política

El PSOE se abre a ir en listas conjuntas con la izquierda para arrebatar la mayoría absoluta al PP en el Senado

La iniciativa Senadoras y Senadores por la Democracia, impulsora de la propuesta, calcula que una candidatura unitaria podría dar a la izquierda 112 escaños

  • Pedro Sánchez, secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, con Cristina Narbona y María Jesús Montero, en el inicio de la precampaña.

El PSOE estudia concurrir en listas conjuntas con otras fuerzas progresistas al Senado de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. La dirección socialista ha abierto la puerta a esta fórmula para intentar frenar la mayoría absoluta del Partido Popular en la Cámara Alta, que durante este mandato ha utilizado su posición para bloquear iniciativas del Gobierno y mantener abierto el enfrentamiento político.

Las conversaciones se encuentran en una fase inicial, pero la posibilidad de una candidatura unitaria ha ganado peso ante la proximidad de los comicios. La iniciativa busca aprovechar las particularidades del sistema electoral del Senado, que favorece a las candidaturas más votadas en cada provincia. 

Esta iniciativa parte del proyecto Senadoras y Senadores por la Democracia, que ha lanzado una propuesta para impulsar candidaturas conjuntas en las circunscripciones provinciales. Sus promotores defienden que todavía hay margen para movilizar al electorado y cambiar el equilibrio de fuerzas en la Cámara Alta.

El sistema electoral del Senado favorece las candidaturas más votadas

El Senado está compuesto por 266 senadores, de los cuales 208 se eligen directamente en las urnas y 58 son designados por los parlamentos autonómicos. En la mayoría de las provincias se reparten cuatro escaños de elección directa. El sistema suele otorgar tres al partido más votado y uno al segundo, mientras que las demás candidaturas se quedan sin representación.

Esta distribución explica el interés del PSOE por explorar una alianza con otras fuerzas progresistas. Una candidatura conjunta podría sumar los votos de distintas formaciones y aumentar sus posibilidades de conseguir escaños que, con listas separadas, podrían acabar en manos del PP.

En las elecciones generales de 2023, los populares obtuvieron 120 senadores, frente a los 72 del PSOE. Los socialistas habían pasado de 93 representantes en 2019 a 72 en los últimos comicios. La izquierda situada a la izquierda del PSOE consiguió entonces dos senadores: uno de Agrupación Socialista La Gomera, una escisión socialista, y otro de Eivissa i Formentera al Senat, una candidatura integrada por el PSOE, Sumar, Izquierda Unida y Ara Eivissa. 

Precisamente, la candidatura conjunta de Ibiza y Formentera logró arrebatar un senador al PP en 2023, lo que refuerza la apuesta por repetir la fórmula en otros territorios. La fórmula que se estudia permitiría concurrir conjuntamente sin necesidad de pactar un programa económico, laboral o social común. Cada partido mantendría después su autonomía de voto en el Senado.

La iniciativa calcula que la izquierda podría alcanzar 112 senadores

Senadoras y Senadores por la Democracia ya mantiene contactos con el PSOE, Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Podemos, Más Madrid y Compromís. Su planteamiento parte de que la fragmentación electoral beneficia a la derecha y de que una candidatura compartida permitiría aprovechar mejor los votos progresistas. El portavoz del acto, el economista Bruno Estrada, defendió que todavía “hay tiempo para movilizar el electorado” antes del 29 de noviembre.

Juan Antonio Fernández Cordón, doctor en Ciencias Económicas y experto demógrafo por la Universidad de París, además de miembro de Economistas frente a la Crisis y de la plataforma, sostiene que “la necesidad de presentar candidaturas unitarias al Senado en un número máximo de circunscripciones es una evidencia, ya que, salvo hecatombe, siempre mejoraría los resultados de la izquierda”.

Los cálculos de la organización apuntan a que una coalición progresista liderada por el PSOE podría conseguir 112 de los 208 senadores elegidos directamente el 29-N. En ese escenario, el PP caería hasta los 84 representantes. EH Bildu y ERC mantendrían cuatro y tres senadores, respectivamente. Sumados al representante de Agrupación Socialista Gomera, los partidos de izquierda alcanzarían 120 escaños de elección directa, según las estimaciones de la iniciativa.

El calendario aprieta

El proceso está condicionado por la reorganización del espacio político situado a la izquierda del PSOE. Las formaciones todavía tienen pendiente definir cómo concurrirán al Congreso, mientras que los socialistas preparan sus propias listas, cuya ratificación está prevista en el comité federal del 17 de octubre.

El 16 de octubre es la fecha límite para comunicar las coaliciones a la Junta Electoral competente. La presentación definitiva de las candidaturas está prevista entre el 21 y el 26 de octubre. La posibilidad de una candidatura unitaria también ha abierto un debate sobre la relación entre los socialistas y sus socios potenciales. Algunos dirigentes consideran que el acuerdo podría facilitar la construcción de un Frente Amplio más sólido, mientras otros reconocen que la diversidad territorial y política de las formaciones complica el entendimiento.

El PSOE estudia concurrir en listas conjuntas con otras fuerzas progresistas al Senado de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. La dirección socialista ha abierto la puerta a esta fórmula para intentar frenar la mayoría absoluta del Partido Popular en la Cámara Alta, que durante este mandato ha utilizado su posición para bloquear iniciativas del Gobierno y mantener abierto el enfrentamiento político.

Las conversaciones se encuentran en una fase inicial, pero la posibilidad de una candidatura unitaria ha ganado peso ante la proximidad de los comicios. La iniciativa busca aprovechar las particularidades del sistema electoral del Senado, que favorece a las candidaturas más votadas en cada provincia. 

Esta iniciativa parte del proyecto Senadoras y Senadores por la Democracia, que ha lanzado una propuesta para impulsar candidaturas conjuntas en las circunscripciones provinciales. Sus promotores defienden que todavía hay margen para movilizar al electorado y cambiar el equilibrio de fuerzas en la Cámara Alta.

El sistema electoral del Senado favorece las candidaturas más votadas

El Senado está compuesto por 266 senadores, de los cuales 208 se eligen directamente en las urnas y 58 son designados por los parlamentos autonómicos. En la mayoría de las provincias se reparten cuatro escaños de elección directa. El sistema suele otorgar tres al partido más votado y uno al segundo, mientras que las demás candidaturas se quedan sin representación.

Esta distribución explica el interés del PSOE por explorar una alianza con otras fuerzas progresistas. Una candidatura conjunta podría sumar los votos de distintas formaciones y aumentar sus posibilidades de conseguir escaños que, con listas separadas, podrían acabar en manos del PP.

En las elecciones generales de 2023, los populares obtuvieron 120 senadores, frente a los 72 del PSOE. Los socialistas habían pasado de 93 representantes en 2019 a 72 en los últimos comicios. La izquierda situada a la izquierda del PSOE consiguió entonces dos senadores: uno de Agrupación Socialista La Gomera, una escisión socialista, y otro de Eivissa i Formentera al Senat, una candidatura integrada por el PSOE, Sumar, Izquierda Unida y Ara Eivissa. 

Precisamente, la candidatura conjunta de Ibiza y Formentera logró arrebatar un senador al PP en 2023, lo que refuerza la apuesta por repetir la fórmula en otros territorios. La fórmula que se estudia permitiría concurrir conjuntamente sin necesidad de pactar un programa económico, laboral o social común. Cada partido mantendría después su autonomía de voto en el Senado.

La iniciativa calcula que la izquierda podría alcanzar 112 senadores

Senadoras y Senadores por la Democracia ya mantiene contactos con el PSOE, Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Podemos, Más Madrid y Compromís. Su planteamiento parte de que la fragmentación electoral beneficia a la derecha y de que una candidatura compartida permitiría aprovechar mejor los votos progresistas. El portavoz del acto, el economista Bruno Estrada, defendió que todavía “hay tiempo para movilizar el electorado” antes del 29 de noviembre.

Juan Antonio Fernández Cordón, doctor en Ciencias Económicas y experto demógrafo por la Universidad de París, además de miembro de Economistas frente a la Crisis y de la plataforma, sostiene que “la necesidad de presentar candidaturas unitarias al Senado en un número máximo de circunscripciones es una evidencia, ya que, salvo hecatombe, siempre mejoraría los resultados de la izquierda”.

Los cálculos de la organización apuntan a que una coalición progresista liderada por el PSOE podría conseguir 112 de los 208 senadores elegidos directamente el 29-N. En ese escenario, el PP caería hasta los 84 representantes. EH Bildu y ERC mantendrían cuatro y tres senadores, respectivamente. Sumados al representante de Agrupación Socialista Gomera, los partidos de izquierda alcanzarían 120 escaños de elección directa, según las estimaciones de la iniciativa.

El calendario aprieta

El proceso está condicionado por la reorganización del espacio político situado a la izquierda del PSOE. Las formaciones todavía tienen pendiente definir cómo concurrirán al Congreso, mientras que los socialistas preparan sus propias listas, cuya ratificación está prevista en el comité federal del 17 de octubre.

El 16 de octubre es la fecha límite para comunicar las coaliciones a la Junta Electoral competente. La presentación definitiva de las candidaturas está prevista entre el 21 y el 26 de octubre. La posibilidad de una candidatura unitaria también ha abierto un debate sobre la relación entre los socialistas y sus socios potenciales. Algunos dirigentes consideran que el acuerdo podría facilitar la construcción de un Frente Amplio más sólido, mientras otros reconocen que la diversidad territorial y política de las formaciones complica el entendimiento.

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