SociedadJerez

Una tienda, cuatro corazones y muchas vidas recuperadas

Cáritas diocesana de Asidonia-Jerez abre su primera tienda enfocada a la economía social, en la que se podrán adquirir productos nacidos de sus proyectos de integración basados en la restauración de muebles, reutilización textil y agricultura ecológica

Willy Martín, diez años trabajando para una empresa distribuidora de material de oficina, se encontró de un día para otro en el paro y, casi sin darse cuenta, en la calle. Ahora tiene la capacidad de transformar un mueble viejo en uno nuevo. Natalia Camacho, también desempleada, no sabía hace cuatro años ni coger un alfiler. Diana Zarzur, profesora argentina de pilates y yoga, encontró en la agricultura ecológica una forma de vida. Todos ellos se han vuelto a sentir útiles gracias a Cáritas y a sus diferentes programas de integración e inserción social que ahora se han vuelto bien visibles gracias a la tienda Cuatro Corazones, la primera que se abre en la diócesis de Asidonia-Jerez basada en la economía social y en las personas. Ubicada en la calle Madre de Dios, Cuatro Corazones integra los tres proyectos que actualmente lleva en marcha la ONG de la Iglesia: Arropa (reutilización textil), Insertarte (restauración de muebles) y La Jara (agricultura ecológica).

Willy reconoce que cuando perdió su empleo y su casa, se vio tan desechado como los propios muebles que llegan a sus manos. Este jerezano de 44 años lleva tres años formando parte de Insertarte, y aunque ya tenía nociones de carpintería, aquí ha desarrollado otras capacidades enfocadas a darle lustre a muebles “que no los cogerías ni del contenedor”. Ahora, tras reinventarse, no solo ha aprendido una profesión, sino que ha vuelto a sentirse útil. “Todos los muebles tienen un valor añadido, porque cada uno tiene una historia de superación de todos y cada uno que los han recuperado”, señala Carmina Toscano, técnica del proyecto Insertarte, que actualmente cuenta con siete participantes y tres voluntarios que los supervisan. De los muebles, a la ropa. Natalia Camacho, 43 años, estaba desempleada cuando a través de la Cáritas de su parroquia conoció el proyecto Arropa. No tenía ni idea de costura, y ahora no solo es capaz de hacer un bolso partiendo de un pantalón vaquero, sino que también se ha especializado en código y almacenamiento. Como Willy, ha vuelto a sentirse útil e incluso ha encontrado un empleo que compagina con su labor en Cáritas. Sandra Jiménez, técnica del proyecto, explica que en Cuatro Corazones los clientes podrán encontrar ropa recuperada que ha pasado por un profundo proceso de higienizado y desinfectado, y muchas veces incluso donada por grandes firmas textiles que aquí tienen una segunda oportunidad.

Formar en agricultura y crecer como personas y como grupos es el objetivo de La Jara, el proyecto relacionado con la agricultura ecológica. Antonio Mariscal, ‘Cuqui’, uno de sus voluntarios, explica que desde que se creó han pasado por allí unas 90 personas que han aprendido cómo labrar la tierra, cómo trabajar con herbicidas naturales y todo lo relacionado con una profesión dura pero que también da muchas satisfacciones. Que se lo digan a Diana Zarzur, que tras no poder ejercer en España el trabajo por el que se había cualificado en Argentina decidió dar un giro de 180 grados a su vida y entregarse al campo. Hoy, además de formar parte del proyecto, disfruta vendiendo tomates, lechugas o patatas ecológicas en Cuatro Corazones.

Insertar a través del empleo, dignificar a las personas y potenciar una nueva economía basada en la austeridad y el consumo responsable. Estos son los pilares de esta nueva tienda, que abrió sus puertas el pasado 25 de octubre y que, día a día, va ganando nuevos adeptos gracias al “goteo contínuo” de clientes, señana en la tienda. Los beneficios, como no podían ser menos, van destinados a seguir potenciando los proyectos de Cáritas.

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