#YoMeQuedoEnCasa
#YoMeQuedoEnCasa

Es el momento de ser responsable y quedarse en casa. Quedarnos en casa es la única manera para eliminar el virus, junto a una mayor higiene de manos y de los utensilios que tocamos habitualmente.

Se cree que el virus se propaga principalmente de persona a persona, sobre todo entre las personas que tienen contacto cercano entre ellas (dentro de 1 metro de distancia), mediante gotitas respiratorias que se producen cuando una persona infectada tose o estornuda, que pueden llegar a la boca o la nariz de las personas que se encuentren cerca o posiblemente entrar a los pulmones al respirar. Además, podría ser posible que una persona contraiga el COVID-19 al tocar una superficie u objeto que tenga el virus y luego se toque la boca, la nariz o posiblemente los ojos.

Junto a ello, se cree que las personas son más contagiosas cuando presentan síntomas. Y podría ser posible que haya propagación antes de que las personas presenten síntomas.

Ante ello, la mejor forma de prevenir la enfermedad y de reducir la velocidad de contagio, es evitar la exposición a este coronavirus. Las medidas preventivas cotidianas para ayudar a prevenir su propagación incluyen:

1. ⁃ Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 40 segundos, especialmente después de ir al baño, antes de comer, y después de sonarse la nariz, toser o estornudar, o si están visiblemente sucias.

2. ⁃ Si no cuenta con agua ni jabón, usar un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol.

3. ⁃ Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.

4. ⁃ Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar y luego tirarlo a la basura.

5. ⁃ Limpiar y desinfectar los objetos y las superficies que se tocan frecuentemente, usando un producto común de limpieza de uso doméstico en rociador o toallita.

6. ⁃ Evitar el contacto cercano con personas enfermas.

7. ⁃ Quedarse en casa si se está enfermo.

Y con ello, es fundamental no dar la información como si fuera necesario hablar del minuto y resultado de los muertos por coronavirus como hacen muchos medios de comunicación. Ello NO APORTA NADA y además no respeta el derecho a la intimidad de las personas. Y es sorprendente que se den detalles de los pacientes con COVID-19, a pesar de la ley de protección de datos. Estimados medios de comunicación: informar así de los fallecimientos creo que además de no añadir información a la que ya tenemos, llega a ser irrespetuoso.

No hay que entrar en pánico pero hay que tomarse la pandemia en serio. Por tanto es “normal” que haya cada día más casos. Nuestro esfuerzo es tratar de espaciarlos en el tiempo para que no se llegue al colapso sanitario poniendo en marcha medidas de contención. Las medidas que se toman (o tomen) se hace para contener Covid-19 y proteger a la población más vulnerable. Y eso es lo que hay que hacer y contar: MEDIDAS y sobre todo las preventivas. Medidas muy simples y muy eficaces que ayudan enormemente y que cualquiera puede entender y hacer.

Y es que si las fuentes que utilizamos son fiables y no las redes sociales y el whatsapp, que sin base científica alguna, hay gente que le da más importancia que la que están facilitando las autoridades sanitarias. Y mientras tanto, la utilización que hacen los medios de comunicación tratando la información por coronavirus como entretenimiento, con tertulianos que opinan de todo (y no con científicos), sin tener información y con el único ánimo de subir audiencias, genera seguramente más miedo.

Y mientras tanto, los BULOS del coronavirus vuelan: los secadores protegen, los estornudos alcanzan 8 metros, las mascarillas se lavan...Y el coronavirus es la primera verdadera "infodemia" de las redes sociales. Las redes sociales han comprimido la información y la información errónea en todo el mundo a velocidades sin precedentes, alimentando el pánico, el racismo (con las personas nacidas en China) ... y también la esperanza.

Ante ello, lo que se genera es mucho miedo, demasiado miedo. Mucho miedo innecesario. Nos sentimos demasiado vulnerables ante un miedo que no controlamos. Y es un miedo lejano a nosotros/as y lo sentimos demasiado cercano quizás por lo que nos dicen.

La realidad es que el miedo, puede llegar a ser una reacción limitante en nuestra vida diaria, ya que puede bloquearnos hasta el punto de no ser capaces de reaccionar. Y si así ocurre, necesitamos buscar la solución. Además, a veces somos propensos a aumentar el tamaño del miedo cuando no lo bajamos a la realidad. Y en estos momentos se aumenta el tamaño del miedo.

No le demos más poder al miedo que ya tiene. Esto no solo se nota en nuestro grado de temor sino también en el grado en el que condiciona nuestras vidas. Cada sociedad suele compartir temores que se han heredado por costumbres y hábitos. La información bien contrastada y la comunicación son la clave para superar las fobias colectivas. Pero NO la sobreinformación.

Y también el miedo atenaza, bloquea, anula, impacta. Y ante el miedo, sufrimos, huimos, gritamos, nos encerramos, nos aislamos, no preguntamos, no escuchamos, no empatizamos o incluso atacamos. El miedo genera escepticismo. Y es que tenemos miedo al dolor, al contagio, a lo desconocido, a lo extraño, a lo diferente, a lo distinto, a lo nuevo, al cambio. Miedo porque nos sentimos vulnerables. Miedo a la incertidumbre.

No contagiemos más miedo por favor. No informemos de cada nuevo caso o cada nueva muerte como si fuera un titular. Mientras tanto lo que todos podemos hacer para no llegar a donde no queremos nadie, es ayudar al control del brote con calma, no yendo a urgencias si no es necesario y lavándonos las manos y sobre todo, quedándonos en casa para minimizar los contagios. #YoMeQuedoenCasa

Archivado en:

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído