Feminismo

Una mujer relata en Twitter el acoso sexual sufrido durante un viaje de autobús a Cádiz

La usuaria relata que se sintió en "shock" cuando el hombre sentado a su lado empezó a "sobarla"

“Anoche viajé en un autobús con destino Cádiz. No había asientos libres. A mi lado, un chico de 28 años llamado Jesús, ingeniero aeronáutico”. Así empezaba el hilo de Twitter que Raquel, una usuaria de esta red social, compartía el pasado 2 de agosto tras un viaje nocturno de ocho horas en autobús hasta la capital gaditana.

A través de 10 tuits, Raquel expone como lo que parece un viaje tranquilo al lado de una persona como otra cualquiera, acaba convertido en un caso de acoso sexual hacia ella misma. “Al sentarme, me preguntó por mi nombre, mi edad (?) y ese tipo de cosas que se le preguntan a la persona que va a estar sentada a tu lado durante 8 horas, sin más, cordialidad”, cuenta en su hilo.

Su historia, que ya acumula casi 3.000 retuits y 2.800 me gusta, continúa relatando como, mientras escuchaba música a través de sus auriculares, nota como su compañero de asiento le agarra la pierna. “Me extrañó pero pensé que igual necesitaba salir al baño y solo me estaba llamando. Pero me dijo que solo quería ver si yo tenía frío. (?). Continuó el viaje. El chico se durmió y a decir verdad estaba ocupando bastante mi asiento y apoyándose en mí, pero lo dicho, estaba dormido”, explica.

A partir de ahí el viaje de Raquel pasa de razonablemente tranquilo a casi una pesadilla. “Eran las 5 de la mañana, yo dormida, cuando me di cuenta de que el chico había empezado a abrazarme, darme besos en el cuello y sobarme con las manos todo lo que podía”. La mujer asegura en sus mensajes estar “en shock” por la situación que iba a peor cuando el chico “empezó a bajarme la mano por la tripa hacia ya sabemos dónde”.

Ahí Raquel decide “despertarse” del todo y responder a los tocamientos no consentidos con un codazo. “Y todavía tuvo las pelotas de preguntarme si me estaba molestando”, lamenta la chica en uno de sus últimos tuits.

“Se quitó, pero todo había sido suficiente para que me diese un ataque de ansiedad y durante las horas que quedaban de viaje, tener que soportar que la persona de al lado me había acosado y había intentado tocarme. Tocarme sin ningún permiso, sin conocerle, sin hablar, sin preguntar, sola y mientras yo dormía. Y yo sin saber si iba a intentar hacerme algo otra vez”, relata con miedo y frustración.

Raquel finaliza su hilo de Twitter lamentando “no haber sabido reaccionar bien” por la situación vivida, un acoso sexual que sigue siendo habitual. De hecho, este pasado mes de julio una mujer contaba a los Mossos d’Esquadra como un hombre se había a su lado en un autobús en Lleida y le hizo tocamientos. 

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