Un hotel quiere construir un parque acuático en Costa Ballena en una parcela destinada a uso escolar

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Un hotel quiere construir un parque acuático en Costa Ballena en una parcela destinada a uso escolar

El Ayuntamiento aprueba, con los únicos votos en contra de Sí Se Puede Rota, el cambio de uso del suelo para poder iniciar los trámites de un proyecto que prevé una inversión cercana al millón de euros.

13-02-2018 / 09:51 h.
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Rota contará con un parque acuático en una parcela de la zona de Costa Ballena que, antes de la modificación del uso del suelo aprobada en pleno, estaba destinada a la construcción de un centro escolar, y también habrá una nueva zona de aparcamientos, en un terreno que tiene estatus de zona verde. La idea proviene de la firma Gestihotels Costa Ballena, promotora del hotel Alegría, instalado en las parcelas colindantes, donde quiere promover este negocio, para lo que estima una inversión que ronda el millón de euros, y que pretende dar trabajo a unas 15 o 20 personas, “en temporada alta”, como explica el teniente de alcalde de la localidad Daniel Manrique, durante un pleno extraordinario celebrado en noviembre, en el que informa de la propuesta presentada por la empresa hotelera. Para ello, dice Manrique, “no puede haber concesión directa”, por lo que el primer paso era aprobar el cambio del uso del suelo —que salió adelante en pleno con los votos favorables de PSOE, PP, Roteños Unidos e IU, y la oposición del único edil de Sí Se Puede Rota—, para luego iniciar un procedimiento de adjudicación abierto al que podrán presentarse otras empresas.

El teniente de alcalde roteño justifica así la postura del gobierno local: “¿Hay necesidad de zona verde en Costa Ballena? No. Esta parcela tiene al lado un parque inmenso. Hay más necesidad de aparcamiento público que de zona verde. Es un uso compatible”. Manrique, además, dice que “no hay demanda de instalar un centro educativo en la zona”, por lo que defiende la construcción del parque acuático, ya que es “una actividad novedosa; es una oportunidad que no debemos desaprovechar”. El edil Moisés Rodríguez, de Sí Se Puede Rota, la única formación que se opone a este proyecto, asegura que la construcción de este parque acuático traerá “más turismo y empleo poco sostenible, precario y de baja calidad, es un modelo totalmente agotado que no crea riqueza”. Rodríguez señala que “el agua es un recurso escaso, necesario y vital”, ante lo que el alcalde, el socialista Javier Ruiz Arana, le responde que el parque acuático se abastecerá de agua depurada procedente de la Estación de Depuración de Aguas Residuales (EDAR) de Rota. “No va a afectar a las reservas de agua”, señala Ruiz Arana, quien censura que se critique “que se gaste agua en un parque acuático como si las zonas verdes vivieran del aire”.

“No hay peligro”, insiste el regidor roteño, quien asegura que con esta actuación “no se alterarán los criterios de sostenibilidad medioambiental que defiende este gobierno”. La parcela destinada a zonas verdes se ocupará con una nueva zona de aparcamientos, aunque solo afectará al 5% de estos terrenos, explica el alcalde, para el que este proyecto supone una “oportunidad de crear puestos de trabajo, sean diez, 15 o 20, que siempre será mejor que cero”. Ruiz Arana lamenta que “haya pocas personas censadas en Costa Ballena —unas 400—, nos gustaría que hubiera más población estable, pero ahora mismo se está dando situación de pérdida de demanda de plazas escolares porque se reduce la población infantil”, y añade que en una zona colindante a este núcleo residencial hay otra, “aún por desarrollar”, donde se prevé destinar terrenos a equipamientos “deportivos, educativos o sociales”.

El primer paso dado por el pleno municipal de Rota supone el inicio de un proyecto que puede tardar en ver la luz, dependiendo de la agilidad con la que se resuelvan los trámites administrativos, y al que se han opuesto otras formaciones como Equo Rota, que considera que “la situación de sequía que estamos viviendo debe ser suficiente para frenar proyectos que abusan de un recurso cada vez más escaso: el agua”. “Además, la posible concesión a la misma empresa que consiguió la adecuación y puesta en marcha del antiguo hotel Colón —abunda la formación ecologista—, nos ofrece serias dudas, dado que fue anunciada su reapertura como generadora de empleo local, y la realidad es que el hotel abrió sus puertas en verano, y tras la llegada del mes de octubre las mantiene cerradas a cal y canto”.

 
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