Trilogía de la Transición

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Trilogía de la Transición

José Manuel Benítez Ariza presenta 'Trilogía de la Transición' en la Fundación Caballero Bonald. El volumen reúne las tres novelas: 'Vacaciones de invierno', 'Vida nueva' y 'Ronda de Madrid'. Y dialogó sobre la obra con Elena López Torres.

14-04-2018 / 12:27 h.

José Manuel Benítez Ariza nos presentó esta semana su Trilogía de la Transición, editada por Dalya. Al publicarlas en un solo volumen se convierten en un relato que posee unidad, la de una vida. Y como afirmó Josefa Parra: “Estas tres novelas, que ya tenían interés en sí mismas, ahora se van a leer de otra manera”. El autor dialogó con Elena López Torres sobre la génesis de la obra, el estilo, los personajes y el trasfondo social del argumento. José Manuel Benítez Ariza es un autor polifacético y muy prolífico, destacó Elena. En poesía, ha publicado ocho libros de poemas y dos antologías, Casa en construcción (Renacimiento, 2007) y Nosotros los de entonces. Poesía amatoria 1984-2015 (La Isla de Siltolá, 20915). Con Panorama y perfil, fue ganador del XXVIII Premio Unicaja de Poesía (Libros Canto y Cuento, 2014). En prosa, ha publicado compilaciones de artículos, aforismos y ensayos sobre literatura y cine. Colabora en CaoCultura, Infolibre, El Cultural, Clarín… Además de las novelas que componen Trilogía de la Transición, ha publicado otras dos: La raya de tiza (Pre-Textos, 1996) y Las islas pensativas (Pre-Textos, 2000). Y cuatro libros de relatos. Ha editado y traducido a Rudyard Kipling, Joseph Conrad, Herman Melville y Henry James.

Las novelas que componen esta Trilogía de la Transición hablan de tres momentos de la historia de España, explicó Elena. El protagonista es el mismo en las tres novelas. Y las tres transcurren en periodos relativamente cortos. En Vacaciones de invierno el protagonista es un niño de 11 años, en 1973. En Vida nueva ya tiene 16 años, estamos en 1978. Y en Ronda de Madrid es un joven de 24, el año 1986. “Retrata muy bien el ambiente de esas tres etapas, con un lenguaje preciso y eficaz, que huye de grandilocuencias y cualquier sentimiento de nostalgia… En la trama fluye lo cotidiano, sin efectismos fáciles, pero con la perplejidad de quien se asoma a la vida”. La primera novela transcurre en el microcosmos de un hospital. El narrador, en primera persona, recuerda esas semanas de convalecencia. La segunda nos cuenta las vivencias del protagonista y su pandilla en la ciudad de Cádiz en los últimos 11 días de finales del 78, en una España que comienza a transformarse, hacia la libertad. Y en la tercera Juanma se va a Madrid, por ir, a ver qué pasa. También se habla de Londres, donde vive su novia. Aparecen más personajes y ya no está narrada en primera persona.


Manu García
José Manuel Benítez Ariza presentando su obra junto a Elena López Torres y Josefa Parra.

“En el origen de esta trilogía hay una parte de casualidad y otra de liberación”, nos aclaró Benítez Ariza. La primera novela nace por azar, de una historia familiar de su infancia, la fractura de una mandíbula, una lesión poco común que exigía un tratamiento especial. Sus familiares le pedían que narrase esa historia de burocracias hospitalarias y tratamientos imposibles. Y así lo hizo. Cuando la publicó tuvo muy buena acogida, “el personaje y la época causaron simpatía”. ¿Cómo continuar el relato? Después de barajar todas las posibilidades, optó por el camino natural, el cronológico, y decidió contar un episodio posterior de la vida de ese personaje: “Como mi imaginación funciona con un esquema trifásico, sabía que si había un segundo episodio, habría un tercero”.

El primer relato marca la pauta del siguiente, delimitar el tiempo. Y los personajes del segundo relato se proyectan hacia el futuro, lo que da pie a la tercera novela, que también se centra en un pasaje errático del protagonista. Del entorno familiar de la primera al Madrid y Londres de la tercera,  “la trilogía va creciendo en espiral”, con escenarios sociales cada vez más amplios y complejos. Y en cuanto al estilo, “las tres novelas obedecen a tres modelos narrativos distintos”. La primera es una novela de infancia, la segunda es de acción y la tercera es una novela bizantina, donde los amantes están separados y viven historias muy complicadas. Sin embargo, la trilogía tiene unidad. “Son tres episodios de una historia única: planteamiento, nudo y desenlace”.


Manu García
José Manuel Benítez Ariza durante la presentación de su libro 'Trilogía de la Transición' en la Fundación Caballero Bonald.

“No pretende ser una novela histórica sobre los hechos de la Transición, sino una historia personal que ocurre azarosamente en esos años… un accidente biográfico.” Benítez Ariza ha dado total libertad a Juanma, el protagonista, para que vaya definiéndose a través de sus acciones. Ha intentado dirigir lo menos posible al personaje. En la última novela, no habla en primera persona, precisamente para evitar que se convierta en una colección de opiniones de un adulto sobre el mundo, porque entonces ya no sería una novela. “Es un personaje especular. Refleja las experiencias que van sucediendo a su alrededor y se va formando con ellas”.

Esta trilogía es una novela de formación. Y en el aspecto generacional “es la historia de una cierta conciencia de exclusión”. Hay un distanciamiento de carácter individualista por parte del protagonista. Es una generación que parece habitar en la periferia de todo. Por la obra desfilan muchos personajes, todos de carne y hueso, todos reales: niños extraños, empollones, progres en potencia, drogadictos, chicas indefensas, desnortados, estudiantes,… Desde el pequeño círculo familiar de la infancia hasta desembocar en Madrid, en  un verdadero “hormiguero humano”. ¿Es autobiográfica esta Trilogía de la Transición? El autor respondió que “sin faltar a la verdad, podría decir que es autobiográfica en un noventa y cinco por ciento, y también podría decir sin faltar a la verdad que es solo autobiográfica en un treinta o cuarenta por ciento…”