málaga

Prisión para el sicario sueco acusado de la ejecución del cirujano Alexander Aslani en Marbella: se negó a decir quién ordenó el asesinato

El joven de 18 años se ha negado a declarar quién le encargó el asesinato del reputado cirujano plástico afincado junto a su familia en la localidad de la Costa del Sol

  • Alexander y Jeannine Aslani, en una imagen de ambos en redes sociales.

La plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Marbella, en funciones de guardia, ha decretado este pasado sábado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del detenido por la muerte del conocido cirujano plástico Alexander Aslani en su clínica de la localidad malagueña. Meses antes, el reputado cirujano ya había alertado a las autoridades de haber recibido amenazas.

Según han confirmado fuentes oficiales del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el joven, de 18 años, pasó a disposición judicial a lo largo de este sábado, 10 de octubre. Había sido detenido el jueves 8 de octubre.

Varios disparos en plena consulta

La Policía Nacional abrió una investigación tras la muerte a tiros del cirujano el pasado miércoles, sobre las 17.00 horas, en Marbella. Al parecer, la víctima, de 57 años, recibió varios impactos en la cabeza cuando se encontraba en su clínica. Los sanitarios que lo atendieron no lograron estabilizarlo y falleció.

Según relataron fuentes presenciales, el agresor, vestido de negro y con el rostro parcialmente cubierto, irrumpió en el despacho donde el doctor Alexander Aslani atendía a un paciente y efectuó varios disparos hasta acabar con su vida.

24 horas después del crimen, la Policía detuvo en Benalmádena a un joven de 18 años, de nacionalidad sueca, como presunto autor material del asesinato. Los agentes pudieron localizarlo después de encontrar el vehículo en el que huyó, cuya matrícula habían detectado los lectores de las cámaras de la autovía.

Silencio ante la jueza y la pista de los Shottaz

Según publica El Confidencial, el presunto autor material de los disparos compareció el viernes ante la jueza del Juzgado de Instrucción número 1 de Marbella. Allí se negó a declarar quién le había “ordenado el asesinato del cirujano”.

En un primer momento, el detenido aseguró no haber sido él, pero las imágenes obtenidas por los investigadores lo señalan con claridad como autor material, según ese medio.

Sostiene además que el joven pertenece a la banda sueca de los Shottaz, una conocida red delictiva originaria del distrito de Rinkeby, en Estocolmo, que ya tiene sede en la Costa del Sol como “oficina de matones”. Hay otras fuentes que apuntan a los llamados lobos grises, un entramado criminal de origen turco, al igual que la familia de Aslani, nacido en Alemania pero hijo de emigrantes otomanos.

La investigación sigue abierta y la causa está declarada secreta, según fuentes policiales. En un principio, fuentes cercanas al caso descartaban que el suceso estuviera vinculado con el crimen organizado.

El grupo de Homicidios de la UDEV-II de Marbella, responsable de las pesquisas, mantiene el secreto de sumario y no descarta ninguna vía. Tampoco se descarta la implicación de "más personas en el asesinato y alguna cercana al entorno de la clínica". El doctor Alexander Aslani, casado con Jeannine Aslani y con dos hijos, no tenía vínculos conocidos ni con el narcotráfico ni con el crimen organizado.

La plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Marbella, en funciones de guardia, ha decretado este pasado sábado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del detenido por la muerte del conocido cirujano plástico Alexander Aslani en su clínica de la localidad malagueña. Meses antes, el reputado cirujano ya había alertado a las autoridades de haber recibido amenazas.

Según han confirmado fuentes oficiales del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el joven, de 18 años, pasó a disposición judicial a lo largo de este sábado, 10 de octubre. Había sido detenido el jueves 8 de octubre.

Varios disparos en plena consulta

La Policía Nacional abrió una investigación tras la muerte a tiros del cirujano el pasado miércoles, sobre las 17.00 horas, en Marbella. Al parecer, la víctima, de 57 años, recibió varios impactos en la cabeza cuando se encontraba en su clínica. Los sanitarios que lo atendieron no lograron estabilizarlo y falleció.

Según relataron fuentes presenciales, el agresor, vestido de negro y con el rostro parcialmente cubierto, irrumpió en el despacho donde el doctor Alexander Aslani atendía a un paciente y efectuó varios disparos hasta acabar con su vida.

24 horas después del crimen, la Policía detuvo en Benalmádena a un joven de 18 años, de nacionalidad sueca, como presunto autor material del asesinato. Los agentes pudieron localizarlo después de encontrar el vehículo en el que huyó, cuya matrícula habían detectado los lectores de las cámaras de la autovía.

Silencio ante la jueza y la pista de los Shottaz

Según publica El Confidencial, el presunto autor material de los disparos compareció el viernes ante la jueza del Juzgado de Instrucción número 1 de Marbella. Allí se negó a declarar quién le había “ordenado el asesinato del cirujano”.

En un primer momento, el detenido aseguró no haber sido él, pero las imágenes obtenidas por los investigadores lo señalan con claridad como autor material, según ese medio.

Sostiene además que el joven pertenece a la banda sueca de los Shottaz, una conocida red delictiva originaria del distrito de Rinkeby, en Estocolmo, que ya tiene sede en la Costa del Sol como “oficina de matones”. Hay otras fuentes que apuntan a los llamados lobos grises, un entramado criminal de origen turco, al igual que la familia de Aslani, nacido en Alemania pero hijo de emigrantes otomanos.

La investigación sigue abierta y la causa está declarada secreta, según fuentes policiales. En un principio, fuentes cercanas al caso descartaban que el suceso estuviera vinculado con el crimen organizado.

El grupo de Homicidios de la UDEV-II de Marbella, responsable de las pesquisas, mantiene el secreto de sumario y no descarta ninguna vía. Tampoco se descarta la implicación de "más personas en el asesinato y alguna cercana al entorno de la clínica". El doctor Alexander Aslani, casado con Jeannine Aslani y con dos hijos, no tenía vínculos conocidos ni con el narcotráfico ni con el crimen organizado.

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