La boda en Cádiz del chirigotero Manolín Santander y Margui dejó varios momentos de lo más emocionantes. El enlace se celebró en la parroquia de Nuestra Señora de la Palma, en pleno barrio de La Viña, donde familiares y amigos acompañaron a la pareja en una ceremonia en la que el Carnaval de Cádiz y el recuerdo de Manolo Santander, padre del novio, tuvo un protagonismo especial.
Uno de los momentos más originales llegó antes de que comenzara la ceremonia, cuando el novio fue camino del altar acompañado por un grupo de amigos que cantaban una versión de La felicidad, el conocido tema del argentino Palito Ortega. Una entrada diferente que convirtió la llegada de Manolín Santander en un instante de lo más divertido.
Ramoni protagoniza uno de los momentos más emotivos
La música volvió a cobrar protagonismo al inicio de la ceremonia, cuando Ramoni, de la comparsa de Martínez Ares, junto a Germán y Lali, interpretaron una letra muy emotiva desde la parte superior de la iglesia. "Ramoni no es norma", "vellos de punta" o "lo de Ramoni es espectacular", fueron algunos de los mensajes en redes comentando la interpretación.
Las canciones continuaron durante la misa con la intervención de Miriam, Brenda y Dani, que interpretaron el Aleluya. La presencia de estas actuaciones convirtió la ceremonia religiosa en un homenaje musical muy ligado a las vivencias y al entorno carnavalero de los novios.
La copla del novio a la salida
La música no terminó con la ceremonia. A la salida de la iglesia de La Palma, el propio Manolín Santander tomó la guitarra para dedicarle una copla a su pareja. El chirigotero quiso regalarle una letra personal que repasaba sus vivencias durante el noviazgo hasta formar la familia en la que se han convertido.
"Te voy a hacer este regalo en forma de copla, mi amor, porque aunque soy chirigotero, con mi guitarra me sale mejor", comenzaba cantando el novio. Un momento en una calle abarrotada de gente que se emocionó con otro de los instantes de una boda que también tuvo muy presente, como no podía ser de otra forma, al Carnaval de Cádiz.
La boda en Cádiz del chirigotero Manolín Santander y Margui dejó varios momentos de lo más emocionantes. El enlace se celebró en la parroquia de Nuestra Señora de la Palma, en pleno barrio de La Viña, donde familiares y amigos acompañaron a la pareja en una ceremonia en la que el Carnaval de Cádiz y el recuerdo de Manolo Santander, padre del novio, tuvo un protagonismo especial.
Uno de los momentos más originales llegó antes de que comenzara la ceremonia, cuando el novio fue camino del altar acompañado por un grupo de amigos que cantaban una versión de La felicidad, el conocido tema del argentino Palito Ortega. Una entrada diferente que convirtió la llegada de Manolín Santander en un instante de lo más divertido.
Ramoni protagoniza uno de los momentos más emotivos
La música volvió a cobrar protagonismo al inicio de la ceremonia, cuando Ramoni, de la comparsa de Martínez Ares, junto a Germán y Lali, interpretaron una letra muy emotiva desde la parte superior de la iglesia. "Ramoni no es norma", "vellos de punta" o "lo de Ramoni es espectacular", fueron algunos de los mensajes en redes comentando la interpretación.
Las canciones continuaron durante la misa con la intervención de Miriam, Brenda y Dani, que interpretaron el Aleluya. La presencia de estas actuaciones convirtió la ceremonia religiosa en un homenaje musical muy ligado a las vivencias y al entorno carnavalero de los novios.
La copla del novio a la salida
La música no terminó con la ceremonia. A la salida de la iglesia de La Palma, el propio Manolín Santander tomó la guitarra para dedicarle una copla a su pareja. El chirigotero quiso regalarle una letra personal que repasaba sus vivencias durante el noviazgo hasta formar la familia en la que se han convertido.
"Te voy a hacer este regalo en forma de copla, mi amor, porque aunque soy chirigotero, con mi guitarra me sale mejor", comenzaba cantando el novio. Un momento en una calle abarrotada de gente que se emocionó con otro de los instantes de una boda que también tuvo muy presente, como no podía ser de otra forma, al Carnaval de Cádiz.
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