aprendiendo a cocinar

Receta de fabada asturiana al estilo de Casa Gerardo

Hemos preparado la fabada con sus fabes, traídas desde Asturias, su compango de chorizo, morcilla y panceta, y un toque de azafrán y pimentón dulce que aporta un sabor estupendo al conjunto

  • Receta de fabada asturiana al estilo de Casa Gerardo.

Esta semana compartimos con todos vosotros, amigos de lavozdelsur.es, una de las recetas más emblemáticas de la gastronomía asturiana: una deliciosa fabada asturiana, que hemos preparado siguiendo paso a paso la receta de Casa Gerardo, uno de los restaurantes más reconocidos de Asturias.

Hace algún tiempo tuvimos la suerte de visitar este magnífico restaurante y disfrutar allí de su exquisita fabada, una experiencia gastronómica que recordamos con muchísimo cariño.

Por eso, hoy nos hacía especial ilusión prepararla en casa siguiendo su receta. Y tenemos que deciros que el resultado no ha podido ser mejor: ¡nos ha sabido igual de exquisita que aquella que disfrutamos en Casa Gerardo!

Nos encantan los platos tradicionales, esas recetas que requieren buenos ingredientes, tiempo y una cocción tranquila, de las que llenan la cocina de aromas y nos recuerdan el valor de nuestra gastronomía.

En esta ocasión hemos preparado la fabada con sus fabes, traídas desde Asturias, su compango de chorizo, morcilla y panceta, y un toque de azafrán y pimentón dulce que aporta un sabor estupendo al conjunto.

La hemos presentado en una bonita sopera, con el compango servido aparte, para que cada comensal pueda acompañar las fabes a su gusto.

Vamos ya con la receta, esperando que os guste tanto como a nosotros.

Modo de preparación

La noche anterior dejamos las fabes en abundante agua fría para que se hidraten durante toda la noche. Al día siguiente, las escurrimos y las colocamos en la olla donde vamos a preparar nuestra fabada.

Añadimos la panceta y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cubrimos con agua mineral, procurando que sobrepase aproximadamente un dedo el nivel de las fabes, y ponemos la olla a fuego medio-alto.

El compango está formado por el chorizo, la morcilla y la panceta. Mientras comienzan a calentarse las fabes, ponemos el chorizo y la morcilla en otra olla con agua y los dejamos hervir durante 10 minutos para desgrasarlos. Pasado este tiempo, retiramos el chorizo, la morcilla y reservamos.

Mientras tanto, picamos finamente el cuarto de cebolla. Antes de que las fabes comiencen a hervir, retiramos con una espumadera la espuma que se vaya formando en la superficie.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sofreímos la cebolla con una pizca de sal. Cuando las fabes lleven aproximadamente 20 minutos de cocción, retiramos la olla del fuego y dejamos reposar durante 5 minutos. Una vez sofrita la cebolla, añadimos el pimentón dulce y removemos rápidamente, procurando que no se queme, ya que podría aportar un sabor amargo al guiso. Incorporamos el sofrito a la olla de las fabes.

Remojamos las hebras de azafrán en un poquito de agua y las incorporamos a las fabes. Añadimos también el chorizo, la morcilla y el lacón que teníamos reservados. Volvemos a cubrir con agua mineral y comprobamos el punto de sal, rectificando si fuera necesario.

Continuamos la cocción a fuego medio-bajo durante aproximadamente 90 minutos, retirando la espuma que pueda aparecer en la superficie. Es importante que las fabes permanezcan siempre cubiertas de caldo. Durante la cocción añadimos una o dos veces un poquito de agua fría para romper el hervor, una técnica tradicional conocida como asustar las fabes. Procuramos mantener una cocción suave para que las fabes queden tiernas y enteras.

Transcurrido el tiempo, comprobamos que las fabes estén tiernas. Si todavía necesitan algo más de cocción, las dejamos unos minutos adicionales. Retiramos el compango de la olla. Si preferís que el caldo quede más espeso, podéis pasar unas pocas fabes por el pasapurés e incorporarlas nuevamente al guiso.

Servimos las fabes bien calentitas en una sopera y presentamos el compango troceado en una fuente aparte. De esta manera, cada comensal puede servirse la cantidad que prefiera de chorizo, morcilla y panceta. ¡Y ya tenemos lista nuestra deliciosa fabada asturiana!

Nos ha hecho muchísima ilusión volver a disfrutar de los sabores que recordábamos de nuestra visita a Casa Gerardo. Preparar esta fabada siguiendo su receta y comprobar que nos ha sabido igual de exquisita ha sido toda una satisfacción.

Esperamos que os animéis a prepararla en casa y que la disfrutéis tanto como nosotros.

Ya sabéis que para más recetas podéis consultar la hemeroteca de lavozdelsur.es, así como nuestro blog aprendiendoacocinar.es. 

¡Buen provecho y hasta la próxima receta! 

Esta semana compartimos con todos vosotros, amigos de lavozdelsur.es, una de las recetas más emblemáticas de la gastronomía asturiana: una deliciosa fabada asturiana, que hemos preparado siguiendo paso a paso la receta de Casa Gerardo, uno de los restaurantes más reconocidos de Asturias.

Hace algún tiempo tuvimos la suerte de visitar este magnífico restaurante y disfrutar allí de su exquisita fabada, una experiencia gastronómica que recordamos con muchísimo cariño.

Por eso, hoy nos hacía especial ilusión prepararla en casa siguiendo su receta. Y tenemos que deciros que el resultado no ha podido ser mejor: ¡nos ha sabido igual de exquisita que aquella que disfrutamos en Casa Gerardo!

Nos encantan los platos tradicionales, esas recetas que requieren buenos ingredientes, tiempo y una cocción tranquila, de las que llenan la cocina de aromas y nos recuerdan el valor de nuestra gastronomía.

En esta ocasión hemos preparado la fabada con sus fabes, traídas desde Asturias, su compango de chorizo, morcilla y panceta, y un toque de azafrán y pimentón dulce que aporta un sabor estupendo al conjunto.

La hemos presentado en una bonita sopera, con el compango servido aparte, para que cada comensal pueda acompañar las fabes a su gusto.

Vamos ya con la receta, esperando que os guste tanto como a nosotros.

Modo de preparación

La noche anterior dejamos las fabes en abundante agua fría para que se hidraten durante toda la noche. Al día siguiente, las escurrimos y las colocamos en la olla donde vamos a preparar nuestra fabada.

Añadimos la panceta y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cubrimos con agua mineral, procurando que sobrepase aproximadamente un dedo el nivel de las fabes, y ponemos la olla a fuego medio-alto.

El compango está formado por el chorizo, la morcilla y la panceta. Mientras comienzan a calentarse las fabes, ponemos el chorizo y la morcilla en otra olla con agua y los dejamos hervir durante 10 minutos para desgrasarlos. Pasado este tiempo, retiramos el chorizo, la morcilla y reservamos.

Mientras tanto, picamos finamente el cuarto de cebolla. Antes de que las fabes comiencen a hervir, retiramos con una espumadera la espuma que se vaya formando en la superficie.

En una sartén ponemos dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y sofreímos la cebolla con una pizca de sal. Cuando las fabes lleven aproximadamente 20 minutos de cocción, retiramos la olla del fuego y dejamos reposar durante 5 minutos. Una vez sofrita la cebolla, añadimos el pimentón dulce y removemos rápidamente, procurando que no se queme, ya que podría aportar un sabor amargo al guiso. Incorporamos el sofrito a la olla de las fabes.

Remojamos las hebras de azafrán en un poquito de agua y las incorporamos a las fabes. Añadimos también el chorizo, la morcilla y el lacón que teníamos reservados. Volvemos a cubrir con agua mineral y comprobamos el punto de sal, rectificando si fuera necesario.

Continuamos la cocción a fuego medio-bajo durante aproximadamente 90 minutos, retirando la espuma que pueda aparecer en la superficie. Es importante que las fabes permanezcan siempre cubiertas de caldo. Durante la cocción añadimos una o dos veces un poquito de agua fría para romper el hervor, una técnica tradicional conocida como asustar las fabes. Procuramos mantener una cocción suave para que las fabes queden tiernas y enteras.

Transcurrido el tiempo, comprobamos que las fabes estén tiernas. Si todavía necesitan algo más de cocción, las dejamos unos minutos adicionales. Retiramos el compango de la olla. Si preferís que el caldo quede más espeso, podéis pasar unas pocas fabes por el pasapurés e incorporarlas nuevamente al guiso.

Servimos las fabes bien calentitas en una sopera y presentamos el compango troceado en una fuente aparte. De esta manera, cada comensal puede servirse la cantidad que prefiera de chorizo, morcilla y panceta. ¡Y ya tenemos lista nuestra deliciosa fabada asturiana!

Nos ha hecho muchísima ilusión volver a disfrutar de los sabores que recordábamos de nuestra visita a Casa Gerardo. Preparar esta fabada siguiendo su receta y comprobar que nos ha sabido igual de exquisita ha sido toda una satisfacción.

Esperamos que os animéis a prepararla en casa y que la disfrutéis tanto como nosotros.

Ya sabéis que para más recetas podéis consultar la hemeroteca de lavozdelsur.es, así como nuestro blog aprendiendoacocinar.es. 

¡Buen provecho y hasta la próxima receta! 

COMENTARIOS