Cultura

Un orgasmo llamado Primavera Trompetera

El festival jerezano, que conmemora su quinto aniversario, celebra su segunda jornada con pluralidad sexual y musical: rap, flamenco, funky, autotune, jazz, rock-punk...

“Es un orgasmo estar aquí con ustedes”, confiesa Juanito Makandé rodeado de su peculiar cuadro flamenco fusionado con jazz y funky. “¡Disfrutad de la vida: follad mucho, amad mucho y bebed mucho!”, exalta el rapero Nach. “Hay que follar más y pelearse menos”, jalea el cantautor linense mientras un preservativo hinchable vuela entre la marea de manos alzadas. Es sábado 13 de abril y, coincidiendo con en el Día Internacional del Beso, el Primavera Trompetera celebra su segunda jornada más… sexual. “Po na, tol mundo a follar cuando salgáis de aquí”, termina Makandé.

Una joven sintiendo la música en el Primavera Trompetera. FOTO: MANU GARCÍA.

Se respira pasión. Y el Trompetera se vive “intensamente”, como dice el cartel publicitario que se visualiza al fondo de los escenarios Alegría y Primavera. El festival jerezano continúa mezclando todo tipo de palos: el reggae de Morodo; el rock-punk de Reincidentes; el rap de La Excepción con Pablo Pineda acompañando a El Langui sobre el escenario, del sevillano Tote King y de Nach, quien despidió los últimos rayos de sol con su particular oda al Rap español; el flamenco de Juanito Makandé, el latino “autotune” de Dellafuente y el rap feminista y subversivo de Mala Rodríguez, que aplastaba al patriarcado a base letras y batazos.

Pablo Pineda junto a El Langui en el Primavera Trompetera. FOTO: MANU GARCÍA.

Tras hacer mención a los b-boys, los raperos españoles de la “vieja escuela”: SFDK, Tote King, Rapsusklei, El Chojin, Violadores del Verso, Kase.O…, el rapero Ignacio José Fornés, conocido como ‘Nach’, dijo: “La música es lo que nos une. Eso es puta magia”. Para, segundos después, denunciar lo que nos separa: “Pararle los pies a esos hijos de puta machistas, xenófobos, homófobos, racistas…, para tener un entorno mejor. No reírles las gracias”. Y una vez superado el reto de las canciones cantadas a una sola vocal, Nach se marcha y el público poco a poco se desplaza hacia el escenario Alegría. Llega el momento del gaditano con voz rasgada que toca “flamenco-underground”.

El público durante la actuación de Nach en el Primavera Trompetera. FOTO: MANU GARCÍA.

“Salud y libertad. Viva el palo cortao y el soniquete”, dice Juan Medina Herranz, alias Juanito Makandé al tiempo en que toma un trago. Con su saludo de bienvenida, las fans enloquecen. Aspavientos, calores… La gente le jalea y baila flamenco cuando el linense se arranca por El Torta. Tocan las palmas. Y entre la marabunta ondean todo tipo de banderas: la andaluza, la canaria, la señera y por supuesto, en la víspera del Día de la República, la tricolor. La pluralidad no puede estar más presente, ya sea entre el público o en los escenarios. Y es que tras un poco de arte gaditano, en una de las pantallas aparece una cuenta atrás para el concierto del granadino Dellafuente.

Un momento del concierto de Juanito Makandé. FOTO: MANU GARCÍA.

Estamos en España pero sobrevuelan dólares digitales sobre la cabeza del granadino. El que menos interviene con el público y el que aporta más sensualidad en el recinto del Trompetera. “El orgullo me robó, a punta de kalashnikov y mi cerebro secuestró, callaíta con silenciador… Adicta a pelear, es una guerrera…”, canta el artista que mezcla latino y autotune. Para más tarde entonar “a cada ratito me pelea, sin darme motivos, sin darme razones”. Dellafuente le canta a las mujeres. Las alaba y las critica. Y claro, justo después tenía que venir la diva jerezana con su cuadrilla de mujeres: la Mala Rodríguez.

Mala Rodríguez rapeando en el Trompetera. FOTO: MANU GARCÍA.

Cual Carmen Sandiego o azafata de Tío Pepe, la reina del rap español se presenta de manera ofensiva contra el machismo. Primero, sororidad. Aparece acompañada de mujeres, con un cuadro de bailarinas para empezar la actuación cantándole a “mis gitanas”. Segundo, ataque. Con bate en mano, la jerezana rapea a viva voz letras contra el sexismo y el clasismo que discrimina a las mujeres. “Tengo un trato, lo mío pa mi saco”, canta contoneándose con twerking a ratos. En su tierra, María Rodríguez, conocida como La Mala, no hace más que agradecer a su gente todo el amor que le demuestra en cada concierto. “Te quiero a ti, a ti, a ti, a ti también”, dice señalando a todos los de la primera fila antes de cantar Contigo, su último tema sobre dos enamorados. Pasión, amor, sensualidad, besos… ¿Qué quedará para el resto del festival?

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