El Ejército de Estados Unidos está evaluando la disponibilidad de distintas unidades ante una posible acción militar en torno a Cuba, según un mensaje interno al que ha tenido acceso CBS News. El documento solicita información sobre la capacidad para proporcionar al Comando Sur refuerzos policiales, personal médico y otras unidades de apoyo que podrían ser necesarias en un plazo de entre 90 y 120 días, aunque no establece cuántos militares serían necesarios ni recoge ninguna orden de despliegue.
Seis unidades bajo la autoridad del Comando Sur
La petición afecta a seis tipos de unidades que estarían bajo la autoridad del Comando Sur de Estados Unidos. Entre ellas figura un batallón de apoyo logístico de combate, encargado de cuestiones como el transporte, el mantenimiento, el combustible y el suministro, además de un batallón de ingenieros. El documento contempla también la creación de una brigada médica destinada a coordinar las unidades sanitarias. La solicitud, fechada la semana pasada, se produce dentro de la planificación relacionada con Cuba, aunque el mensaje interno no menciona directamente a la isla.
El Comando Sur ha señalado que no facilita detalles de sus operaciones por motivos de seguridad. Un portavoz de la unidad explicó que esta "se coordina continuamente con la Fuerza Conjunta para evaluar diversos requisitos potenciales en su área de responsabilidad en apoyo de las misiones asignadas". La existencia de esta planificación no significa, por sí misma, que se haya decidido iniciar una operación militar contra Cuba. Informaciones anteriores sobre las opciones estudiadas por el Pentágono también han señalado que este tipo de preparativos puede formar parte de la planificación para distintos escenarios.
La situación llega después de varios meses de mayor presión de la Administración de Donald Trump sobre Cuba. En mayo, la comunidad de inteligencia estadounidense ya analizaba cómo podría responder la isla ante una eventual acción militar, mientras que en julio altos responsables de Defensa estudiaban distintas opciones, entre ellas una posible operación aérea dirigida por el Ejército. En ambos casos, las informaciones publicadas precisaban que esos análisis no implicaban que Trump o el Pentágono hubieran tomado la decisión de llevar a cabo una operación.
Trump endurece su discurso sobre Cuba ante la ONU
La tensión entre Washington y La Habana también quedó patente esta semana durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. La delegación cubana abandonó la sala después de que Trump calificara a Cuba como "un Estado fallido". El presidente estadounidense afirmó que "Es un Estado que ha fracasado por completo. Está fracasando como nunca antes y acabará cayendo" y añadió que su Administración "busca un cambio fundamental en Cuba".
El discurso de Trump se produjo mientras su Administración mantiene una política de presión sobre la isla y después de que el Gobierno estadounidense haya estudiado diferentes escenarios relacionados con Cuba. Al mismo tiempo, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha señalado que Estados Unidos contempla una vía diplomática para una transición política en la isla, aunque las negociaciones no han avanzado según lo previsto.
Por ahora, no consta que ninguna de las unidades mencionadas haya recibido una orden de despliegue. El mensaje interno se limita a recabar información sobre su disponibilidad para los próximos meses, mientras la Administración estadounidense mantiene abiertas distintas opciones respecto a Cuba. La planificación militar y las declaraciones de Trump se producen así en un escenario de creciente presión entre ambos gobiernos, pero sin que el documento conocido establezca que exista una decisión definitiva de intervenir militarmente en la isla.
El Ejército de Estados Unidos está evaluando la disponibilidad de distintas unidades ante una posible acción militar en torno a Cuba, según un mensaje interno al que ha tenido acceso CBS News. El documento solicita información sobre la capacidad para proporcionar al Comando Sur refuerzos policiales, personal médico y otras unidades de apoyo que podrían ser necesarias en un plazo de entre 90 y 120 días, aunque no establece cuántos militares serían necesarios ni recoge ninguna orden de despliegue.
Seis unidades bajo la autoridad del Comando Sur
La petición afecta a seis tipos de unidades que estarían bajo la autoridad del Comando Sur de Estados Unidos. Entre ellas figura un batallón de apoyo logístico de combate, encargado de cuestiones como el transporte, el mantenimiento, el combustible y el suministro, además de un batallón de ingenieros. El documento contempla también la creación de una brigada médica destinada a coordinar las unidades sanitarias. La solicitud, fechada la semana pasada, se produce dentro de la planificación relacionada con Cuba, aunque el mensaje interno no menciona directamente a la isla.
El Comando Sur ha señalado que no facilita detalles de sus operaciones por motivos de seguridad. Un portavoz de la unidad explicó que esta "se coordina continuamente con la Fuerza Conjunta para evaluar diversos requisitos potenciales en su área de responsabilidad en apoyo de las misiones asignadas". La existencia de esta planificación no significa, por sí misma, que se haya decidido iniciar una operación militar contra Cuba. Informaciones anteriores sobre las opciones estudiadas por el Pentágono también han señalado que este tipo de preparativos puede formar parte de la planificación para distintos escenarios.
La situación llega después de varios meses de mayor presión de la Administración de Donald Trump sobre Cuba. En mayo, la comunidad de inteligencia estadounidense ya analizaba cómo podría responder la isla ante una eventual acción militar, mientras que en julio altos responsables de Defensa estudiaban distintas opciones, entre ellas una posible operación aérea dirigida por el Ejército. En ambos casos, las informaciones publicadas precisaban que esos análisis no implicaban que Trump o el Pentágono hubieran tomado la decisión de llevar a cabo una operación.
Trump endurece su discurso sobre Cuba ante la ONU
La tensión entre Washington y La Habana también quedó patente esta semana durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. La delegación cubana abandonó la sala después de que Trump calificara a Cuba como "un Estado fallido". El presidente estadounidense afirmó que "Es un Estado que ha fracasado por completo. Está fracasando como nunca antes y acabará cayendo" y añadió que su Administración "busca un cambio fundamental en Cuba".
El discurso de Trump se produjo mientras su Administración mantiene una política de presión sobre la isla y después de que el Gobierno estadounidense haya estudiado diferentes escenarios relacionados con Cuba. Al mismo tiempo, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha señalado que Estados Unidos contempla una vía diplomática para una transición política en la isla, aunque las negociaciones no han avanzado según lo previsto.
Por ahora, no consta que ninguna de las unidades mencionadas haya recibido una orden de despliegue. El mensaje interno se limita a recabar información sobre su disponibilidad para los próximos meses, mientras la Administración estadounidense mantiene abiertas distintas opciones respecto a Cuba. La planificación militar y las declaraciones de Trump se producen así en un escenario de creciente presión entre ambos gobiernos, pero sin que el documento conocido establezca que exista una decisión definitiva de intervenir militarmente en la isla.
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