Sociedad

Una gaditana con fibromialgia cruza el Estrecho a nado: “He encontrado la fuerza en el agua”

Ana Mari Romero Cózar, de 45 años de edad, ha nadado 17,5 kilómetros para sensibilizar sobre esta enfermedad crónica que produce dolores por todo el cuerpo, fatiga y problemas de sueño

“El reto no es deportivo, es personal. He cruzado el Estrecho por la fibromialgia”, señala de antemano. Ana Mari Romero Cózar, natural de Benalup-Casas Viejas (Cádiz) y de 45 años de edad, fue diagnosticada de fibromialgia en mayo de 2016. “Antes la tenía, pero no lo sabía… No sabía el nombre que se le daba a lo que me estaba pasando”, explica. Por aquel entonces le entró un brote “sin tregua” que le duró un año y ocho meses, con más de 100 síntomas. “Estoy acostumbrada al dolor. Mi umbral para el dolor es muy alto”, dice tranquila.

Pero antes de ser diagnosticada, Ana Mari pensó que sus dolores se debían a la columna vertebral. Estuvo visitando varios médicos, al tiempo en que sufría dolores, insomnio, ansiedad, depresión, fatiga crónica… Además de hipersensibilidad a la luz, al ruido, al tacto, intolerancia alimentaria, náuseas, dolores insoportables… “Esto es un horror”, asegura.

La fibromialgia, enfermedad que produce un dolor crónico musculoesquelético generalizado, fatiga y problemas de sueño, también le provocó un deterioro cognitivo. “Ahí lo acusé mucho. Te produce pérdida de la concentración, se te traba la lengua, confundía las palabras…”. Además, según cuenta la gaditana, también le causó problemas de vista: “Tengo tres gafas distintas y en realidad ninguna me sirve”. La lista de síntomas es interminable, dice, pero lo que peor lleva son los dolores de cabeza: “Lo único que deseas es que te arranquen la cabeza de cuajo”.

Ana Mari, feliz, al terminar 17,5 kilómetros a nado. FOTO: MANUEL CEPERO CASAS.

Si bien le diagnosticaron la enfermedad hace dos años, encontró en la natación su salvación para aliviar sus dolorosos síntomas. Fue entonces cuando le surgió la idea de cruzar a nado el Estrecho como una forma para sensibilizar a la sociedad sobre la fibromialgia. Una semana antes de lanzarse a conseguir este reto Ana Mari se encontraba ingresada en un hospital medicada con morfina para calmar sus fuertes dolores. Pero esto no la hizo quedarse en tierra y se lanzó a la mar para nadar 17,5 kilómetros desde Tarifa a Tánger, con la Asociación de Cruce a Nado del Estrecho de Gibraltar (ACNEG) acompañándola en este desafío.

Después de un año y ocho meses prácticamente sin poder salir de su casa, se ha marcó el reto: cruzar a nado el Estrecho de Gibraltar. Ana Mari salió a las 15:00 horas de Tarifa y llegó a Tánger a las 18:05 minutos. Su reto consistió en cruzar nadando el Estrecho tocando tierra al salir y volviendo a tocar tierra al llegar a Tánger. Y no fue nada fácil ya que en el último tramo una corriente no la dejaba avanzar por lo que su esfuerzo fue mucho mayor, y durante el trayecto podía comer y beber pero sin rozar el barco que la acompañaba.

Ana María Romero al acabar su reto. FOTO: MANUEL CEPERO CASAS.

“El mensaje que quiero transmitir es que la gente que no sepa lo que es la fibromialgia —la ‘fibro’, dice a veces— la conozca un poquito y a prenda a ser respetuosa con las personas que la tienen. Y para que los que la tienen, que existe una lucecita. Al igual que yo he encontrado la fuerza en el agua, ellos pueden encontrarla en otro lugar. Que no se rindan, que sigan buscando”, expresa tras lograr el reto con éxito.

Ana Mari es psicoterapeuta y asegura que seguir aferrándose a su trabajo es lo que le ha hecho seguir adelante, además del mar, “cuando notas que tu vida se derrumba”. Esta gaditana es todo un ejemplo de valentía, de superación y de que teniendo fuerza de voluntad es posible vencer. Y ella, con su sonrisa, es la prueba.

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Un comentario

  1. Todos los síntomas que ha descrito los conozco en carne propia, por lo que no me creo que ella los sufra, yo no puedo terminar de barrer el pasillo sin descansar veinte minutos, no es cuestión de fuerza de voluntad es cuestión de fuerza solamente, es imposible.

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