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Tras la cosecha, el mosquito cambia de refugio: Sevilla adelanta los tratamientos aéreos contra el Virus del Nilo

La Diputación actuará desde el 6 de octubre sobre unas 3.500 hectáreas ya cosechadas próximas a núcleos urbanos y mantiene el dispositivo terrestre de vigilancia

  • Sevilla adelanta los tratamientos contra el mosquito del Nilo.

La Diputación de Sevilla adelanta la tercera fase de tratamientos aéreos contra el mosquito transmisor del Virus del Nilo Occidental. Los trabajos comenzarán este martes 6 de octubre sobre unas 3.500 hectáreas de arrozales cosechados, especialmente en parcelas cercanas a núcleos urbanos.

El virus sigue en circulación. Según la institución provincial, las temperaturas inusualmente altas de las últimas semanas y el adelanto de la cosecha por la siembra temprana han motivado esta decisión, aunque los casos humanos han disminuido desde el máximo registrado en agosto.

La cosecha cambia el refugio de los mosquitos

Tras recoger el arroz, los mosquitos adultos pierden la vegetación que les sirve de refugio y pueden desplazarse hacia zonas habitadas colindantes, explica la Diputación. También quedan láminas de agua que favorecen la puesta y la proliferación de larvas.

Los tratamientos serán larvicidas. Se aplicarán principalmente con avionetas y drones, reservando estos últimos para lugares de difícil acceso o que requieren mayor precisión, durante las próximas semanas y sobre unas 3.500 hectáreas. Con esta intervención, la superficie tratada mediante medios aéreos en la provincia superará las 16.000 hectáreas.

Once equipos terrestres y 43 trampas de vigilancia

El dispositivo mantiene activos once equipos terrestres en los 15 municipios incluidos en el plan provincial. Durante los últimos 15 días, según el balance de la Diputación, han realizado más de 3.000 revisiones larvarias, eliminado 389 focos de proliferación y aplicado 485 tratamientos adulticidas, especialmente en entornos declarados en alerta.

La vigilancia continúa también con 43 trampas provinciales, junto a otras gestionadas por la Junta de Andalucía y el CSIC. Su función es capturar mosquitos adultos y seguir la evolución de sus poblaciones.

Parte de las capturas se analiza mediante PCR. Los resultados permiten localizar las zonas con mayor circulación del virus y planificar las actuaciones de control. La información se comparte con los ayuntamientos. Estos son los responsables de los tratamientos dentro de los cascos urbanos de las 15 localidades señaladas por la Junta por su especial riesgo entomológico.

La Diputación de Sevilla adelanta la tercera fase de tratamientos aéreos contra el mosquito transmisor del Virus del Nilo Occidental. Los trabajos comenzarán este martes 6 de octubre sobre unas 3.500 hectáreas de arrozales cosechados, especialmente en parcelas cercanas a núcleos urbanos.

El virus sigue en circulación. Según la institución provincial, las temperaturas inusualmente altas de las últimas semanas y el adelanto de la cosecha por la siembra temprana han motivado esta decisión, aunque los casos humanos han disminuido desde el máximo registrado en agosto.

La cosecha cambia el refugio de los mosquitos

Tras recoger el arroz, los mosquitos adultos pierden la vegetación que les sirve de refugio y pueden desplazarse hacia zonas habitadas colindantes, explica la Diputación. También quedan láminas de agua que favorecen la puesta y la proliferación de larvas.

Los tratamientos serán larvicidas. Se aplicarán principalmente con avionetas y drones, reservando estos últimos para lugares de difícil acceso o que requieren mayor precisión, durante las próximas semanas y sobre unas 3.500 hectáreas. Con esta intervención, la superficie tratada mediante medios aéreos en la provincia superará las 16.000 hectáreas.

Once equipos terrestres y 43 trampas de vigilancia

El dispositivo mantiene activos once equipos terrestres en los 15 municipios incluidos en el plan provincial. Durante los últimos 15 días, según el balance de la Diputación, han realizado más de 3.000 revisiones larvarias, eliminado 389 focos de proliferación y aplicado 485 tratamientos adulticidas, especialmente en entornos declarados en alerta.

La vigilancia continúa también con 43 trampas provinciales, junto a otras gestionadas por la Junta de Andalucía y el CSIC. Su función es capturar mosquitos adultos y seguir la evolución de sus poblaciones.

Parte de las capturas se analiza mediante PCR. Los resultados permiten localizar las zonas con mayor circulación del virus y planificar las actuaciones de control. La información se comparte con los ayuntamientos. Estos son los responsables de los tratamientos dentro de los cascos urbanos de las 15 localidades señaladas por la Junta por su especial riesgo entomológico.

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