gentes del sur

Floren Iniesta, el jerezano de las mil voces: "No me presto a la IA, en el futuro puede suplantarme y me quedo sin trabajo"

Este presentador, productor y narrador de audiolibros locuta anuncios y vídeos corporativos para grandes marcas como Williams, Lindt, Pringles o Vinted, y colabora en programas de radio

  • El locutor jerezano Floren Iniesta, en su estudio profesional. -

Pregunta. ¿Qué hace un podólogo formándose como locutor?

Respuesta. Realmente yo estudié podología casi de manera testimonial. Primeramente, hay que decir que yo soy un apasionado a la radio, pero no solo de hacerla. Desde que era muy chico, tenía un juguete que todavía conservo que emitía como una señal a corta distancia, y hacía mi programa de radio. Recuerdo, por ejemplo, que me enteré el primero de la familia de lo de Miguel Ángel Blanco. Siempre he sido de tener puesta la radio todo el tiempo, empezó cuando yo era pequeño y sigue siendo así. De hecho, de las cosas que me dan coraje en mi trabajo es no poder escuchar la radio mientras trabajo. Con el paso del tiempo, me he querido formar. Tuve un compañero de radio que me decía, si tú educarás la voz… Y me apunté a un curso de locución y doblaje en Sevilla, en la escuela de Nico Quiles, Persevoix, y estuve bastante tiempo yendo allí a Sevilla dos veces en semana. A partir de ahí, empezó todo. Ya tenía un micrófono y, durante la pandemia, muchos no podían desplazarse hacia los estudios y empezaron a hacerme encargos. Después seguí formándome en Locutarte, que lo fundó en Cádiz Antonio Luis García, uno de mis compañeros de Persevoix, y con posterioridad de la mano de Silvia Nuño. He hecho un montón de cursos y masterclass.

  • Floren comparte cómo es su trabajo desde su estudio.
  • -

P. ¿Recuerda su primera vez delante de un micrófono?

R. Esto es muy de capilla, pero cuando era chico, el contacto que tienes para que te escuche la gente, en mi caso era la misa. El otro día lo decía de cachondeo, quien me hizo a mí debutar en el tema de la locución fue el cura de San Miguel, Don Ángel, que fue el que me dijo que por qué no me hacía lector, y durante un tiempo fui lector. Entonces, se puede decir que mi estreno en la locución fue en la iglesia de San Miguel.

"Mi estreno en la locución fue en la iglesia de San Miguel"

P. La voz es su principal herramienta de trabajo. ¿Qué hace si un día se levanta ronco?

R. Eso es un drama. Imagínate una boda un sábado que se te va de las manos. Ahí lo primero de todo es estar callado. Si puedes, mantener un tiempo de silencio. Y después las típicas indicaciones de leche y jengibre, estar muy hidratado y esas cosas. Pero he de decir que suele ser difícil que me quede afónico. Me ha pasado después de ferias, pero, normalmente, por lo pronto, suele aguantar bien la voz.

P. ¿Cree que tener una buena voz es algo con lo que se nace o siempre se puede amoldar?

R. Una cosa que siempre me han dicho los profesores es que no hay buenas voces, hay buenas interpretaciones. Tienes que tener una voz muy patológica, por así decirlo, para que no sea una buena voz y toda voz se puede trabajar. Y sé que está en el imaginario que una voz grave es una voz bonita. Pero yo, por ejemplo, ahora he hecho un anuncio que está sonando en televisión, de Vinted, y no es voz grave, es voz neutra. Depende de las modas. A veces sí que es verdad que la voz grave hay ciertos clientes que la usan con cierta asiduidad, pero que hay que saber hacer de todo. Con tantos años de curso, yo también he aprendido a obtener diferentes registros y a interpretar en base a lo que me pidan.

P. Ha participado en audiolibros. ¿Tiene tirón este mercado?

R. Es un mercado que, a lo mejor, no sé si tanto en España, pero sí que está en auge. De los ámbitos de la locución, es de los que más auge está teniendo. Sin ir más lejos, lo más cercano que he tenido de experiencias en este sentido ha sido en verano, que ha sido insólito en cuanto a proyectos, porque me han encargado tres audiolibros para agosto. Como soy autónomo no puedes decir que no a tres trabajos seguidos. Entonces, en este caso aproveché y creo que sí que hay un crecimiento importante en el ámbito del audiolibro.

  • El jerezano colabora en programas de radio y narra audiolibros.
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P. ¿Cómo prepara estos trabajos?¿Tiene que leer el libro entero?

R. No. Sería genial que pudieras preparar el libro y ver cómo las voces van siendo diferentes en base a cada personaje. Hay audiolibros que cuentan con varias voces, son las producciones más relevantes. Pero los audiolibros que grabo yo son audiolibros en los que tú tienes que hacer todos los personajes. Entonces, se va improvisando. A veces me santiguo porque empiezo a hacer un personaje de alguna manera y no es la primera vez que me pasa que, con el paso de los capítulos, de repente, en un apéndice, "dijo con su voz grave", y yo lo había hecho con voz aguda.

He de decir que la IA, que en muchos otros casos nos está quitando trabajo, a nosotros nos ayuda. ¿Por qué? Porque le decimos: "Mira, lee el libro y descríbeme cómo es cada personaje". Aunque las inteligencias artificiales no son perfectas en este sentido, más o menos te guían un poco a la hora de prepararte cada personaje. Pero es imposible leerlo antes porque, como en casi todo lo relativo a la locución, tienen mucha prisa para tener el trabajo listo.

P. Lee el libro por primera vez al mismo tiempo que lo va locutando.

R. Efectivamente, y me sorprendo cuando pasan cosas muy tochas. Pero tardas el triple de tiempo porque no solo narramos, sino que tenemos que ir editando cuando nos equivocamos, también limpiando, por ejemplo, algunos sonidos de la saliva y diferentes cuestiones que hay que ir llevando a cabo para producir el audiolibro.

"Afronto los audiolibros como si estuviera estudiando"

Yo siempre digo que los audiolibros, cuando tú tienes que afrontar uno, lo tienes que hacer como si estuvieras estudiando, porque al principio nos ponemos muy artistas a decir: "No, es que esta página no me ha gustado cómo la he narrado". Pero con el paso del tiempo te das cuenta de que tú tienes que rentabilizar, porque si te llevas mucho tiempo para terminar un audiolibro, no le sacas rentabilidad. Entonces, por ejemplo, un día que voy al estudio y tengo un objetivo, ese objetivo lo tengo que cumplir, como cuando tú estás estudiando y dices: "Tengo que estudiarme 20 páginas". Así lo veo yo.

P. Tengo entendido que es la voz de la escudería de Williams de Fórmula 1.

R. Sí, he trabajado con muchas marcas. Pringles, Vinted, AstraZeneca, la ONCE... Claramente, me he metido un momentito en mi historia y destacados porque hay cosas que se me pasan. Ah, por ejemplo, cuando Marc Márquez ganó el campeonato de MotoGP, participé en el vídeo de recapitulación de la temporada del año pasado, tanto de Marc Márquez como de su hermano Álex. También hice un anuncio con Marc Márquez. Él empezaba el anuncio hablando y, después, seguía yo. La verdad que es una experiencia muy chula. Ah, y una cosa que me gustó mucho hacer como buen amante del chocolate es la versión española de un anuncio del museo de chocolate de Lindt en Suiza.

P. Entiendo que cada marca te pone los requisitos. ¿Cuáles son?

R. Sí, la verdad que cada marca, sobre todo la publicidad, es algo meticuloso.

En el caso de Vinted, yo lo grabé en Jerez, que esa es una de las cosas que a mí más orgullo me da. Pero también, en este caso, había un técnico de sonido que estaba en Escocia y la publicista de Vinted que estaba en Madrid, entonces estábamos conectados de manera remota. Hicimos como 15 versiones del anuncio. Cuando todavía no grababa publicidad, pensaba que lo cortaban, pero no. Hasta la más mínima palabra está medida. Por ejemplo, el final del anuncio es: "No lo usas, véndelo". Pues ese "véndelo", lo pude decir 20 veces hasta que le terminó por gustar a la publicista.

  • El jerezano acumula reconocimientos en el mundo del carnaval.
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P. Está vinculado al mundo de las hermandades. La SGAE quiere ahora cobrar a las hermandades por los derechos de autor de obras protegidas. De alguna forma, ¿se ha encontrado con algún lío por el uso de tu voz sin que le paguen?

R. Realmente no, porque normalmente soy algo más, digamos, altruista. A lo mejor cobraba algo simbólico, pero yo, como vengo de algún modo del mundo de las cofradías en lo comunicativo, casi que me siento como muy unido a ellas. Yo no suelo ser exquisito con las cofradías. Siempre que he grabado para ellas, no he tenido ningún tipo de problema, como no he tenido problema con ningún trabajo que haya hecho en cualquier ámbito. Pero hay que estar un poco atento con la IA, porque estamos preocupados de que haya encargos fraudulentos. Hay que tener muchísima vista para ver qué es lo que acepta uno. Hay veces que te pueden pillar y puede suceder. Yo, por lo pronto, no me presto a entrenar voces de inteligencia artificial.

P. ¿Entrenar voces?

R. Sí, ahora, digamos que hay un método por el que van captando locutores, voces de cualquier tipo, para que graben morfemas, fonemas o diferentes frases para así crear voces sintéticas.

Hay una cosa que se llama Text-to-Speech (TTS), -tecnología que convierte texto escrito en un archivo de audio utilizando modelos entrenados con grabaciones humanas-. Por lo pronto, no me presto a ello porque implica que, si esa voz termina teniendo mi tono, a lo mejor en el futuro me suplanta a mí y yo me quedo sin trabajo.

P. Es surrealista lo que está planteando.

R. A mí el tema de la inteligencia artificial me parece hasta hortera. Que una inteligencia artificial empiece a ocupar espacios que precisamente son creativos... Entiendo que la tecnología avance y que haya trabajos en los que pueda ser una herramienta extraordinaria, pero me cuesta entender que, en algo tan humano como contar una historia, interpretar un personaje o ponerle voz a un spot, pensemos que es mejor eliminar precisamente al ser humano.

Está pasando en el ámbito del diseño. Hay gente que ya está reconociendo los carteles hechos con IA y empieza a cansarse de esa estética. Y yo creo que también, poco a poco, la gente va a reconocer las voces sintéticas. Yo las identifico enseguida, tienen una perfección impostada... Ahora cada vez se busca más la naturalidad y, entonces, más tarde o más temprano, la gente va a identificarlas o no las va a tomar como suyas porque no suenan humanas. He escuchado esas voces sintéticas en campañas institucionales de ayuntamientos que hablan de la ciudad, de sus calles, de sus personas, y piensas tú: para hablar de esas personas han decidido prescindir de una persona. Es un galimatías. Pero, bueno, tampoco voy a juzgar a quien use este método para vender su empresa, porque a lo mejor una persona no tiene recursos para contratar a un locutor. Creo que esto puede terminar mirando a la exclusividad, como cuando tú valoras una cosa porque está hecha a mano o vas al supermercado y, en vez de coger un blíster, le pides al carnicero que te lo corte. Así lo veo yo.

Pregunta. ¿Qué hace un podólogo formándose como locutor?

Respuesta. Realmente yo estudié podología casi de manera testimonial. Primeramente, hay que decir que yo soy un apasionado a la radio, pero no solo de hacerla. Desde que era muy chico, tenía un juguete que todavía conservo que emitía como una señal a corta distancia, y hacía mi programa de radio. Recuerdo, por ejemplo, que me enteré el primero de la familia de lo de Miguel Ángel Blanco. Siempre he sido de tener puesta la radio todo el tiempo, empezó cuando yo era pequeño y sigue siendo así. De hecho, de las cosas que me dan coraje en mi trabajo es no poder escuchar la radio mientras trabajo. Con el paso del tiempo, me he querido formar. Tuve un compañero de radio que me decía, si tú educarás la voz… Y me apunté a un curso de locución y doblaje en Sevilla, en la escuela de Nico Quiles, Persevoix, y estuve bastante tiempo yendo allí a Sevilla dos veces en semana. A partir de ahí, empezó todo. Ya tenía un micrófono y, durante la pandemia, muchos no podían desplazarse hacia los estudios y empezaron a hacerme encargos. Después seguí formándome en Locutarte, que lo fundó en Cádiz Antonio Luis García, uno de mis compañeros de Persevoix, y con posterioridad de la mano de Silvia Nuño. He hecho un montón de cursos y masterclass.

  • Floren comparte cómo es su trabajo desde su estudio.
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P. ¿Recuerda su primera vez delante de un micrófono?

R. Esto es muy de capilla, pero cuando era chico, el contacto que tienes para que te escuche la gente, en mi caso era la misa. El otro día lo decía de cachondeo, quien me hizo a mí debutar en el tema de la locución fue el cura de San Miguel, Don Ángel, que fue el que me dijo que por qué no me hacía lector, y durante un tiempo fui lector. Entonces, se puede decir que mi estreno en la locución fue en la iglesia de San Miguel.

"Mi estreno en la locución fue en la iglesia de San Miguel"

P. La voz es su principal herramienta de trabajo. ¿Qué hace si un día se levanta ronco?

R. Eso es un drama. Imagínate una boda un sábado que se te va de las manos. Ahí lo primero de todo es estar callado. Si puedes, mantener un tiempo de silencio. Y después las típicas indicaciones de leche y jengibre, estar muy hidratado y esas cosas. Pero he de decir que suele ser difícil que me quede afónico. Me ha pasado después de ferias, pero, normalmente, por lo pronto, suele aguantar bien la voz.

P. ¿Cree que tener una buena voz es algo con lo que se nace o siempre se puede amoldar?

R. Una cosa que siempre me han dicho los profesores es que no hay buenas voces, hay buenas interpretaciones. Tienes que tener una voz muy patológica, por así decirlo, para que no sea una buena voz y toda voz se puede trabajar. Y sé que está en el imaginario que una voz grave es una voz bonita. Pero yo, por ejemplo, ahora he hecho un anuncio que está sonando en televisión, de Vinted, y no es voz grave, es voz neutra. Depende de las modas. A veces sí que es verdad que la voz grave hay ciertos clientes que la usan con cierta asiduidad, pero que hay que saber hacer de todo. Con tantos años de curso, yo también he aprendido a obtener diferentes registros y a interpretar en base a lo que me pidan.

P. Ha participado en audiolibros. ¿Tiene tirón este mercado?

R. Es un mercado que, a lo mejor, no sé si tanto en España, pero sí que está en auge. De los ámbitos de la locución, es de los que más auge está teniendo. Sin ir más lejos, lo más cercano que he tenido de experiencias en este sentido ha sido en verano, que ha sido insólito en cuanto a proyectos, porque me han encargado tres audiolibros para agosto. Como soy autónomo no puedes decir que no a tres trabajos seguidos. Entonces, en este caso aproveché y creo que sí que hay un crecimiento importante en el ámbito del audiolibro.

  • El jerezano colabora en programas de radio y narra audiolibros.
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P. ¿Cómo prepara estos trabajos?¿Tiene que leer el libro entero?

R. No. Sería genial que pudieras preparar el libro y ver cómo las voces van siendo diferentes en base a cada personaje. Hay audiolibros que cuentan con varias voces, son las producciones más relevantes. Pero los audiolibros que grabo yo son audiolibros en los que tú tienes que hacer todos los personajes. Entonces, se va improvisando. A veces me santiguo porque empiezo a hacer un personaje de alguna manera y no es la primera vez que me pasa que, con el paso de los capítulos, de repente, en un apéndice, "dijo con su voz grave", y yo lo había hecho con voz aguda.

He de decir que la IA, que en muchos otros casos nos está quitando trabajo, a nosotros nos ayuda. ¿Por qué? Porque le decimos: "Mira, lee el libro y descríbeme cómo es cada personaje". Aunque las inteligencias artificiales no son perfectas en este sentido, más o menos te guían un poco a la hora de prepararte cada personaje. Pero es imposible leerlo antes porque, como en casi todo lo relativo a la locución, tienen mucha prisa para tener el trabajo listo.

P. Lee el libro por primera vez al mismo tiempo que lo va locutando.

R. Efectivamente, y me sorprendo cuando pasan cosas muy tochas. Pero tardas el triple de tiempo porque no solo narramos, sino que tenemos que ir editando cuando nos equivocamos, también limpiando, por ejemplo, algunos sonidos de la saliva y diferentes cuestiones que hay que ir llevando a cabo para producir el audiolibro.

"Afronto los audiolibros como si estuviera estudiando"

Yo siempre digo que los audiolibros, cuando tú tienes que afrontar uno, lo tienes que hacer como si estuvieras estudiando, porque al principio nos ponemos muy artistas a decir: "No, es que esta página no me ha gustado cómo la he narrado". Pero con el paso del tiempo te das cuenta de que tú tienes que rentabilizar, porque si te llevas mucho tiempo para terminar un audiolibro, no le sacas rentabilidad. Entonces, por ejemplo, un día que voy al estudio y tengo un objetivo, ese objetivo lo tengo que cumplir, como cuando tú estás estudiando y dices: "Tengo que estudiarme 20 páginas". Así lo veo yo.

P. Tengo entendido que es la voz de la escudería de Williams de Fórmula 1.

R. Sí, he trabajado con muchas marcas. Pringles, Vinted, AstraZeneca, la ONCE... Claramente, me he metido un momentito en mi historia y destacados porque hay cosas que se me pasan. Ah, por ejemplo, cuando Marc Márquez ganó el campeonato de MotoGP, participé en el vídeo de recapitulación de la temporada del año pasado, tanto de Marc Márquez como de su hermano Álex. También hice un anuncio con Marc Márquez. Él empezaba el anuncio hablando y, después, seguía yo. La verdad que es una experiencia muy chula. Ah, y una cosa que me gustó mucho hacer como buen amante del chocolate es la versión española de un anuncio del museo de chocolate de Lindt en Suiza.

P. Entiendo que cada marca te pone los requisitos. ¿Cuáles son?

R. Sí, la verdad que cada marca, sobre todo la publicidad, es algo meticuloso.

En el caso de Vinted, yo lo grabé en Jerez, que esa es una de las cosas que a mí más orgullo me da. Pero también, en este caso, había un técnico de sonido que estaba en Escocia y la publicista de Vinted que estaba en Madrid, entonces estábamos conectados de manera remota. Hicimos como 15 versiones del anuncio. Cuando todavía no grababa publicidad, pensaba que lo cortaban, pero no. Hasta la más mínima palabra está medida. Por ejemplo, el final del anuncio es: "No lo usas, véndelo". Pues ese "véndelo", lo pude decir 20 veces hasta que le terminó por gustar a la publicista.

  • El jerezano acumula reconocimientos en el mundo del carnaval.
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P. Está vinculado al mundo de las hermandades. La SGAE quiere ahora cobrar a las hermandades por los derechos de autor de obras protegidas. De alguna forma, ¿se ha encontrado con algún lío por el uso de tu voz sin que le paguen?

R. Realmente no, porque normalmente soy algo más, digamos, altruista. A lo mejor cobraba algo simbólico, pero yo, como vengo de algún modo del mundo de las cofradías en lo comunicativo, casi que me siento como muy unido a ellas. Yo no suelo ser exquisito con las cofradías. Siempre que he grabado para ellas, no he tenido ningún tipo de problema, como no he tenido problema con ningún trabajo que haya hecho en cualquier ámbito. Pero hay que estar un poco atento con la IA, porque estamos preocupados de que haya encargos fraudulentos. Hay que tener muchísima vista para ver qué es lo que acepta uno. Hay veces que te pueden pillar y puede suceder. Yo, por lo pronto, no me presto a entrenar voces de inteligencia artificial.

P. ¿Entrenar voces?

R. Sí, ahora, digamos que hay un método por el que van captando locutores, voces de cualquier tipo, para que graben morfemas, fonemas o diferentes frases para así crear voces sintéticas.

Hay una cosa que se llama Text-to-Speech (TTS), -tecnología que convierte texto escrito en un archivo de audio utilizando modelos entrenados con grabaciones humanas-. Por lo pronto, no me presto a ello porque implica que, si esa voz termina teniendo mi tono, a lo mejor en el futuro me suplanta a mí y yo me quedo sin trabajo.

P. Es surrealista lo que está planteando.

R. A mí el tema de la inteligencia artificial me parece hasta hortera. Que una inteligencia artificial empiece a ocupar espacios que precisamente son creativos... Entiendo que la tecnología avance y que haya trabajos en los que pueda ser una herramienta extraordinaria, pero me cuesta entender que, en algo tan humano como contar una historia, interpretar un personaje o ponerle voz a un spot, pensemos que es mejor eliminar precisamente al ser humano.

Está pasando en el ámbito del diseño. Hay gente que ya está reconociendo los carteles hechos con IA y empieza a cansarse de esa estética. Y yo creo que también, poco a poco, la gente va a reconocer las voces sintéticas. Yo las identifico enseguida, tienen una perfección impostada... Ahora cada vez se busca más la naturalidad y, entonces, más tarde o más temprano, la gente va a identificarlas o no las va a tomar como suyas porque no suenan humanas. He escuchado esas voces sintéticas en campañas institucionales de ayuntamientos que hablan de la ciudad, de sus calles, de sus personas, y piensas tú: para hablar de esas personas han decidido prescindir de una persona. Es un galimatías. Pero, bueno, tampoco voy a juzgar a quien use este método para vender su empresa, porque a lo mejor una persona no tiene recursos para contratar a un locutor. Creo que esto puede terminar mirando a la exclusividad, como cuando tú valoras una cosa porque está hecha a mano o vas al supermercado y, en vez de coger un blíster, le pides al carnicero que te lo corte. Así lo veo yo.

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