Cultura

“Un cómico no puede aceptar la corrección política”

Edu Galán, uno de los creadores de la revista satírica 'Mongolia', presenta este viernes en el Teatro Villamarta, en la inauguración del ciclo 'Carabé. Sesión Golfa', el show más controvertido de la temporada, 'Mongolia. El Musical 2.0'

Son un referente en el ámbito de la sátira política en nuestro país. El proyecto Mongolia, formado en 2012 por Darío Adanti, Edu Galán, Fernando Rapa y Pere Rusiñol, se diversificó con audacia y superó a la revista, que este mes alcanza el número 75 con una espectacular portada de Pablo Casado embarazado de Franco, Santiago Abascal y Albert Rivera, y que reza: “¡Sí al aborto!”. Ahora, los mongoles giran continuamente por platós de televisión y teatros de todo el territorio nacional. Y llegan a Jerez este viernes, a partir de las 21:30 horas, para presentar en el Teatro Villamarta el espectáculo Mongolia. El musical 2.0, dentro del ciclo Carabé. Sesión Golfa, del que aún quedan algunas entradas disponibles y con el que, en colaboración con la Universidad de Cádiz, el equipamiento cultural jerezano busca atraer a nuevos públicos.

Edu Galán (Oviedo, 1980) asegura que no tienen nada especial preparado para Jerez, a pesar de haber hecho alguna referencia socarrona en las redes sociales a personajes como Bertín Osborne o Álvaro Ojeda: “No creemos que por ser de un sitio alguien sea mejor ni peor, es algo tan evidente. Venimos a disfrutar y hacer reír a la gente”. La expectación en torno a Mongolia siempre es máxima; su show ha sobrevivido a numerosos contratiempos. En Cartagena o Valencia surgieron algunos detractores que quisieron boicotear su espectáculo, sin éxito, pues el público siempre les ha respaldado. También han sufrido el sinsabor de los juzgados: Ortega Cano los denunció por algunos de sus chistes y fueron condenados a indemnizar al torero con 40.000 euros, sentencia que piensan recurrir al Tribunal Supremo.

Portada del último número de ‘Mongolia’.

“Aquellos que deciden llevarnos al juzgado lo que están intentando es coartar la libertad de expresión. Ni más ni menos. Ellos mismos se retratan. Nosotros no obligamos a nadie a que nos escuche. Se equivocan doblemente, pues ocurre una paradoja, si nos denuncias estás aceptando que influenciamos a la gente, lo que nos da más audiencia”, señala Galán, que apostilla: “Los ataques continuos de la ultraderecha lo llevamos con felicidad. No nos vamos a dejar influir por esas cosas, seguiremos haciendo humor”.

Sobre la corrección política, un tema recurrente en el debate entre los cómicos junto a los límites del humor, afirma Galán que “es estupenda si te dedicas a la política, hasta ahí bien, pero si eres cómico no puedes aceptarla. No te vale para ejercer el oficio”. El ovetense alude a la normalidad en sus shows: “La gente que viene a nuestro espectáculo conoce lo que se va a encontrar; hay algún despistado que se ha ido indignado pero en general vienen, se ríen y se van”.

El humor es una herramienta imprescindible en tiempos de crisis. Ha aguantado vendavales sin perder un ápice de picardía ni ver mermada su pegada crítica. En las dictaduras del siglo XX, el humor esquivó la censura y ejerció de contrapoder. Hoy sigue siendo una herramienta imprescindible. Los últimos cambios políticos han proporcionado a Mongolia nuevo material para sus gags, que podremos ver en esta segunda edición de su espectáculo, que ya ha sido visto por más de 25.000 personas en todo el país. “Ser autónomo te obliga a reconvertirte y espabilar, no es lo mismo que ser fijo. Por eso hacemos de todo. Nuestra idea es escribir mucho y seguir haciendo muchas cosas a la vez. Hasta que podamos retirarnos y buscar un sitio en alguna playa, puede que sea Huelva, Cádiz o Puerto Rico. La idea es no tener que hablar con nadie ni hacer entrevistas. Un sitio donde esté tumbado al sol y diga la gente: “Qué bien que se le ve”.

Otro momento de ‘Mongolia. El Musical 2.0’.

De momento, no les llega para su retirada, pero el éxito de Mongolia es indiscutible: “No nos esperábamos que íbamos a llegar a tanto (75 números de la revista y cientos de funciones), quizás por eso salió bien. Pero sí que creíamos mucho en el proyecto. No existe una explicación racional a lo que nos está pasando, pero bueno, ocurrió, y lo estamos disfrutando”. 

“¡Actualizamos todo el espectáculo porque nuestro país está muy, muy loco!”, aseguran los protagonistas de un show aclamado por público y crítica, y sobre el que conocidos rostros televisivos, periodistas o literatos han afirmado: “Lo que Mongolia hace en teatros es lo más punk, transgresor, incómodo y arriesgado que he visto nunca. Muy necesario por cierto (Andreu Buenafuente)”; “Anoche me reí hasta la asfixia con estos animales y sin embargo amigos (Arturo Pérez Reverte)“; “Es uno de esos objetos extraños, desapacibles y artísticamente desconcertantes que se recordarán mucho tiempo después (Manuel Jabois)”.

Las entradas están a la venta al precio de 15 euros en las taquillas del Teatro Villamarta y en la web tickentradas.com. También es posible conseguir un abono para las cinco funciones programadas en Carabé. Sesión Golfa, que cuenta con la colaboración de la Universidad de Cádiz, al precio de cuatro espectáculos.

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