Jerez

Un palacio del siglo XVII rehabilitado en Jerez hace un año para pisos sociales, abandonado y saqueado

Las 22 viviendas para rentas bajas de Ramón de Cala siguen deshabitadas tras la reforma de la finca emprendida por la Junta. Una baja temeraria en el concurso público, detrás del bloqueo del proyecto para el casco histórico

En pleno barrio de San Miguel, a unos pasos del monumento a Lola Flores, se encuentra una casa palacio con patios con pórticos de arcadas sobre columnas, un escudo nobiliario en la fachada, arcos de medio punto, señoriales escaleras… No es cualquier casa palacio. Francisco Ponce de León, apodado El Caribe, encargó su construcción hace casi 400 años en plena Cruz Vieja. De hecho, el inmueble data de 1646 y es uno de los pocos vestigios de la arquitectura civil del siglo XVII en el casco histórico de Jerez. En diciembre de 2016 la Junta de Andalucía anunció su rehabilitación para destinar la finca a pisos en alquiler para rentas bajas. Tres años después, el inmueble está prácticamente rehabilitado, pero sigue deshabitado y repleto de desperfectos por acción de los saqueadores y vándalos.

¿Cómo ha podido ocurrir? Solo hay que preguntar a los vecinos del entorno de las calles Ramón de Cala, Cazón y Empedrada, hartos de ver cómo la desidia de las administraciones públicas no actúan en el vetusto edificio. Se protegió con medidas de seguridad la finca tras diferentes robos, pero aquello sigue siendo un imán para los amigos de lo ajeno. Las 22 viviendas obtenidas tras la rehabilitación de Ramón de Cala, finca que ocupa una parcela de 1.534 metros cuadrados en pleno corazón del céntrico barrio jerezano, iban a ser habitadas por familias de rentas bajas, algunas originarias de la propia finca (que fueron realojadas ante la situación de infravivienda que se sufría en la casa) y otras procedentes del Registro Municipal de Demandantes, todas ellas en régimen de alquiler, según se anunció en su momento.

Acceso a la casa palacio por la Cruz Vieja, en una vista actual. FOTO: MANU GARCÍA

Tras el cambio de Gobierno, la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA) se ha encontrado un nuevo pufo del equipo político anterior. El pasado 27 de agosto, el director general de esta sociedad pública aprobaba el inicio de resolución de contrato de obras de rehabilitación integral de esta finca, después de “mucho tiempo incumpliendo el contrato, motivado por un proyecto mal gestionado por el anterior Gobierno de la Junta del PSOE”, indican fuentes del Ejecutivo autonómico. Esta era una de las actuaciones contempladas dentro del Área de Regeneración y Renovación Urbana (ARRU) del Entorno de San Mateo y San Miguel en Jerez y las obras se licitaron en diciembre de 2016, según publica el BOJA de aquella fecha, por 1,88 millones de euros (IVA incluido). En cambio, el proyecto, en una licitación en la que concurrieron medio centenar de empresas aspirantes, acaba adjudicándose a la constructora Proforma Ejecución de Obras y Restauraciones SL por 1,53 millones de euros (IVA incluido), lo que implica una baja total de 729.825 euros.

Sin afectar al capítulo de Seguridad y Salud, la baja “temeraria” del presupuesto de ejecución material es del 39,11% sobre la licitación inicial, 557.543 euros. El inicio de la obra con la firma del acta de replanteo data de 16 de mayo de 2017, con un plazo de ejecución de 13 meses, que expiraban el 16 de junio de 2018. La última vez que hay noticias públicas del proyecto es en diciembre de ese mismo año. La Junta ultima la rehabilitación de la finca de Ramón de Cala, en Jerez, que alojará en alquiler a 22 familias, rezaba la comunicación que remitía AVRA a los medios de comunicación. Más de un año después, el inmueble sigue vacío para sorpresa (e indignación) del vecindario, que ve cómo día tras día aquello es pasto del abandono.

“Este proceso de resolución tiene muchos trámites que, además, por parte de la empresa con sus recursos y alegaciones se retrasa más. En cuanto se resuelva definitivamente, la Junta tendrá que hacer un proyecto de finalización de obra sobre lo que está empresa dejó sin hacer, porque aún queda trabajo, y arreglar todos los desperfectos que se han ocasionado tras estos meses de abandono”, confirman fuentes de la Junta.

En diciembre de 2018, la entonces secretaria general de Vivienda del Gobierno andaluz, María José Bejarano, manifestaba que la rehabilitación de Ramón de Cala “es un claro ejemplo de un tipo de intervenciones impulsado por la Junta de Andalucía, en el que se recuperan los valores arquitectónicos, patrimoniales e históricos del edificio, haciéndolos compatibles con su uso residencial, mediante la promoción de viviendas con sobradas condiciones de habitabilidad y un alto grado de calidad, diseñadas y adaptadas a las formas de vida de hoy y que nada tienen que ver con la idea estereotipada que todos tenemos de vivienda social”.

Las rentas iban a oscilar entre 176 y 333,5 euros, en función del espacio de cada vivienda, cinco de las cuales son de un dormitorio, 14 de dos habitaciones y las tres restantes, de tres dormitorios, con superficies entre 41 y 82 metros cuadrados. Volver a habitar esta joya arquitectónica del siglo XVII no será rápido ni fácil.

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