Carlos Piedras

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“¿Pero, oye, y los gin tonics?”, dijo de repente, como volviendo a la realidad, buscando con la vista al camarero. El tipo, que la oyó perfectamente, acudió de inmediato a la mesa, pero sin las bebidas.

Cuando entra un grupo tan grande en un bar es inevitable que cause cierta expectación, que la parroquia local se pregunte como mínimo de dónde es, qué hace allí...

Algunos de los temas que van trascendiendo de los futuros cambios en la normativa de la Feria del Caballo son muy interesantes. 

Hay que esperar hasta 2020 para hacer una evaluación de la ITI y cuál ha sido su incidencia, pero está claro que la frustración va abriéndose camino.