó a usted este trabajo? ¿Le contactaron?

R. Fue la necesidad de incorporar artistas que trabajasen en la construcción de la masculinidad, que fueran queer, que trabajasen un poco la dinámica que muchas veces se desarrolla en los proyectos de estos cineastas. El equipo Sopa, que es un poco el eje creativo de toda la campaña y toda la imagen de La bola negra, está formado por personas que han estado muy paralelo a mi vida. Muchísimo. He estado trabajando con ellos desde que empezaron con su proyecto empresarial. Tienen un perfil andaluz muy cercano al mío, han estado trabajando desde la contemporaneidad de todas las plataformas y de todos los espacios. Han sido grandes protagonistas de lo que sigue siendo ahora mismo la actualidad cinematográfica en España. Por ejemplo, Los Domingos. Cuando uno va tejiendo este tipo de relaciones y se encuentran en un proyecto inmerso, piden un tipo de perfil y saben concretamente con cuál pueden hilar. Y contaron conmigo. Funcionó estupendamente mi trabajo artístico con lo que estaban demandando a ellos.

  • Cartel promocional de 'La Bola Negra' con los detalles de las flechas del artista.

P. ¿Qué le pidieron hacer exactamente?

R. En mi trabajo artístico ha hablado bastante del revisionismo histórico. Entonces, todo ese tipo de trabajos formaba parte de la sinopsis de La Bola Negra: darle visibilidad a historias solapadas. Fue calando por ahí bastante tanto el formato, el código, como lo que estaban ellos esperando. Y empezó a funcionar y a construirse un poco este imaginario que ahora se está viendo a nivel de cartelería y de color en toda la plataforma.

P. Cuando vemos la película, ¿hay elementos que desvelan que ha sido obra suya?

R. Sí. Eso es muy bonito también, ese feedback por parte de los que conocen el trabajo después de tanto tiempo. Yo llevo casi 30 años trabajando este tema. La aparición del color rosa, del hilo, de elementos que han construido un poco el imaginario sobre el que se basa mi trabajo. O sea, no solamente el color rosa, sino un color que muchas veces parece algo que se acerca a los viscosos, otro casi chicle que no te deja moverse, la flecha, todo ese tipo de elementos. Cuando ves la película y conoces mi trabajo, sí que aparece la cercanía de saber que es de Manuel Antonio Domínguez.

P. ¿Por qué eligió el color rosa?

R. Siempre me ha resultado muy bonito. El rosa en sí es un color muy estigmatizado. La parte de ser rosita es una cosa que se está siempre relacionando ahora mismo en la contemporaneidad a los masculinos más sensibles, por decirlo de alguna manera. En mi caso siempre me acompañó porque yo era Manuel de Rosa, Manolito de Rosa en el pueblo. Vivía con mi abuela, que se llamaba Rosa. Entonces, en el pueblo, Manolito de Rosa. Era una cosa como un poco estigmatizante para mí cuando me decían eso. Parece que me estaban diciendo: yo sé lo que tú eres. Yo me apropié del color. Y no hay una cosa más interesante y más subversiva que apropiarse de algo que puede convertirse en estigmatizador y llevártelo a tu campo y que sea algo que te puede definir y hacerte más cómodo.

  • Obra donde predomina el color rosa.
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P. ¿Qué peso tiene su historia personal en su obra?

R. Una de las cosas fundamentales con las que se defiende mejor mi trabajo es con la veracidad del trabajo. Lo que me gusta, con lo que no estoy de acuerdo, lo que me parece más interesante de representar, porque soy un artista simbólico y realista dentro de la figuración. Entonces, todo este tipo de cosas que hablan de lo político, de lo social, habla directamente de las cosas con las que me siento más o menos empatizado por la situación de mi día a día, donde soy una persona que convive entre lo rural y lo urbanita. Después el hecho de ser parte de un colectivo que se ve cada vez más mermado en sus posibilidades de sentirse como cualquier ciudadano con sus libertades. Todo ese tipo de situaciones van derivando en el trabajo empatice con el público que ha pasado por ese tipo de dinámicas.

"La historia personal es una cosa que se magnifica, todos en algún momento nos hemos visto cuestionados"

P. Es algo que ha vivido en sus carnes.

R. La historia personal es una cosa que se magnifica, todos en algún momento nos hemos visto cuestionados. Solamente que, si lo representas, llega a un público y llega todavía más redimensionado. Siempre me inspiro de cosas que me han pasado a mí o a personas cercanas. Me nutro mucho de muchas historias cercanas.

P. Su obra gira en torno a la deconstrucción de la masculinidad tradicional. ¿Con qué estereotipos le gustaría romper?

R. El título de mi tesina fue La deconstrucción del traje de chaqueta como elemento constructor de algunas masculinidades. Siempre me ha parecido una cosa muy curiosa ese tipo de revestimiento de masculinidad hegemónica que, si no te revistes, te uniformas, parece que no estás a la talla de enfrentar o de decir muchas cosas. Desde el político que es cuestionado porque no lleva corbata, hasta la persona que se atreve a llevar un tipo de atuendo que no es el apropiado. Yo firmaba con la sigla HSC, el hombre sin cabeza. A mí me persiguió bastante mucho tiempo porque era una persona que iba un poco fuera de lo que se estaba estableciendo como normal. Era una persona que le gustaba pintar antes que ir a un partido de fútbol. Era una persona que le gustaba hacer otro tipo de cosas, tener una agenda cultural antes que hacer lo que normalmente a la norma general le apetecía hacer. Entonces apareció este perfil para hablar de la decodificación y la deconstrucción de la masculinidad.

P. ¿Nota que hay hombres incómodos con este cuestionamiento de roles?

R. Sí, claro. Es bajar de un podio un tipo de masculinidad heteronormativa y un poquito cansada, porque no deja de salirse un poco del estatus en el que siempre se ha posicionado a este tipo de modelos. Hoy por desgracia lo vemos cada vez más, ese querer recuperar un lugar donde antes estaba establecido el hombre. Se ve claramente con todo ese tipo de parafernalia política que adorna la extrema derecha en algunos casos. Son tremendos, parece que quieren regresar a ese sitio del hombre.

P. El hombre hoy son muchos hombres, ya no es sólo la figura encorsetada de otras épocas con unas directrices de lo que tiene que ser. Ahora vemos a otros.

R. Es necesario el revisionismo para ver lo que estaba detrás, para saber lo que queremos hacia adelante, porque eso no se ha tenido siempre tan en cuenta. Yo creo que la película sirve bastante para las nuevas personas que no están tan relacionadas a lo que ha pasado anteriormente. Hay un público muy joven que no llega a estudiar cosas que tendrían que haberse estudiado en la historia de España. Por eso este tipo de revisionismo aparece en la película y me parece interesantísimo.

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