gentes del sur

Ángeles Lucas, periodista sevillana en lugares inhóspitos de 25 países: "La migración no es un problema"

La redactora de 'El País' presenta este sábado 3 de octubre, dentro de la Feria del Libro de Jerez, 'Presentes. 20 años de reportajes fuera del foco mediático en 25 países', una antología de algunos de los mejores reportajes de toda su carrera

  • La periodista sevillana Ángeles Lucas, en la Alameda de Hércules, en días pasados. -

P. ¿Por qué estudió periodismo?

R. Era una confluencia entre varios aspectos que me gustaban mucho. Por un lado, la sociología y todo lo que tenía que ver con las personas y las cuestiones sociales. Y, por otro lado, me gustaba mucho la imagen y el sonido. Y, por otro lado, me habían destacado siempre que tenía como cualidades para la escritura. Era como que unía bastante bien todos esos requisitos. Para ser totalmente precisa, en realidad a mí me gustaba más Comunicación Audiovisual. Porque encontraba que yo encontraba en el audiovisual una herramienta muy potente para difundir los mensajes. Al final terminé haciendo Periodismo con las asignaturas de Comunicación Audiovisual que tenía de libre configuración y de optativas. Pero sí, yo encontraba en el audiovisual una herramienta muy potente para difundir los mensajes.

P. Ha estado en prácticamente todos los continentes del mundo. ¿En qué parte se siente más cómoda desempeñando esta profesión??

R. Gran parte de los reportajes están hechos en muchos países de África. Y creo que ahí, en África, se trabaja muy bien porque la gente en los países africanos es encantadora.

P. ¡Ay! Le he perdido. ¿Me oye?

R. Ahora, ahora. Entonces, en los países africanos me gusta mucho trabajar porque la gente es muy abierta, digamos, comparte con mucha tranquilidad, tanto si hablas con gente de la calle como con científicos, como con alguien de un ámbito más político en pequeña escala. También es verdad que hay muchos países africanos en los que es muy complicado entrar como periodista, es conflictivo, es delicado, tienes que ir más custodiada por alguna organización. Pero bueno, yo creo que ofrece una información muy interesante.

  • La periodista publica su libro ‘Presentes. 20 años de reportajes fuera del foco mediático en 25 países’.
  • -

P. Trabajó en la sección África no es un país de 'El País'.

R. Si, siempre para El País, pero en distintas secciones. Porque también ha sido para Planeta Futuro, o para Cultura. También hay un reportaje en Marruecos, que lo escribí para Diario de Sevilla, y está en el libro.

P. Después de hacer estos reportajes, ¿cambió su propia mirada hacia este continente?

R. Sí, claro, totalmente. De hecho, me parece que todo el mundo tendría que mirar a África para entender la historia y el presente. Estamos en Andalucía, estamos a 14 kilómetros de un continente con el que hemos estado históricamente relacionados, sobre todo en la zona del Magreb, pero también en África subsahariana por todos los siglos de esclavitud. Cádiz era un puerto esclavista muy importante, Sevilla también, había mucha esclavitud en Huelva, luego en Cataluña y en el resto de Europa. Entonces, eso es lo que refiere a la presencia de africanos en el continente europeo. Una de las consecuencias actuales de por qué es importante mirar a África es porque África apenas emite en todo el continente un 4% del CO2. En cambio, en los países del norte vivimos con un bienestar extraordinario, a costa de emitir en una atmósfera que luego sufren ellos.

P. Cuando miramos a África también la solemos mirar por la migración, por lo que está ocurriendo ahora en Ceuta.

Pero fíjate que la migración se entiende porque, en muchas dimensiones, el mundo occidental ha perjudicado a África desde los cinco siglos de esclavitud, llevándote a las personas, o sea, desarraigándolos, secuestrando a la gente, a los hombres más fuertes, a las mujeres más fuertes durante cinco siglos, para llevarlos a Europa o América a construir el bienestar y el desarrollo allí. Son cinco siglos, es una barbaridad de tiempo. Tratan de extraer de allí lo máximo posible, como en la actualidad. Por supuesto que hay desplazados climáticos, porque nuestras emisiones provocan en esas latitudes que las cosechas no salgan, que las lluvias sean erráticas. Es parte de las causas y razones que hacen que estas personas quieran salir de donde están.

Que, de pronto se convierta en un problema, también es muy político. Es decir, la migración no es un problema. Se ha intentado identificar como problema, pero no debería de serlo. Debería de gestionarse como cualquier otra cuestión social que se gestiona en un país o en un continente. Entonces, a mí me parece, por todas estas razones, tremendamente injusto.

  • La periodista lleva 20 años viajando por el mundo.
  • -

P. -Como periodista, ¿qué tipos de dificultades se ha encontrado en estos 20 años de reportajes?

R. Hay países en los que, para identificarte como periodista necesitas unos visados complejísimos. Yo suelo viajar a sitios muy alejados de las ciudades. Son muchísimas horas de coche hasta llegar a zonas inhóspitas o muy inaccesibles. También te da cierto miedo las enfermedades que puedas coger. Luego, algunos temas culturales o de idioma. Hay que aprender un poco los códigos en zonas tan distintas a nuestra cultura, intentar siempre observar y mirar cómo es el comportamiento de la gente o cómo se visten para adaptarte al entorno en el que te vas a mover, que lo veo muy importante.

"Como periodista, las mayores dificultades están en la redacción, en intentar que esos temas interesen a los lectores"

Pero luego, como periodista, las mayores dificultades están en la redacción, en intentar que esos temas interesen a los lectores. Tú, como periodista, sabes que cuando haces una propuesta que no tiene un componente que pueda resultar relevante en ese momento, hay intentar generar ese interés en el lector y en el jefe. Yo diría que prácticamente mi jefe me dice que adelante. Luego, a mí me parece un poco más desafiante en cómo se difunde ese reportaje. Probablemente no va a estar en la abertura de la web, ni en la abertura del papel, básicamente que tengan hueco en lo que es el medio en sí.

P. De todas las realidades a las que se ha acercado, ¿qué tragedia le ha marcado más?

R. Uf, a ver, ha habido muchas. Por ejemplo, El vientre del mundo, cuando entrevisté a una niña con anemia. En la India, cuando fui a visitar niños sin padres, algunos niños con dificultades psicomotrices o alguna discapacidad física. Eso era bastante duro también, tan pequeñitos allí en los centros. Eso impacta mucho.

Otras chicas en Colombia.

P. Se ha cortado.

R. ¿Me oyes aquí mejor?

P. Sí. Hablaba de una chica colombiana.

R. Sí, una adolescente de una sociedad restrictiva y, bueno, pues se te encoge el corazón, ¿no Desafortunadamente hay muchas. Pero, bueno, también normalmente tienen un poco de esperanza. Hay algunas circunstancias sí que son duras, pero muchas veces en estos sitios también encuentras mucha fuerza de la gente para seguir.

  • Ángeles ha sido premiada por la Asociación de Periodistas Agroalimentarios de España (APAE).
  • -

P. ¿Ha visto el cambio de algunas de las realidades de las que ha escrito a lo largo de estos años?

R. Lo pienso y te respondo porque normalmente cuando escribo un reportaje es como una historia que se lanza y ahí está. Por ejemplo, sí, un niño que había sufrido violencia machista en su casa al que entrevisté, Más invisibles que las mujeres maltratadas. He sabido que apenas se había escrito hasta el momento nada de cómo sufren los niños la violencia machista dentro de las casas en España. Y este chico me dio su testimonio siendo ya mayor. Él había sufrido eso y había conseguido salir con su madre de la casa. He seguido en contacto con él y está muy bien. Tiene ya su familia y su trabajo.

"Cada país es un mundo, tiene sus propias normativas y su propio desarrollo. Quizás en los países africanos se vive mucho más en comunidad"

P. Lo mismo escribes de migración, de crisis globales de desertificación, de la Feria de Abril. ¿Cómo es su metodología de trabajo?

R. La intuición... Son temas con los que siento como un pálpito especial. Los que creo que se merecerían más difusión de la que están teniendo o me parece que puedo abrir una vía de información que no está tan explorada o para la que no hay tanta hemeroteca. Para mí eso es lo desafiante. Es decir, a mí me interesa más un tema desconocido e investigarlo, e ir encontrando los elementos nuevos o interesantes que va aportando, como por ejemplo la esclavitud o la semilla. Si tienes también en la cabeza los derechos humanos y que todas las personas en cualquier latitud del planeta tienen exactamente el mismo valor, cuando descodifica los códigos capitalistas o hegemónicos de que lo más importante es el hombre blanco y lo menos importante es todo lo que está por debajo.

Cuando rompes un poco eso y piensas que tienen exactamente el mismo valor, pues te salen protagonistas de un montón de sitios que crees que podrían tener exactamente la misma voz. Y con respecto a temas de medio ambiente, son elementos que están dentro de la naturaleza y que a veces no se informa de ello. A lo mejor se informa mucho de los árboles, pero no se informa nada de los suelos. Entonces, mirar a los suelos. Donde menos vaya el foco, más voy yo.

P. Ha mencionado los derechos humanos y se me viene a la cabeza la crisis de la vivienda, los desahucios, los alquileres por las nubes, la imposibilidad de comprar, los jóvenes atrapados en casa de sus padres… ¿Ocurre en otros países?

R. Tendría que documentarte para poder responder con más entidad. Ten en cuenta que viajo a determinados países para hacer coberturas muy específicas. Por supuesto, busco contextos y veo antes de llegar la situación de cada país. Cada país es un mundo, tiene sus propias normativas y su propio desarrollo. Quizás en los países africanos se vive mucho más en comunidad. Como decía el otro día un humorista, la población gitana no deja a una persona mayor sola nunca. Pues a lo mejor habría que aprenderlo de ellos o de la población de otros países que viven más en comunidad.

P. ¿Por qué estudió periodismo?

R. Era una confluencia entre varios aspectos que me gustaban mucho. Por un lado, la sociología y todo lo que tenía que ver con las personas y las cuestiones sociales. Y, por otro lado, me gustaba mucho la imagen y el sonido. Y, por otro lado, me habían destacado siempre que tenía como cualidades para la escritura. Era como que unía bastante bien todos esos requisitos. Para ser totalmente precisa, en realidad a mí me gustaba más Comunicación Audiovisual. Porque encontraba que yo encontraba en el audiovisual una herramienta muy potente para difundir los mensajes. Al final terminé haciendo Periodismo con las asignaturas de Comunicación Audiovisual que tenía de libre configuración y de optativas. Pero sí, yo encontraba en el audiovisual una herramienta muy potente para difundir los mensajes.

P. Ha estado en prácticamente todos los continentes del mundo. ¿En qué parte se siente más cómoda desempeñando esta profesión??

R. Gran parte de los reportajes están hechos en muchos países de África. Y creo que ahí, en África, se trabaja muy bien porque la gente en los países africanos es encantadora.

P. ¡Ay! Le he perdido. ¿Me oye?

R. Ahora, ahora. Entonces, en los países africanos me gusta mucho trabajar porque la gente es muy abierta, digamos, comparte con mucha tranquilidad, tanto si hablas con gente de la calle como con científicos, como con alguien de un ámbito más político en pequeña escala. También es verdad que hay muchos países africanos en los que es muy complicado entrar como periodista, es conflictivo, es delicado, tienes que ir más custodiada por alguna organización. Pero bueno, yo creo que ofrece una información muy interesante.

  • La periodista publica su libro ‘Presentes. 20 años de reportajes fuera del foco mediático en 25 países’.
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P. Trabajó en la sección África no es un país de 'El País'.

R. Si, siempre para El País, pero en distintas secciones. Porque también ha sido para Planeta Futuro, o para Cultura. También hay un reportaje en Marruecos, que lo escribí para Diario de Sevilla, y está en el libro.

P. Después de hacer estos reportajes, ¿cambió su propia mirada hacia este continente?

R. Sí, claro, totalmente. De hecho, me parece que todo el mundo tendría que mirar a África para entender la historia y el presente. Estamos en Andalucía, estamos a 14 kilómetros de un continente con el que hemos estado históricamente relacionados, sobre todo en la zona del Magreb, pero también en África subsahariana por todos los siglos de esclavitud. Cádiz era un puerto esclavista muy importante, Sevilla también, había mucha esclavitud en Huelva, luego en Cataluña y en el resto de Europa. Entonces, eso es lo que refiere a la presencia de africanos en el continente europeo. Una de las consecuencias actuales de por qué es importante mirar a África es porque África apenas emite en todo el continente un 4% del CO2. En cambio, en los países del norte vivimos con un bienestar extraordinario, a costa de emitir en una atmósfera que luego sufren ellos.

P. Cuando miramos a África también la solemos mirar por la migración, por lo que está ocurriendo ahora en Ceuta.

Pero fíjate que la migración se entiende porque, en muchas dimensiones, el mundo occidental ha perjudicado a África desde los cinco siglos de esclavitud, llevándote a las personas, o sea, desarraigándolos, secuestrando a la gente, a los hombres más fuertes, a las mujeres más fuertes durante cinco siglos, para llevarlos a Europa o América a construir el bienestar y el desarrollo allí. Son cinco siglos, es una barbaridad de tiempo. Tratan de extraer de allí lo máximo posible, como en la actualidad. Por supuesto que hay desplazados climáticos, porque nuestras emisiones provocan en esas latitudes que las cosechas no salgan, que las lluvias sean erráticas. Es parte de las causas y razones que hacen que estas personas quieran salir de donde están.

Que, de pronto se convierta en un problema, también es muy político. Es decir, la migración no es un problema. Se ha intentado identificar como problema, pero no debería de serlo. Debería de gestionarse como cualquier otra cuestión social que se gestiona en un país o en un continente. Entonces, a mí me parece, por todas estas razones, tremendamente injusto.

  • La periodista lleva 20 años viajando por el mundo.
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P. -Como periodista, ¿qué tipos de dificultades se ha encontrado en estos 20 años de reportajes?

R. Hay países en los que, para identificarte como periodista necesitas unos visados complejísimos. Yo suelo viajar a sitios muy alejados de las ciudades. Son muchísimas horas de coche hasta llegar a zonas inhóspitas o muy inaccesibles. También te da cierto miedo las enfermedades que puedas coger. Luego, algunos temas culturales o de idioma. Hay que aprender un poco los códigos en zonas tan distintas a nuestra cultura, intentar siempre observar y mirar cómo es el comportamiento de la gente o cómo se visten para adaptarte al entorno en el que te vas a mover, que lo veo muy importante.

"Como periodista, las mayores dificultades están en la redacción, en intentar que esos temas interesen a los lectores"

Pero luego, como periodista, las mayores dificultades están en la redacción, en intentar que esos temas interesen a los lectores. Tú, como periodista, sabes que cuando haces una propuesta que no tiene un componente que pueda resultar relevante en ese momento, hay intentar generar ese interés en el lector y en el jefe. Yo diría que prácticamente mi jefe me dice que adelante. Luego, a mí me parece un poco más desafiante en cómo se difunde ese reportaje. Probablemente no va a estar en la abertura de la web, ni en la abertura del papel, básicamente que tengan hueco en lo que es el medio en sí.

P. De todas las realidades a las que se ha acercado, ¿qué tragedia le ha marcado más?

R. Uf, a ver, ha habido muchas. Por ejemplo, El vientre del mundo, cuando entrevisté a una niña con anemia. En la India, cuando fui a visitar niños sin padres, algunos niños con dificultades psicomotrices o alguna discapacidad física. Eso era bastante duro también, tan pequeñitos allí en los centros. Eso impacta mucho.

Otras chicas en Colombia.

P. Se ha cortado.

R. ¿Me oyes aquí mejor?

P. Sí. Hablaba de una chica colombiana.

R. Sí, una adolescente de una sociedad restrictiva y, bueno, pues se te encoge el corazón, ¿no Desafortunadamente hay muchas. Pero, bueno, también normalmente tienen un poco de esperanza. Hay algunas circunstancias sí que son duras, pero muchas veces en estos sitios también encuentras mucha fuerza de la gente para seguir.

  • Ángeles ha sido premiada por la Asociación de Periodistas Agroalimentarios de España (APAE).
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P. ¿Ha visto el cambio de algunas de las realidades de las que ha escrito a lo largo de estos años?

R. Lo pienso y te respondo porque normalmente cuando escribo un reportaje es como una historia que se lanza y ahí está. Por ejemplo, sí, un niño que había sufrido violencia machista en su casa al que entrevisté, Más invisibles que las mujeres maltratadas. He sabido que apenas se había escrito hasta el momento nada de cómo sufren los niños la violencia machista dentro de las casas en España. Y este chico me dio su testimonio siendo ya mayor. Él había sufrido eso y había conseguido salir con su madre de la casa. He seguido en contacto con él y está muy bien. Tiene ya su familia y su trabajo.

"Cada país es un mundo, tiene sus propias normativas y su propio desarrollo. Quizás en los países africanos se vive mucho más en comunidad"

P. Lo mismo escribes de migración, de crisis globales de desertificación, de la Feria de Abril. ¿Cómo es su metodología de trabajo?

R. La intuición... Son temas con los que siento como un pálpito especial. Los que creo que se merecerían más difusión de la que están teniendo o me parece que puedo abrir una vía de información que no está tan explorada o para la que no hay tanta hemeroteca. Para mí eso es lo desafiante. Es decir, a mí me interesa más un tema desconocido e investigarlo, e ir encontrando los elementos nuevos o interesantes que va aportando, como por ejemplo la esclavitud o la semilla. Si tienes también en la cabeza los derechos humanos y que todas las personas en cualquier latitud del planeta tienen exactamente el mismo valor, cuando descodifica los códigos capitalistas o hegemónicos de que lo más importante es el hombre blanco y lo menos importante es todo lo que está por debajo.

Cuando rompes un poco eso y piensas que tienen exactamente el mismo valor, pues te salen protagonistas de un montón de sitios que crees que podrían tener exactamente la misma voz. Y con respecto a temas de medio ambiente, son elementos que están dentro de la naturaleza y que a veces no se informa de ello. A lo mejor se informa mucho de los árboles, pero no se informa nada de los suelos. Entonces, mirar a los suelos. Donde menos vaya el foco, más voy yo.

P. Ha mencionado los derechos humanos y se me viene a la cabeza la crisis de la vivienda, los desahucios, los alquileres por las nubes, la imposibilidad de comprar, los jóvenes atrapados en casa de sus padres… ¿Ocurre en otros países?

R. Tendría que documentarte para poder responder con más entidad. Ten en cuenta que viajo a determinados países para hacer coberturas muy específicas. Por supuesto, busco contextos y veo antes de llegar la situación de cada país. Cada país es un mundo, tiene sus propias normativas y su propio desarrollo. Quizás en los países africanos se vive mucho más en comunidad. Como decía el otro día un humorista, la población gitana no deja a una persona mayor sola nunca. Pues a lo mejor habría que aprenderlo de ellos o de la población de otros países que viven más en comunidad.

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