"Hay un nexo de unión entre políticos y delincuentes de todo el mundo"

lydia_cacho_se_ha_dignificado_por_su_lucha_contra_los_poderes_politico_y_militar
lydia_cacho_se_ha_dignificado_por_su_lucha_contra_los_poderes_politico_y_militar

La periodista mexicana recogerá este martes 6 de junio, en la Casa de Iberoamérica, el premio Igualdad Cortes de Cádiz que concede el Ayuntamiento.

La Casa de Iberoamérica de Cádiz acogerá este martes, 6 de junio, la entrega de los Premios Iberoamericanos Cortes de Cádiz 2016. En total serán ocho los galardones que se entregan correspondientes a las categorías de Ciencias Sociales, Relatos Cortes de Cádiz, Creación Artística Contemporánea Juan Luis Vasallo, Investigación Científica, Cirugía Pedro Virgili e Igualdad.

Este último galardón ha recaído en la periodista mexicana Lydia Cacho, una auténtica luchadora por los derechos de su profesión y cuyas investigaciones la han llevado incluso a pisar el calabozo. Poco antes de recibir el galardón, Cacho atiende a la lavozdelsur.es. Con voz entrecortada y conteniendo la respiración relata algunas de las más terribles experiencias que ha vivido a lo largo de este tiempo de entrega por la dignificación del oficio. Acumula una docena de libros y trabaja desde el año 2000 como consultora especialista en temas de derechos humanos y salud de las mujeres para la Agencia de las Naciones Unidas de la Mujer (UNIFEM) con sede en Nueva York. 

¿Cómo se enteró de la concesión del premio?

Fue de una forma muy curiosa, a través de los medios de comunicación. Mis colegas de Cádiz se adelantaron y recibí antes la comunicación privada que la oficial.

Fue un 21 de diciembre, ¿un regalo de Navidad prácticamente?

La verdad es que sí. Todos los premios crean la lógica ilusión pero saber que me venía desde Cádiz me llenó de una satisfacción enorme. Es un lugar que adoro y en el que me siento muy a gusto.

Además viene a recogerlo a un lugar al que adora.

Así es. Esto es un respiro. Después de todas las vicisitudes que estamos pasando en México, este reconocimiento es una especie de recordatorio de que nuestro trabajo en el país de origen tiene su eco en otros lugares. Es un escaparate fantástico para que nos conozcan en otros lugares del mundo. En la segunda vez que estoy aquí. La primera fue hace unos años con motivo de un encuentro con políticos de la región. Volver a escuchar esas reflexiones que se lanzan desde aquí es una manera de demostrar que nuestras culturas están más cerca de lo que la separación geográfica pueda dictar. Tenemos problemas muy similares y algo que nos afecta a los dos espacios, la lucha contra la delincuencia organizada y el yugo al que nos someten políticos y empresarios. Entiendo que hay un nexo de unión entre delincuentes y políticos de todo el mundo. Esto es un problema global.

Tiene una historia personal terrible.

Precisamente por lo que le acabo de decir. Mis investigaciones vertidas en el libro Los demonios del Edén me provocaron un arresto ilegal, varios horas de tortura y el encarcelamiento. Gracias a Dios al menos pude librarme de un juicio que era ilegal. Esos meses de mi vida no se los deseo a nadie. Después de la tortura física vino la psicológica, de la que solo pude resarcirme cuando finalizo el proceso.

¿Qué me dice del momento que vive actualmente su profesión?

Estamos en un escenario complicado, eso es innegable. El periodismo convencional ha entrado en una etapa de decadencia. Hace falta reinventarse para poder sobrevivir. Luchamos contra esa tesitura y contra el periodismo falso que a veces se crea a través de las redes sociales, como ha ocurrido con los atentados. Las redes sociales han creado muchas herramientas que favorecen el intercambio de mensajes, pero su mal empleo acaba siendo contraproducente.

Y en su país mucho más.

Desgraciadamente estamos en boca de todo el mundo por los terribles sucesos que estamos viviendo y que afectan a compañeros de la profesión. Las presiones a las que nos sentimos sometidos son muy grandes. El clima de inseguridad que se vive en el país tiene su paradigma en la labor del reportero. No solo está en peligro nuestro desempeño, sino, en muchas ocasiones, nuestra propia vida. 

Como buena periodista tiene también su faceta literaria. ¿En qué proyecto se encuentra enfrascada en la actualidad?

En este momento he llevado a cabo las presentaciones del libro La ira de México en el que trato de esclarecer la situación de los periodistas desde la óptica de mi país. Y explicar la influencia que ejercen los poderes políticos y militares sobre el desempeño de la profesión, algo a lo que tratamos de hacer frente y que es en la actualidad nuestro mayor desafío.

Ya por último ¿qué le transmite Cádiz?

Cádiz me transmite alegría, la música y el gozo, la reivindicación de la vida humana. Yo me quedaría aquí para aprender a cantar porque lo hago falta y estoy deseando aprender. 

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído