Hace dos semanas comenzó el curso escolar en los institutos de Andalucía. Pero no todos los hicieron en las mismas condiciones. Es el caso del IES Camas - Antonio Brisquet, situado en el municipio sevillano que lleva el mismo nombre y que está a escasos kilómetros de la capital. La infraestructura data de 1980 y no se encuentra en el mejor de los estados, según denuncian fuentes del propio centro.
Un claro ejemplo de esta situación es que durante el verano han derribado uno de los edificios que lo conforman. En el lugar ha quedado una explanada pero no está previsto que se construya nada porque el terreno es inestable. Sin embargo, no es el único inconveniente que han encontrado trabajadores y docentes del centro a pocos días de comenzar el curso.
En un vídeo publicado por el sindicato CSIF se muestra, a pocas jornadas del retornod e los alumnos, numerosos cables saliendo del techo y algunas de las aulas sin cuadros eléctricos. Una situación que se confirma en otros documentos gráficos a los que ha tenido acceso este periódico. La situación ha llegado a ser tan crítica que la comunidad educativa del IES Camas decidió adecuar uno de los cuartos de la limpieza para usarlo como aula al encontrarse en mejor estado que las que estaban destinadas para las clases. Fuentes sindicales trasladan que hasta once aulas se encontraban en un estado muy deficiente antes de comenzar las clases, por lo que el centro solicitó a la Junta que algunos de los módulos que se imparten recibieran clases telemática. Una solicitud que fue denegada.
Si bien la Consejería de Educación traslada a lavozdelsur.es que la situación fue arreglada para el inicio del curso, desde el centro trasladan a este medio que "se ha empezado como se ha podido", asegurando que "aún faltan cosas". Los déficits, además, añaden trabajadores del Instituto que se están paliando con fondos del propio centro. "Las clases están mucho mejor, pero a costa de todos (los trabajadores del centro) trabajando y de los fondos del instituto.
Este verano se ha derribado uno de los edificios que conformaban este centro educativo. La voz de alarma la dio durante el pasado curso la jefa de las limpiadoras, que se negó a que el resto de trabajadoras entraran ahí. Las previsiones señalan que el nuevo edificio se construirá en la zona delantera, donde actualmente hay aparcamientos.
Con el material a cuestas
Los problemas que tiene el instituto han obligado a eliminar la cafetería y habilitar en la planta baja nuevas aulas que permitan reubicar al alumnado, explican docentes de este centro a lavozdelsur.es. Además, el instituto está a la espera de que la Junta envíe dos caracolas (módulos para albergar aulas) y se puedan impartir ahí ciclos formativos. Las previsiones señalan que llegarán el 1 de octubre.
"Hemos empezado el curso en medio de las obras, poniendo puertas en las aulas, con las limpiadoras a tope para mantener aquello medio limpio y con todo el mundo haciendo de conserje y moviendo ordenadores y mesas de un lado a otro", afirma una docente del centro.
Tal es el caos que viven los trabajadores del instituto que los horarios con los que están trabajando actualmente son provisionales. "La incorporación del profesorado se ha llevado bien porque el personal ha colaborado mucho", señalan fuentes internas. "Menos mal que se ha evitado un mal mayor, porque el edificio estaba en malísimas condiciones".
Además de esto, CSIF denuncia que las aulas no están climatizadas pese a la ley aprobada por el Parlamento de Andalucía en el año 2020. "Ya no es que no estén climatizadas, es que ni siquiera están habilitadas para impartir clases". "Llevan así varios años, el edificio es muy antiguo, pero con la falta de mantenimiento ha empeorado", asegura.
Hace dos semanas comenzó el curso escolar en los institutos de Andalucía. Pero no todos los hicieron en las mismas condiciones. Es el caso del IES Camas - Antonio Brisquet, situado en el municipio sevillano que lleva el mismo nombre y que está a escasos kilómetros de la capital. La infraestructura data de 1980 y no se encuentra en el mejor de los estados, según denuncian fuentes del propio centro.
Un claro ejemplo de esta situación es que durante el verano han derribado uno de los edificios que lo conforman. En el lugar ha quedado una explanada pero no está previsto que se construya nada porque el terreno es inestable. Sin embargo, no es el único inconveniente que han encontrado trabajadores y docentes del centro a pocos días de comenzar el curso.
En un vídeo publicado por el sindicato CSIF se muestra, a pocas jornadas del retornod e los alumnos, numerosos cables saliendo del techo y algunas de las aulas sin cuadros eléctricos. Una situación que se confirma en otros documentos gráficos a los que ha tenido acceso este periódico. La situación ha llegado a ser tan crítica que la comunidad educativa del IES Camas decidió adecuar uno de los cuartos de la limpieza para usarlo como aula al encontrarse en mejor estado que las que estaban destinadas para las clases. Fuentes sindicales trasladan que hasta once aulas se encontraban en un estado muy deficiente antes de comenzar las clases, por lo que el centro solicitó a la Junta que algunos de los módulos que se imparten recibieran clases telemática. Una solicitud que fue denegada.
Si bien la Consejería de Educación traslada a lavozdelsur.es que la situación fue arreglada para el inicio del curso, desde el centro trasladan a este medio que "se ha empezado como se ha podido", asegurando que "aún faltan cosas". Los déficits, además, añaden trabajadores del Instituto que se están paliando con fondos del propio centro. "Las clases están mucho mejor, pero a costa de todos (los trabajadores del centro) trabajando y de los fondos del instituto.
Este verano se ha derribado uno de los edificios que conformaban este centro educativo. La voz de alarma la dio durante el pasado curso la jefa de las limpiadoras, que se negó a que el resto de trabajadoras entraran ahí. Las previsiones señalan que el nuevo edificio se construirá en la zona delantera, donde actualmente hay aparcamientos.
Con el material a cuestas
Los problemas que tiene el instituto han obligado a eliminar la cafetería y habilitar en la planta baja nuevas aulas que permitan reubicar al alumnado, explican docentes de este centro a lavozdelsur.es. Además, el instituto está a la espera de que la Junta envíe dos caracolas (módulos para albergar aulas) y se puedan impartir ahí ciclos formativos. Las previsiones señalan que llegarán el 1 de octubre.
"Hemos empezado el curso en medio de las obras, poniendo puertas en las aulas, con las limpiadoras a tope para mantener aquello medio limpio y con todo el mundo haciendo de conserje y moviendo ordenadores y mesas de un lado a otro", afirma una docente del centro.
Tal es el caos que viven los trabajadores del instituto que los horarios con los que están trabajando actualmente son provisionales. "La incorporación del profesorado se ha llevado bien porque el personal ha colaborado mucho", señalan fuentes internas. "Menos mal que se ha evitado un mal mayor, porque el edificio estaba en malísimas condiciones".
Además de esto, CSIF denuncia que las aulas no están climatizadas pese a la ley aprobada por el Parlamento de Andalucía en el año 2020. "Ya no es que no estén climatizadas, es que ni siquiera están habilitadas para impartir clases". "Llevan así varios años, el edificio es muy antiguo, pero con la falta de mantenimiento ha empeorado", asegura.
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