La Hermandad del Rocío de Triana comenzó su peregrinación entre vítores, rezos y ‘petalás’ desde los balcones de la calle Castilla. El simpecado fue colocado en la carreta entre vivas a la Virgen del Rocío, tras pasar por la Capilla de los Marineros y la iglesia de Santa Ana. Vecinos y devotos se congregaron en el Altozano y Rodrigo de Triana para acompañar el emotivo inicio del camino.
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