Aurelio Barrera abrió La Pescadería en 2018 en la calle Luna, con el pescado y el atún de almadraba como principal atractivo gastronómico
16-09-26
Salva Moreno.- Juventud, divino tesoro, escribía Rubén Darío en el inicio del poema ‘Canción de otoño en primavera’. ¡Ya te vas para no volver!, concluía el verso. ¿Cuántos hemos sido animales nocturnos hasta que la vida (léase la edad) ha modificado unos hábitos que creíamos eternos? Desconozco si Aurelio Barrera ha leído al poeta nicaragüense (olvidé preguntarle), pero me malicio que le ocurrió lo que a muchos, y hastiado del ocio de bares y discotecas decidió cambiar de horarios. De La Poltrona o Mucho Teatro pasó a Aquarela: «con el restaurante me enamoré de la hostelería de día, de la gastronomía». La Pescadería se acercaba a la calle Luna de El Puerto de Santa María.
Era el año 2012, y Aurelio descubrió en la cocina una afición que tornó en profesión: «mi madre fue una buena profesora, y aprendí de cocineros que pasaron por Aquarela. Hice formación autodidacta, leía sin parar y practicaba todo el día. En 2018 decidí dar un paso más y abrí La Pescadería en la calle Luna, en el centro de El Puerto de Santa María.
El patio de La Pescadería, en El Puerto. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
Hasta allí llegó acompañado de Alfonso Toscano, de origen sanluqueño pero afincado en El Puerto desde hace años. «Yo también vengo del mundo de la noche, pero cambié de tercio, al igual que Aurelio. Le conocía, y un día me propuso trabajar con él. Acepté y me fui a Aquarela. Fue una etapa muy buena, incluso hicimos el primer ronqueo que se hizo en un restaurante de El Puerto con su degustación posterior», recuerda Alfonso.
Croquetas de gambas al ajillo y mayonesa de lima. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
Pero había que crecer, y para eso Aurelio optó por instalarse en la calle Luna, en el número 19. Un edificio histórico, de 1871, la finca de los Macario donde se vendían tiempo atrás las entradas para los toros. «Al principio ocupamos la planta de abajo porque la de arriba estaba ocupada. En poco más de un año se quedó libre y la cogimos». De esta manera, La Pescadería ya era lo que hoy conocemos, un espacio acogedor, con dos plantas, un patio interior, la sala y una terraza en la calle. En total, un aforo aproximado de cien personas.
Había que diferenciarse
Aurelio sabía que no podía llegar al centro de El Puerto con una carta similar al resto de negocios. «Esta zona era de mucho tapeo, muy tradicional. Elegimos nuestro camino y trasladar el concepto de Aquarela a La Pescadería, con un servicio más cuidado y un producto de calidad, enfocado al mar y tratado con el máximo respeto. Aquí elaboré yo la carta al completo».
El tartar de atún es su plato estrella. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
El idilio de Aurelio con el mar viene de lejos. De ahí la denominación de La Pescadería. De niño pescaba cada vez que podía, se dedicaba a coger muergos y todo lo que cayera en sus manos. Y para dotar de más sentido al nombre, el producto del mar se convirtió en el protagonista de la carta, especialmente el atún. El tartar de descargamento con aguacate es uno de sus platos icónicos, pero su propuesta esconde tesoros como el atún al amontillado (o en tomate) con huevo frito y patatas de Sanlúcar; el surtido de salazones y ahumados; el pinchito moruno con atún, verduras y cuscús marroquí, o el encebollado a la barbateña. Por la parrilla de piedra volcánica pasan cortes como el tarantelo, el solomillo y la ventresca, además de las carnes de retinta de Cárnicas Alcázar.
Mesas en la planta superior, habilitada también para pequeños eventos. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
Aurelio destaca otros platos como la ensaladilla con gambas cristal, huevo frito y corazón de atún ahumado y rallado; el pulpo a la gallega; almejas finas de Huelva; croquetas de gambas al ajillo con wakame y mayonesa de lima o los daditos de bienmesabe.
Y esta temporada han entrado con fuerza propuestas como el taco mejicano de camarón con langostinos en tempura, guacamole y salsa de yogurt. Entre las opciones para compartir, ensalada de burrata, patatas aliñadas con melva de almadraba, gildas de almadraba con atún ahumado, queso, tomate seco, aceituna y piparra, o el surtido de quesos de cabra payoya de la Sierra de Cádiz.
Atún al amontillado con huevo y patatas fritas. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
La carta completa pueden consultarla en este enlace (clic aquí). También los vinos, con una apuesta por bodegas del entorno como Osborne, Barbadillo, Luis Pérez o Forlong, complementada con referencias de otras denominaciones nacionales.
Si no conoce La Pescadería, dese una oportunidad. El horario se lo pone fácil, ya que abren todos los días de la semana en servicio de almuerzo y cena. Sólo cierran el día de Navidad y 20 días de vacaciones en enero. Se lo ponemos fácil con la reserva: pinche aquí… y a disfrutar.
Sala del restaurante. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
Aurelio Barrera abrió La Pescadería en 2018 en la calle Luna, con el pescado y el atún de almadraba como principal atractivo gastronómico
16-09-26
Salva Moreno.- Juventud, divino tesoro, escribía Rubén Darío en el inicio del poema ‘Canción de otoño en primavera’. ¡Ya te vas para no volver!, concluía el verso. ¿Cuántos hemos sido animales nocturnos hasta que la vida (léase la edad) ha modificado unos hábitos que creíamos eternos? Desconozco si Aurelio Barrera ha leído al poeta nicaragüense (olvidé preguntarle), pero me malicio que le ocurrió lo que a muchos, y hastiado del ocio de bares y discotecas decidió cambiar de horarios. De La Poltrona o Mucho Teatro pasó a Aquarela: «con el restaurante me enamoré de la hostelería de día, de la gastronomía». La Pescadería se acercaba a la calle Luna de El Puerto de Santa María.
Era el año 2012, y Aurelio descubrió en la cocina una afición que tornó en profesión: «mi madre fue una buena profesora, y aprendí de cocineros que pasaron por Aquarela. Hice formación autodidacta, leía sin parar y practicaba todo el día. En 2018 decidí dar un paso más y abrí La Pescadería en la calle Luna, en el centro de El Puerto de Santa María.
El patio de La Pescadería, en El Puerto. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
Hasta allí llegó acompañado de Alfonso Toscano, de origen sanluqueño pero afincado en El Puerto desde hace años. «Yo también vengo del mundo de la noche, pero cambié de tercio, al igual que Aurelio. Le conocía, y un día me propuso trabajar con él. Acepté y me fui a Aquarela. Fue una etapa muy buena, incluso hicimos el primer ronqueo que se hizo en un restaurante de El Puerto con su degustación posterior», recuerda Alfonso.
Croquetas de gambas al ajillo y mayonesa de lima. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
Pero había que crecer, y para eso Aurelio optó por instalarse en la calle Luna, en el número 19. Un edificio histórico, de 1871, la finca de los Macario donde se vendían tiempo atrás las entradas para los toros. «Al principio ocupamos la planta de abajo porque la de arriba estaba ocupada. En poco más de un año se quedó libre y la cogimos». De esta manera, La Pescadería ya era lo que hoy conocemos, un espacio acogedor, con dos plantas, un patio interior, la sala y una terraza en la calle. En total, un aforo aproximado de cien personas.
Había que diferenciarse
Aurelio sabía que no podía llegar al centro de El Puerto con una carta similar al resto de negocios. «Esta zona era de mucho tapeo, muy tradicional. Elegimos nuestro camino y trasladar el concepto de Aquarela a La Pescadería, con un servicio más cuidado y un producto de calidad, enfocado al mar y tratado con el máximo respeto. Aquí elaboré yo la carta al completo».
El tartar de atún es su plato estrella. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
El idilio de Aurelio con el mar viene de lejos. De ahí la denominación de La Pescadería. De niño pescaba cada vez que podía, se dedicaba a coger muergos y todo lo que cayera en sus manos. Y para dotar de más sentido al nombre, el producto del mar se convirtió en el protagonista de la carta, especialmente el atún. El tartar de descargamento con aguacate es uno de sus platos icónicos, pero su propuesta esconde tesoros como el atún al amontillado (o en tomate) con huevo frito y patatas de Sanlúcar; el surtido de salazones y ahumados; el pinchito moruno con atún, verduras y cuscús marroquí, o el encebollado a la barbateña. Por la parrilla de piedra volcánica pasan cortes como el tarantelo, el solomillo y la ventresca, además de las carnes de retinta de Cárnicas Alcázar.
Mesas en la planta superior, habilitada también para pequeños eventos. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
Aurelio destaca otros platos como la ensaladilla con gambas cristal, huevo frito y corazón de atún ahumado y rallado; el pulpo a la gallega; almejas finas de Huelva; croquetas de gambas al ajillo con wakame y mayonesa de lima o los daditos de bienmesabe.
Y esta temporada han entrado con fuerza propuestas como el taco mejicano de camarón con langostinos en tempura, guacamole y salsa de yogurt. Entre las opciones para compartir, ensalada de burrata, patatas aliñadas con melva de almadraba, gildas de almadraba con atún ahumado, queso, tomate seco, aceituna y piparra, o el surtido de quesos de cabra payoya de la Sierra de Cádiz.
Atún al amontillado con huevo y patatas fritas. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
La carta completa pueden consultarla en este enlace (clic aquí). También los vinos, con una apuesta por bodegas del entorno como Osborne, Barbadillo, Luis Pérez o Forlong, complementada con referencias de otras denominaciones nacionales.
Si no conoce La Pescadería, dese una oportunidad. El horario se lo pone fácil, ya que abren todos los días de la semana en servicio de almuerzo y cena. Sólo cierran el día de Navidad y 20 días de vacaciones en enero. Se lo ponemos fácil con la reserva: pinche aquí… y a disfrutar.
Sala del restaurante. <strong>Foto</strong>: Salva Moreno
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