La investigación por el asesinato a tiros del cirujano plástico Alexander Aslani en Marbella se centra ahora en averiguar quién pudo ordenar el crimen y qué motivación habría detrás de una muerte que apunta a una ejecución planificada. La detención de un joven sueco de 18 años, arrestado apenas 24 horas después del ataque, ha abierto nuevas líneas de investigación. Entre las hipótesis que manejan los investigadores figura una posible venganza relacionada con dos pacientes del médico, según la información publicada por El Mundo y El Debate.
Una de las líneas policiales apunta a una clienta que habría expresado su descontento con el resultado de un tratamiento estético realizado en la clínica Cirumed. Según estas informaciones, unas horas antes del asesinato, la mujer envió varios mensajes al centro para mostrar su insatisfacción, exigir la devolución del dinero e incluso lanzar amenazas. Además, su pareja ya habría acudido anteriormente a las instalaciones para trasladar su malestar y advertir al personal. La investigación también trata de esclarecer si este episodio guarda relación con un incidente ocurrido días antes del crimen, cuando se arrojaron piedras contra las ventanas y la fachada de la clínica.
La segunda hipótesis se centra en otra mujer a la que Aslani habría rechazado operar semanas antes de su muerte. De acuerdo con la información publicada por El Debate, el cirujano consideró que el estado emocional y mental de la paciente no era adecuado para someterse a la intervención. Según los testimonios recogidos, la mujer reaccionó de forma muy negativa ante la negativa del médico. Los investigadores tratan de determinar si este episodio pudo tener alguna relación con el asesinato, aunque por el momento ninguna de estas hipótesis confirma quién estaría detrás del ataque.
El detenido
El presunto autor material es un joven de nacionalidad sueca y 18 años que, según las pesquisas, habría viajado expresamente a la Costa del Sol para cometer el crimen y habría recibido ayuda en la zona para prepararlo. El ataque se produjo el miércoles 7 de octubre, poco antes de las 18.00 horas, cuando un hombre vestido de negro, con el rostro cubierto y una prenda alrededor del cuello, irrumpió en la zona de consultas de la clínica. Aslani se encontraba atendiendo a un paciente cuando el atacante abrió fuego contra él.
El agresor disparó cuatro veces a quemarropa, apuntando a la zona de la yugular, y después huyó en una motocicleta que había estacionado frente al centro médico. Los servicios sanitarios encontraron al cirujano todavía con vida, pero la gravedad de las heridas hizo imposible salvarlo y falleció poco después. Su esposa, que trabajaba en la clínica y se encontraba allí cuando se produjo el ataque, alertó de lo ocurrido y pidió ayuda. La investigación continúa abierta para esclarecer las circunstancias del asesinato y determinar si alguna de las posibles motivaciones investigadas guarda relación con la ejecución.
La investigación por el asesinato a tiros del cirujano plástico Alexander Aslani en Marbella se centra ahora en averiguar quién pudo ordenar el crimen y qué motivación habría detrás de una muerte que apunta a una ejecución planificada. La detención de un joven sueco de 18 años, arrestado apenas 24 horas después del ataque, ha abierto nuevas líneas de investigación. Entre las hipótesis que manejan los investigadores figura una posible venganza relacionada con dos pacientes del médico, según la información publicada por El Mundo y El Debate.
Una de las líneas policiales apunta a una clienta que habría expresado su descontento con el resultado de un tratamiento estético realizado en la clínica Cirumed. Según estas informaciones, unas horas antes del asesinato, la mujer envió varios mensajes al centro para mostrar su insatisfacción, exigir la devolución del dinero e incluso lanzar amenazas. Además, su pareja ya habría acudido anteriormente a las instalaciones para trasladar su malestar y advertir al personal. La investigación también trata de esclarecer si este episodio guarda relación con un incidente ocurrido días antes del crimen, cuando se arrojaron piedras contra las ventanas y la fachada de la clínica.
La segunda hipótesis se centra en otra mujer a la que Aslani habría rechazado operar semanas antes de su muerte. De acuerdo con la información publicada por El Debate, el cirujano consideró que el estado emocional y mental de la paciente no era adecuado para someterse a la intervención. Según los testimonios recogidos, la mujer reaccionó de forma muy negativa ante la negativa del médico. Los investigadores tratan de determinar si este episodio pudo tener alguna relación con el asesinato, aunque por el momento ninguna de estas hipótesis confirma quién estaría detrás del ataque.
El detenido
El presunto autor material es un joven de nacionalidad sueca y 18 años que, según las pesquisas, habría viajado expresamente a la Costa del Sol para cometer el crimen y habría recibido ayuda en la zona para prepararlo. El ataque se produjo el miércoles 7 de octubre, poco antes de las 18.00 horas, cuando un hombre vestido de negro, con el rostro cubierto y una prenda alrededor del cuello, irrumpió en la zona de consultas de la clínica. Aslani se encontraba atendiendo a un paciente cuando el atacante abrió fuego contra él.
El agresor disparó cuatro veces a quemarropa, apuntando a la zona de la yugular, y después huyó en una motocicleta que había estacionado frente al centro médico. Los servicios sanitarios encontraron al cirujano todavía con vida, pero la gravedad de las heridas hizo imposible salvarlo y falleció poco después. Su esposa, que trabajaba en la clínica y se encontraba allí cuando se produjo el ataque, alertó de lo ocurrido y pidió ayuda. La investigación continúa abierta para esclarecer las circunstancias del asesinato y determinar si alguna de las posibles motivaciones investigadas guarda relación con la ejecución.
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