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Una tabla vikinga con seis kilos de ternera ‘premium’ de Vejer

Jesús Recio y Tamara Cansino triunfan en Cádiz con el restaurante Sonámbulo gracias a su apuesta por el género local. "La provincia tiene de todo y muy bueno", defienden.

Jesús Recio y Tamara Cansino triunfan en Cádiz con el restaurante Sonámbulo gracias a su apuesta por el género local. “La provincia tiene de todo y muy bueno”, defienden.

“Para personas que caminan mientras duermen”. Ese es el concepto fundamental del restaurante Sonámbulo de la capital gaditana. Un proyecto regido por Jesús Recio, encargado de la cocina, y Tamara Cansino, que dirige la sala. El local vio la luz a comienzos del mes de abril del presente año, en plena Semana Santa. El emplazamiento, un lugar idílico. Probablemente, uno de los rincones que más vivo está de Cádiz: la plaza Candelaria, rodeada de bares, cafeterías y peñas que brindan la oportunidad de hacer una parada para disfrutar de la belleza del casco histórico de la ciudad.

Sonámbulo es el resultado de cuatro años de trabajo en Vejer de la Frontera, donde Jesús y Tamara abrieron en 2012 Valvatida, “un pequeño restaurante con seis mesas en el interior y otras siete en la terraza”, explica el cocinero. Sin embargo, el buen trato con el cliente y la calidad del producto hicieron que, con el paso del tiempo, “se quedara pequeño”, continúa. Ahora dirigen uno de los salones más amplios de todo el centro de Cádiz, contando con 20 mesas en el interior y media docena en la terraza.

Y es que Jesús no es nuevo en el mundo de la hostelería. A pesar de sus 33 años, acumula ya la mitad de su vida entre bares y restaurantes. En el caso de Tamara, trabajaba para pagarse sus estudios administrativos, que le sirvieron para llevar la gestión del Grupo Arsenio Manila. La experiencia, por tanto, es un factor ya superado por los creadores de este nuevo proyecto.

Contando con que la plaza Candelaria es uno de los puntos de la carrera oficial donde más gente se sitúa para ver los cortejos procesionales, abrir por primera vez el Viernes de Dolores era un riesgo. Sin embargo, la acogida que tuvo Sonámbulo desde la apertura “fue muy buena”, gracias en parte a la “gran respuesta” de los 14 empleados del restaurante, que “supieron lidiar con el trabajo propio de una semana como esa”.

Aunque el factor clave reside en la calidad del producto, especialmente de la carne. “Trabajamos siete partes de la ternera, que siempre traemos de Vejer porque sabemos que es de muy buena calidad”. No obstante, uno de los aspectos que más llama la atención de la oferta gastronómica es la denominada Tabla Vikinga: hasta seis kilos de ternera en un tablón de madera ideal para compartir entre unos doce comensales. Una opción que no estaba prevista antes de la apertura de Sonámbulo y que se consolidó en la carta tras prepararla “para la cena de un amigo con su familia”, comenta Jesús entre risas.Pero la carta no se centra exclusivamente en la carne, sino que incluye desde pescado a pasta pasando por tapas más sencillas, como ensalada o arroz. “Nosotros la llamamos cocina rural porque nos surtimos fundamentalmente de productos de la provincia de Cádiz, que tiene de todo y muy bueno”.

De momento, Jesús y Tamara se muestran encantados tanto con la marcha de su nuevo proyecto como por la acogida que ha suscitado entre clientes y compañeros de Candelaria, quienes colaboran a que el ambiente de este particular rincón de la capital gaditana se encuentre día tras día lleno de vida.

Sonámbulo se encuentra situado en la plaza Candelaria, 12, en pleno casco histórico de Cádiz. Abre todos los días de 13:00h a 02:00h tanto para tapeo como para copas.

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