‘Viejenials’: El futuro también es de los mayores

La periodista argentina Constanza Lucadamo pone en marcha una plataforma para reivindicar el papel de los mayores de 50 años, una generación que lejos de estancarse, se ha actualizado con los nuevos tiempos e incluso marca tendencia.

Está a punto de cumplir los 60 años y afirma que acaba de pasar “la peor década de su vida”. Constanza Lucadamo (Buenos Aires, 1958) es una periodista argentina radicada en España desde hace 28 años. En su país trabajó en los periódicos La Nación y La Razón, antes de emprender su aventura española en Telemadrid. Tras su etapa en la capital de España se afincó en Sevilla, donde regentó una tienda de ropa durante 15 años. Problemas familiares le obligaron a cerrarla y cuando quiso reincorporarse al mundo periodístico se dio cuenta de que su edad era un verdadero contratiempo. Su ilusión por escribir le hizo abrir un blog de viajes hace siete años, La Maleta de Constanza. Sin saberlo, sería el gérmen de un proyecto dedicado por y para los mayores de 50 años: Viejenials.

“Lo de Viejenials fue una auténtica explosión en mi cabeza”, afirma Constanza. El término lo oyó en boca del director de un hotel sevillano al que estaba entrevistando para su blog, al hacer referencia a esa clientela entrada en años pero con espíritu joven. Fue una “palabra mágica” que despertó en la argentina un proyecto que en principio iba a ir encaminado a una revista online dedicada a los mayores de 50 años, pero que ha acabado convirtiéndose en algo más que una plataforma de comunicación. “Al denostado viej le sumamos el nials para apropiarnos de los adjetivos positivos que se le atribuyen a los millenials y así llamar la atención”. “Somos gente que ha madurado en torno al cambio de siglo —abunda Constanza— y al igual que los millenials, nos hemos hecho grandes en el comienzo del siglo XXI. Hemos sufrido en la mitad de nuestras vidas el cambio de paradigma hacia lo digital, algo que también nos hace únicos. Somos una generación que ha debido actualizarse rápidamente y eso nos ha hecho más sabios, más completos”.

“Somos gente que ha madurado en torno al cambio de siglo y al igual que los millenials, nos hemos hecho grandes en el comienzo del siglo XXI”

Baste algunos datos para reconocer que nuestros mayores no solo son el pasado, también el presente y el futuro. Porque, según un informe de la ONU, el World Population Ageing, los niños que nacen ahora tienen una esperanza de vida de 78 años, 83 en el caso de las recién nacidas, pero nada en comparación con la estimación para 2095, cuando se prevé que esa media de edad aumente hasta los 90 años. El hecho de que los índices de natalidad desciendan en prácticamente todo el planeta hace ver que el mundo estará mucho más envejecido que ahora. Si a día hoy el 12,7% de la población mundial tiene más de 60 años, se espera que esa cifra llegue hasta el 21,3% en 2050. De ahí plataformas como la de Constanza, que reivindican más el papel no solo de los actuales viejenials, también de los que están por llegar. 

Constanza, que ha reunido en el proyecto a la artista Isabel Chiara, al periodista Ángel Fernández Millán y al informático Manuel Arroyo, explica que sus mayores inspiradoras son las mujeres americanas que originaron, entre mediados de los años 40 y 60 del pasado siglo el fenómeno Baby Boom, y que llevan años “reivindicando a la mujer madura, la arruga, la cana, pero de una manera moderna”. Lucadamo considera que hay una “revolución” en el envejecimiento. “Era un sector hasta ahora oscuro, triste, opaco, entrar en esta edad era un poco sinónimo de depresión, sin embargo ahora gente de mi generación estamos revolucionando el envejecimiento y su visión, poniendo en valor la edad, la madurez, la sabiduría, la cana… Queremos seguir estando presentes en la toma de decisiones, en la imagen, pero hay que luchar, porque cuando la sociedad quiere, te quita de en medio, empezando por los trabajos, sobre todo con la brecha digital y la crisis”.Viejenials también tiene la pretensión de ser un lugar de información, apuntando a ese público objetivo maduro pero siempre desde un punto de vista positivo: “Hablamos de alegría, de salud pero no de enfermedad, sino de prevención, hablamos de viajes, de tecnología, hablamos de temas propios de la edad, como la menopausia en el caso de las mujeres… Hasta ahora todo lo que había para mayores era muy triste: dependencia, residencias, el taca taca, las pensiones… Después está el tema de la imagen. Tanto la publicidad, como las marcas, como la moda ningunean a las personas mayores y las estereotipan en situaciones como de pérdida, enfermedad, dependencia… Ni muchos mayores necesitan ser tutelados ni se dedican a ponerse dentaduras postizas”. Por eso, señala que “la idea era hacer algo cool, porque a los mayores les quitan esa posibilidad, porque ya los consideran viejos. Y yo quiero transmitir eso. Además te hace tener presencia en la sociedad. Yo ahora digo que soy una activista de la edad y quiero reivindicar la edad. No quiero ser joven, sino mayor, pero soy millenial de espíritu”, destaca la periodista.

“Yo ahora digo que soy una activista de la edad y quiero reivindicar la edad. No quiero ser joven, sino mayor, pero soy millenial de espíritu”

Desde Viejenials, Constanza y su equipo tienen en mente varios proyectos para visibilizar no solo esta realidad, también para “dar armas de comunicación” a los mayores de 50. “Queremos hacer una red de comunicadores sociales sénior que hemos planteado que se llame Enredando a mayores. Lo que no enseña nadie ni transmite es la necesidad de tener un contenido generacional para volcar a las redes, porque las redes van configurando la realidad y negar eso es negar lo que está pasando en comunicación”. Igualmente, han planteado un taller de radio en el que esperan apoyo de la administración, ya sea autonómica o local, al estilo de un proyecto que ya se lleva a cabo en Argentina, así como una feria dedicada a las personas mayores con el objetivo de “visibilizar el envejecimiento alternativo.

En apenas unos días, Constanza cumplirá 60 años y afirma que “lo gritaré a los cuatro vientos”. Atrás queda una década en la que reconoce que “nadie te ayuda ni te acompaña. De los 50 a los 60 es una generación que ni es joven ni mayor del todo. Y aquí en España, con la crisis, ha habido un gran problema de prejubilaciones en el que muchos no tienen recursos personales para reinventarse. Y si vas a la Universidad con 50 años, o quieres invertir tiempo en ti para aprender, te miran raro”. Constanza, además, ha sido finalista de los Premios Mujeres Victoria, que se otorgan a mujeres que se sienten orgullosas de la edad que tienen y de todas las metas que han conseguido a lo largo de toda su vida. Aunque finalmente se quedó a las puertas de conseguir el galardón, para Constanza es un reconocimiento a un proyecto que no ha hecho más que echar a andar.

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