Sociedad

Virginia y Raquel, la vida cuando se apaga el “fogón mediático” de ‘Masterchef’

Las hermanas Naranjo recuerdan cómo fue su paso por el 'talent show', el impulso que necesitaban para cumplir su sueño de montar su propio catering, Gemelas al Jerez. "Hay gente que quiere menú estrella Michelin a precio 'low cost', eso no puede ser", confiesan

Hace ya tres años, Virginia y Raquel participaron en la que entonces era la cuarta edición de Masterchef. Era la primera vez que el programa, a nivel mundial, contaba con dos hermanas, y en su caso gemelas, como concursantes. Virginia resultó la ganadora del concurso mientras que su hermana se quedó a las puertas de la final. El desparpajo y la simpatía de las jerezanas dejó una huella imborrable en todo el equipo del programa y, por supuesto, ellas recuerdan la experiencia como “algo irrepetible”. Además de un premio económico de 100.000 euros y la publicación de su propio libro de recetas, Virginia consiguió una beca para completar su formación en la Universidad de Ciencias Gastronómicas Basque Culinary Center, donde también ingresó su hermana Raquel para estudiar cocina.

Tras pasar por varios restaurantes, algunos de ellos con estrellas Michelin, llegó el momento de hacer realidad su sueño y poner en marcha su propio proyecto. Así nació Gemelas al Jerez, la empresa de catering que las hermanas Naranjo Neupavert instalaron en el número 10 de la calle Clavel, en pleno centro de su ciudad natal.

Es evidente que su paso por el talent show les ha cambiado la vida, ya que fue el impulso definitivo para poder montar su propia empresa, pero más allá de los fogones, Masterchef les ha brindado la posibilidad de conocer a grandes cocineros, visitar los más reconocidos templos gastronómicos españoles y, sobre todo, conservar grandes amistades.

Las concursantes jerezanas de Masterchef, durante la entrevista a lavozdelsur.es. FOTO: MANU GARCÍA

Junto con otros compañeros andaluces formaron un grupo de amigos al que denominaron Comando Sur, donde están Daniel del Toro, que ahora se dedica a hacer showcooking, Dania o Natalia, que se ha decantado por la carrera de modelo. También mantienen el contacto con los tres cocineros conductores del programa, Samantha, Jordi y Pepe, con quienes hablan a menudo y se alegran de que les vaya bien, aunque aún tienen pendiente venir a Jerez a probar la cocina de las gemelas.

Ahora reconocen que les cuesta seguir el programa por la hora a la que se emite, aunque intentan verlo, especialmente la edición junior, porque les encantan cómo lo hacen los niños. “Ahora se centran más en la trama personal de cada concursante, en nuestra época lo importante era la cocina, que era para lo que nosotras íbamos, pero entiendo que al programa hay que sacarle chicha, pero en nuestro caso era solo cocina, cocina y más cocina” explica Virginia.

Virginia Naranjo, ganadora de la cuarta edición de Masterchef. FOTO: MANU GARCÍA

“Cuando decidimos concursar en el programa, en nuestra familia nos dijeron que estábamos locas, sin embargo luego nos apoyaron mucho y gracias a ellos pudimos ir”, recuerda Virginia. “Ten en cuenta que nosotras nos llevamos tres meses fuera de casa y siempre necesitábamos un pilar, que en nuestro caso fue nuestra familia que cuidó de nuestros hijos y nuestras casas durante el programa”.

“Participar en Masterchef te da una ventaja y una desventaja”, explica Virginia, “la ventaja es que todo el mundo te conoce, por lo que la entrada comercial no es fría. Todo el mundo sabe de dónde vienes, quién eres… y la desventaja podría ser que todo el mundo espera muchísimo de ti y, a lo que a otras personas, en cierto modo, se les perdona, para nosotras no hay perdón”. “Entras en el programa siendo una persona totalmente anónima y, cuando sales, todo el mundo te conoce, te saludan por la calle, es un programa que tiene mucha repercusión y, a la vuelta, te llevas un impacto“, cuenta Raquel, “eso también nos pasa aquí porque somos de Jerez, a lo mejor a otros compañeros de Madrid o Barcelona no les pasaba porque vivían en grandes ciudades”.

“Platos tradicionales tuneados”

En la actualidad, su catering Gemelas al Jerez funciona bien “vamos despacio, tranquilas, no cogemos muchos eventos porque prestamos una atención muy personalizada y no cogemos trabajo que no podemos atender como a nosotras nos gusta”. Organizan desde comidas familiares hasta cumpleaños infantiles pasando por bodas, bautizos, comuniones o reuniones de empresas.

Raquel Naranjo quedó semifinalista en la cuarta edición de Masterchef. FOTO: MANU GARCÍA

Definen su cocina como “platos tradicionales tuneados” ya que elaboran recetas de toda la vida con un toque personal y presentaciones diferentes. Así los garbanzos con acelgas los sirven en formato hummus con la espuma de las acelgas y coronado con una tortillita de camarones a modo de peineta, elaboran mayonesa de fino u oloroso, foie con amontillado o atún encebollado servido como tataki.

Eso sí, apuestan en sus creaciones por el producto kilómetro cero: “Tenemos en la provincia de Cádiz muy buena materia prima y lo que servimos es de primera cadlidad”. Lo que ocurre es que “muchas veces hay gente que quiere un menú de estrella Michelin a precio low cost, y eso no puede ser, porque la calidad hay que pagarla”, afirman rotundamente las gemelas.

El próximo 14 de diciembre celebrarán su tradicional zambomba en las Bodegas Pajarete, por tercer año consecutivo, con un menú a 30 euros, que se servirá de pie y que contará con la típica berza jerezana, ajo caliente, tagarninas esparragás, croquetas o montaditos de pringá, entre otros platos. Todo ello con el sello personal de las gemelas y elaborado de forma casera con ingredientes de la zona.

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