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Vendimia, abstracción y yeguas

Las Fiestas de la Vendimia permiten disfrutar de varias exposiciones. Jesús Salido, Santiago Cervera y Mariano Cano exhiben sus trabajos en Los Claustros, Sala Pescadería Vieja y Palacio de Villavicencio, respectivamente

La Sala De Profundis, en los Claustros de Santo Domingo, acoge Jerez, el vino y el hombre, una muestra fotográfica de Jesús Salido. El visitante puede contemplar más de treinta fotografías en blanco y negro sobre la vendimia en las tierras del Marco de Jerez. Desde la viña hasta el tabanco, el protagonismo pertenece a las personas: vendimiadores, arrumbadores, toneleros, venenciadores… Como envueltos en ceniza, los trabajadores se funden con la tierra, las duelas y las uvas para empaparnos de vitalidad. “La figura humana aporta dimensión, escala y sentido”, dice Juan Salido Freyre. Es la mirada personal del fotógrafo la que hace posible que, a pesar de ser un tema muy tratado, cada fotografía posea un acento especial. El reto de Jesús, afirma Juan Salido, consistía en recorrer los pagos de Carrascal, Macharnudo, Balbaína y otros para captar “el siempre difícil equilibrio entre paisaje, caseríos y gañanías y, especialmente, la figura humana… en horizontes abiertos, de cerros blanquecinos…”. Para Salvador Espinosa Rodríguez, presidente de la Cooperativa Vitivinícola Jerezana Nuestra Señora de las Angustias, esta exposición es “un homenaje a los que con mucho esfuerzo y superación hacen posible que nuestros vinos sean inconfundibles e inimitables, guardando siempre su esencia y características únicas gracias a esa labor única insustituible”.

El mono desnudo

En la Sala pescadería Vieja, el pintor Santiago Cervera nos ofrece El mono desnudo. Se trata de obras de gran formato, cuadros de 2×2. Ahora el protagonismo es del color: expresionismo abstracto. Hay elegancia y limpieza en la distribución cromática. El pintor huye de la complejidad formal para crear un territorio ambiguo, situado entre la forma geométrica y los vectores irracionales que atraviesan al sujeto. En el texto de presentación se hace referencia al proceso básico de la creación: “Cuando un niño se encuentra por primera vez con un lápiz y un papel se halla ante una situación poco prometedora, golpeará la hoja con el lápiz, produciéndole seguramente una grata sorpresa, pero también existe un impacto visual.

Algo sale de la punta del lápiz y deja una señal en el papel, se acaba de trazar una línea. Es el increíble descubrimiento gráfico por un niño. Después de contemplar por un momento el resultado, normalmente repite hasta que una simple raya se convierte en múltiples rayas y así con el tiempo y empleando distintos materiales se dará paso al caos y por consiguiente más tarde comenzará la abstracción. Y ese es el principio de toda pintura. Más tarde el trabajo y el paso de una vida forjará un estilo”.

Saca de yeguas: arena y polvo

En el Palacio de Villavicencio, Mariano Cano expone Saca de yeguas: arena y polvo. Se trata de un reportaje en blanco y negro, fotografías que narran una práctica ganadera que se lleva a cabo en Almonte el 26 de junio de cada año: “Los días previos unos 200 yegüerizos, armados con sus varas o chivatas se adentran por los distintos enclaves marismeños, pernoctando durante varias noches, para agrupar y recoger a sus yeguas y potrillos (800 ó 900) que allí pastan en completa libertad durante todo el año”. Mariano Cano registra con su cámara la belleza de cada momento del duro traslado: “La entrada en el abrevadero, que está cercado, es impresionante. Este se encuentra en Olivarejos. Allí hay preparadas grandes cubas con agua para saciar la sed de los animales. Hombres, mujeres y niños descansan de tan dura travesía. Las yeguas y potrillos vuelven a encontrarse después de muchos relinchos para reconocerse”.

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