elecciones generales

¿Cómo se repartirían los 61 escaños de Andalucía el 29N si el resultado fuera el mismo que en las elecciones andaluzas?

El PP sería el gran triunfador de los comicios llevándose más de la mitad de los escaños que hay en juego

  • Juanma Moreno, la noche electoral del 17M. -

Si el próximo 29 de noviembre los andaluces acudieran a las urnas para unas elecciones generales y mantuvieran los mismos porcentajes de voto que en las últimas elecciones autonómicas celebradas en mayo, el reparto de los 61 escaños que corresponden a Andalucía en el Congreso dejaría un resultado muy diferente al de las elecciones al Parlamento andaluz. Al aplicar aquellos porcentajes al reparto provincial de las generales mediante la ley D'Hondt, el PP obtendría 33 diputados, el PSOE-A 15, Vox nueve, Adelante Andalucía tres y Por Andalucía uno. Se trata de un ejercicio hipotético que permite comprobar cómo quedaría la representación si aquella fotografía electoral se repitiera en unas generales, aunque cada convocatoria responde a una lógica de voto diferente.

El PP sería la fuerza claramente dominante en Andalucía, con 33 de los 61 diputados y más de la mitad de los escaños que se eligen en la comunidad. Los populares lograrían tres representantes en Almería, cinco en Cádiz, seis en Sevilla, seis en Málaga, cuatro en Granada, tres en Córdoba, tres en Huelva y tres en Jaén. El PSOE-A sumaría 15 diputados, mientras que Vox alcanzaría nueve. El resultado ofrece así una imagen muy definida de cómo se distribuirían los representantes andaluces en el Congreso si los resultados de las autonómicas de mayo se reprodujeran sin cambios.

Por provincias, el reparto presenta algunas diferencias importantes. Sevilla, la circunscripción con más escaños, repartiría sus 12 diputados entre seis del PP, tres del PSOE-A y uno para Vox, Adelante Andalucía y Por Andalucía. En Málaga, con 11 representantes, el PP conseguiría seis, el PSOE-A dos, Vox otros dos y Adelante Andalucía uno. Cádiz, con nueve diputados, otorgaría cinco al PP, dos al PSOE-A, uno a Vox y uno a Adelante Andalucía. En Almería, los seis escaños se distribuirían entre PP, con tres, y Vox, con dos, además de uno para el PSOE-A.

Adelante y Por Andalucía en provincias pequeñas

El resto del mapa provincial completaría el resultado. En Granada, el PP lograría cuatro diputados, el PSOE-A dos y Vox uno. En Córdoba, los populares sumarían tres, los socialistas dos y Vox uno. Huelva repartiría sus cinco escaños entre PP, con tres, PSOE-A, con uno, y Vox, con otro. En Jaén, los tres diputados del PP y los dos del PSOE-A agotarían los cinco puestos disponibles. Estos datos muestran cómo el número de escaños que se asigna a cada provincia condiciona el resultado final y puede dejar fuera a candidaturas que obtienen porcentajes de voto apreciables.

Es precisamente en las circunscripciones con menos diputados donde se observan algunos de los efectos más llamativos del sistema D'Hondt. En Jaén, Por Andalucía obtendría un 5,1% y Adelante Andalucía un 4,4%, pero ninguna de las dos lograría representación. En Huelva, Adelante alcanzaría el 8% y Por Andalucía el 5,6%, mientras que en Córdoba llegarían al 8,4% y al 8,8%, respectivamente, sin conseguir escaño. En Granada, con un 6,8% para Adelante y un 6,4% para Por Andalucía, tampoco entrarían en el reparto. El caso de SALF en Málaga tampoco modificaría el resultado: aunque aparece con un 3% redondeado y 22.582 votos, incluso incluyéndolos en D'Hondt no obtendría diputado. El resultado final de este ejercicio sería, por tanto, 33 escaños para el PP, 15 para el PSOE-A, nueve para Vox, tres para Adelante Andalucía y uno para Por Andalucía.

Si el próximo 29 de noviembre los andaluces acudieran a las urnas para unas elecciones generales y mantuvieran los mismos porcentajes de voto que en las últimas elecciones autonómicas celebradas en mayo, el reparto de los 61 escaños que corresponden a Andalucía en el Congreso dejaría un resultado muy diferente al de las elecciones al Parlamento andaluz. Al aplicar aquellos porcentajes al reparto provincial de las generales mediante la ley D'Hondt, el PP obtendría 33 diputados, el PSOE-A 15, Vox nueve, Adelante Andalucía tres y Por Andalucía uno. Se trata de un ejercicio hipotético que permite comprobar cómo quedaría la representación si aquella fotografía electoral se repitiera en unas generales, aunque cada convocatoria responde a una lógica de voto diferente.

El PP sería la fuerza claramente dominante en Andalucía, con 33 de los 61 diputados y más de la mitad de los escaños que se eligen en la comunidad. Los populares lograrían tres representantes en Almería, cinco en Cádiz, seis en Sevilla, seis en Málaga, cuatro en Granada, tres en Córdoba, tres en Huelva y tres en Jaén. El PSOE-A sumaría 15 diputados, mientras que Vox alcanzaría nueve. El resultado ofrece así una imagen muy definida de cómo se distribuirían los representantes andaluces en el Congreso si los resultados de las autonómicas de mayo se reprodujeran sin cambios.

Por provincias, el reparto presenta algunas diferencias importantes. Sevilla, la circunscripción con más escaños, repartiría sus 12 diputados entre seis del PP, tres del PSOE-A y uno para Vox, Adelante Andalucía y Por Andalucía. En Málaga, con 11 representantes, el PP conseguiría seis, el PSOE-A dos, Vox otros dos y Adelante Andalucía uno. Cádiz, con nueve diputados, otorgaría cinco al PP, dos al PSOE-A, uno a Vox y uno a Adelante Andalucía. En Almería, los seis escaños se distribuirían entre PP, con tres, y Vox, con dos, además de uno para el PSOE-A.

Adelante y Por Andalucía en provincias pequeñas

El resto del mapa provincial completaría el resultado. En Granada, el PP lograría cuatro diputados, el PSOE-A dos y Vox uno. En Córdoba, los populares sumarían tres, los socialistas dos y Vox uno. Huelva repartiría sus cinco escaños entre PP, con tres, PSOE-A, con uno, y Vox, con otro. En Jaén, los tres diputados del PP y los dos del PSOE-A agotarían los cinco puestos disponibles. Estos datos muestran cómo el número de escaños que se asigna a cada provincia condiciona el resultado final y puede dejar fuera a candidaturas que obtienen porcentajes de voto apreciables.

Es precisamente en las circunscripciones con menos diputados donde se observan algunos de los efectos más llamativos del sistema D'Hondt. En Jaén, Por Andalucía obtendría un 5,1% y Adelante Andalucía un 4,4%, pero ninguna de las dos lograría representación. En Huelva, Adelante alcanzaría el 8% y Por Andalucía el 5,6%, mientras que en Córdoba llegarían al 8,4% y al 8,8%, respectivamente, sin conseguir escaño. En Granada, con un 6,8% para Adelante y un 6,4% para Por Andalucía, tampoco entrarían en el reparto. El caso de SALF en Málaga tampoco modificaría el resultado: aunque aparece con un 3% redondeado y 22.582 votos, incluso incluyéndolos en D'Hondt no obtendría diputado. El resultado final de este ejercicio sería, por tanto, 33 escaños para el PP, 15 para el PSOE-A, nueve para Vox, tres para Adelante Andalucía y uno para Por Andalucía.

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