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Miguel Hernán es un catedrático de epidemiología de Harvard en Estados Unidos. Durante esta última etapa ha sido miembro del comité científico del Gobierno de España.

Hace unos meses tuve el honor de entrevistarle en las 45 entrevistas que hice en Gaceta Sanitaria. Y en ella, me contó su visión del papel de los epidemiólogos: “He podido confirmar que lo importante que es el papel de la tecnología en el apoyo de la toma de decisiones y esto es algo que ya sabíamos todos pero verlo así en medio de una emergencia de salud pública es muy impactante ver a los epidemiólogos en todo su esplendor en su papel como científicos de datos que es lo que son científicos de datos de salud pero tanto para las decisiones de confinamiento como desescalada los epidemiólogos han jugado un papel clave en la identificación de los datos que hacen falta para tomar esas decisiones”.

Y sigue diciendo: “Si piensas en la fase inicial del confinamiento la decisión más importante era determinar el grado de confinamiento porque esto es algo que nadie sabe cuándo hay que confinar a una población en medio de esta pandemia y aquí he visto como el uso de criterios epidemiológicos y de datos en esta fase sobre ocupación de UCI, etcétera, que fue básica para la toma de decisiones en la fase desescalada serán otros datos los que van hacer falta para poder tener una vigilancia epidemiológica ágil que nos permita saber cómo están las cosas etcétera pero en todos estos puntos encuentras epidemiólogos que aportan la visión estratégica sobre los datos que hacen falta para la toma de decisiones y sobre cómo se generan esos datos”.

Una de las claves, por tanto que apunta Miguel, es el papel estratégico de la epidemiología, como garante de una toma de decisiones basada en los datos. Y escribió un hilo hace unos días muy interesante comparando Madrid y Nueva York que vale la pena leer.

1 / Mira la forma de estas curvas. Nueva York y Madrid tuvieron epidemias similares hasta que divergieron espectacularmente. En marzo, ambas ciudades fueron tomadas por sorpresa y cerradas debido al covid. En septiembre, la situación está controlada en NY y alarmante en Madrid. ¿Por qué?

2 / Comencemos con las similitudes: dos ciudades grandes y densas con una gran red de transporte público y muchos visitantes. Un brote explosivo de SARS-Cov-2 sobrepasó su sistema de rastreo de contactos y sus hospitales. Se requirió un cierre para reducir el desastre de salud pública.

3 / En junio, ambos lugares habían logrado reducir el número de casos nuevos. Eso es precisamente lo que hacen los cierres. En julio empezaron a aumentar los casos nuevos en Madrid hasta alcanzar una de las incidencias más altas de Europa. Nueva York aún no ha registrado un aumento de casos nuevos.

4 / Podríamos argumentar que la cantidad de casos nuevos de Covid no es la mejor métrica para determinar la gravedad de la epidemia SARS-Cov-2. ¿Quizás la mayoría de los casos son asintomáticos o levemente sintomáticos? Veamos entonces la ocupación hospitalaria. No hay problema en Nueva York. Serios problemas que se avecinan en Madrid.

5 / ¿Entonces qué pasó? New York y Madrid tuvieron respuestas significativamente diferentes en términos de rastreo de contactos, número de pruebas y velocidad de reapertura. Repasemos cada uno de estos elementos. Esta comparación es un estudio de caso sobre la gestión de epidemias en ciudades centrales de todo el mundo.

6 / Seguimiento de contacto. El estado de Nueva York apuntó a 30 rastreadores de contactos por cada 100,000 personas antes de reabrir. Mínimo. Eso se traduce en 6000 rastreadores de contratos en Nueva York y 2000 en Madrid. Madrid tenía unos 200 rastreadores de contactos en julio (tal vez 700 ahora). Un orden de diferencia de magnitud.

7 / Pruebas. En abril,> 70% de los ITP fueron positivos tanto en Nueva York como en Madrid. Nueva York tenía como objetivo lograr <5% de positividad antes de la reapertura. Ahora es del 1-2%. La positividad en Madrid es ~ 20% y está aumentando desde julio. Es decir, no se realizan suficientes pruebas.

8 / Velocidad de reapertura. Centrémonos en el comedor interior, una actividad económica vital tanto en Nueva York como en Madrid, y posiblemente una de las principales fuentes de transmisión del coronavirus.

9 / El comedor interior en Nueva York está cerrado. Abrirá el 30 de septiembre al 25% de su capacidad (50% el 1 de noviembre) con:

- No hay servicio de bar.

- Protocolos estrictos

- Número de teléfono para informar infracciones

- Despliegue de cientos de personal de aplicación para garantizar el cumplimiento

10 / El comedor interior en Madrid fue abierto al 60% de su capacidad en junio. También abrió el servicio de bar. Los protocolos no se aplicaron de manera agresiva. Desde junio ha sido fácil encontrar bares y mesas abarrotados. El contraste con Nueva York fue sorprendente como cualquiera que pasa tiempo en ambos lugares puede decirlo

11 / El rastreo de contactos, las pruebas y la velocidad de reapertura diferían dramáticamente entre  New York y Madrid. Nueva York abrió la economía sin abrumar a los hospitales y confirmó sus credenciales como un lugar serio para hacer negocios. Simplemente haciendo lo que dicen los expertos desde marzo.

12 / Un colega preguntó si Nueva York podía haber alcanzado la "inmunidad colectiva" mientras que Madrid no. Eso explicaría el bajo número de casos en Nueva York e improbable. Según los estudios de seroprevalencia disponibles, ambos lugares tenían un porcentaje similar de población que desarrolló anticuerpos.

13 / Por supuesto, la mala suerte nunca se puede descartar en las epidemias. Una chispa en el momento adecuado puede provocar un incendio forestal en un lugar pero no en otro. Pero la mala suerte parece una mala explicación para las diferencias NY-Madrid después de comparar sus políticas de prueba, rastreo de contactos y reapertura.

Termino, yéndome de nuevo al inicio, a la conversación que tuve con él, con el apoyo de Miquel Porta, donde cerró diciendo:

“Estamos en una situación nueva en que nunca se ha encontrado, hemos estado en una epidemia con este virus luego hay que ir tomando las decisiones poco a poco de forma razonable que estén informadas por la información que va cambiando con el tiempo. También hay cosas que se saben hoy que no sabían hace dos meses pero antes hay ciertos países en que ponen fechas, el día 3 de junio se abren los restaurantes, el día 16 de junio se abren..., total pues eso a los epidemiólogos es algo que nos causa un estupor grande porque cómo es posible que sepa un país que el día 17 de junio van a poder ir la gente al cine, a veces cuando nadie sabe cómo va a ir la epidemia esto es algo que decíamos en él grupo hace poco no “el que habla de fechas, no sabe de virus” porque no sé sabe realmente lo que va a pasar entonces es una cuestión en que creo que hay que compartir con la gente el hecho de que no podemos dar pasos muy firmes porque realmente corremos el riesgo de meter la pata y al tiempo hay que dar pasos claro ese es el por qué es tan difícil tomar esas decisiones".

Una reflexión muy interesante de un investigador de altura, en medio de su reflexión cotidiana sobre Madrid y Nueva York. Cuidado con los espacios cerrados. Seguimos.



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