La Guardia Civil da ya por “imposible” localizar las dos cajas negras del Alvia accidentado en Adamuz, según un oficio fechado el 26 de octubre y remitido al juzgado de Montoro que investiga el siniestro del 18 de enero, en el que murieron 46 personas. Los agentes han realizado dos búsquedas entre unas 350 toneladas de restos del tren. La primera inspección tuvo lugar el 14 de octubre y terminó sin resultados, según ha adelantado Cordópolis.
El 23 de octubre, los investigadores localizaron los dos armarios de conexiones situados detrás de los dispositivos Deuta, pero las cajas negras seguían sin aparecer. Los técnicos explicaron que los registradores, uno correspondiente a cada cabina, no se encuentran integrados en esos armarios de conexiones.
La Guardia Civil considera que las circunstancias posteriores al accidente hacen ahora “imposible o no viable” encontrarlos. Entre los factores menciona la propia colisión, los cortes realizados sobre el tren, su traslado en camiones y la posterior manipulación y apilamiento de los restos. La segunda búsqueda se prolongó desde las 10.50 hasta las 19.00 horas. Participaron dos agentes de Policía Judicial y dos técnicos de Actren, mientras operarios de Ingles Steel fueron removiendo con grúas unos restos que alcanzaban hasta ocho metros de altura para facilitar su inspección.
El Alvia viajaba hacia Huelva cuando chocó contra un coche descarrilado de un Iryo que circulaba hacia Madrid. Las primeras hipótesis recogidas apuntan a que el Iryo descarriló tras la rotura de un carril de la vía de alta velocidad. Durante la búsqueda también apareció una cartera de una pasajera superviviente, con documentación personal y 11,25 euros, que ha quedado a su disposición en depósito judicial.
La Guardia Civil da ya por “imposible” localizar las dos cajas negras del Alvia accidentado en Adamuz, según un oficio fechado el 26 de octubre y remitido al juzgado de Montoro que investiga el siniestro del 18 de enero, en el que murieron 46 personas. Los agentes han realizado dos búsquedas entre unas 350 toneladas de restos del tren. La primera inspección tuvo lugar el 14 de octubre y terminó sin resultados, según ha adelantado Cordópolis.
El 23 de octubre, los investigadores localizaron los dos armarios de conexiones situados detrás de los dispositivos Deuta, pero las cajas negras seguían sin aparecer. Los técnicos explicaron que los registradores, uno correspondiente a cada cabina, no se encuentran integrados en esos armarios de conexiones.
La Guardia Civil considera que las circunstancias posteriores al accidente hacen ahora “imposible o no viable” encontrarlos. Entre los factores menciona la propia colisión, los cortes realizados sobre el tren, su traslado en camiones y la posterior manipulación y apilamiento de los restos. La segunda búsqueda se prolongó desde las 10.50 hasta las 19.00 horas. Participaron dos agentes de Policía Judicial y dos técnicos de Actren, mientras operarios de Ingles Steel fueron removiendo con grúas unos restos que alcanzaban hasta ocho metros de altura para facilitar su inspección.
El Alvia viajaba hacia Huelva cuando chocó contra un coche descarrilado de un Iryo que circulaba hacia Madrid. Las primeras hipótesis recogidas apuntan a que el Iryo descarriló tras la rotura de un carril de la vía de alta velocidad. Durante la búsqueda también apareció una cartera de una pasajera superviviente, con documentación personal y 11,25 euros, que ha quedado a su disposición en depósito judicial.
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