Política

Toni Valero: “En IU ya no estamos solos, la fuerza a la izquierda del PSOE es mucho mayor que antes”

El coordinador general de IU Andalucía, que releva a Antonio Maíllo tras su retirada de la política, valora el futuro de la organización, la alianza con Podemos y el actual escenario político a dos semanas de las elecciones generales: "Me preocupa la profunda irresponsabilidad que hay en el espacio progresista"

Tras seis años como coordinador general de IULV-CA, Antonio Maíllo decidió anunciar su retirada de la política activa en junio de este año. Acto seguido, la organización política que dirige a nivel federal Alberto Garzón, tuvo que buscar un relevo en la mayor de sus federaciones. Fue entonces cuando se pensó en Toni Valero (Madrid, 1981), secretario de organización de Maíllo durante su primera etapa y ex secretario general de las Juventudes Comunistas.

Con el 88% de los apoyos de la dirección de IU Andalucía, el joven político criado en Málaga, fue elegido nuevo coordinador general de una formación que actualmente comparte espacio político en el Parlamento Andaluz con Podemos, Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza bajo el paraguas de Adelante Andalucía. Casi un año después de la llegada a la Junta de PP y Cs con el apoyo de Vox, y a dos semanas de la repetición electoral de las generales, lavozdelsur.es conversa con Toni Valero sobre la situación de la formación política de izquierdas y del panorama político andaluz y nacional.

¿Como recibió la propuesta para ser coordinador de IU en Andalucía?

Cuando me lo propusieron fue un poco sorpresa, aunque yo sabía que la organización iba a estar en ese debate, porque conocía la situación de Antonio en una clave más íntima que política. Sabía los problemas que iba a encontrarme en la dirección política y los tiempos. Mis dudas, y fue lo que me tomó más tiempo, era cómo compaginar la vida política con la personal que iba por otros derroteros. Es cierto que yo militaba, pero dedicaba el tiempo a mi trabajo y sobretodo a mis hijas, que son pequeñas. Cuando vi que se podía hacer el esfuerzo y que no iba a mermar mi calidad de vida decidí que sí en un compromiso colectivo.

Como profesor de secundaria, al igual que Antonio Maillo, la política de partido os saca temporalmente de las aulas. ¿Se ven las cosas de otra forma desde la primera línea?

Totalmente. Echo muy en falta tener los pies en el aula porque captas ese contacto capilar con la gente que tienes en tu puesto de trabajo. Sobre todo cuando estas trabajando con jóvenes, que empiezan a ver los problemas a los que te enfrentas en la vida, la precariedad, sus esperanzas y lo que de verdad esta sociedad les ofrece. Yo tenía un curso social que ahora no lo tengo y que lo echo en falta. En cambio, aquí tengo otras perspectivas, como interlocuciones con organizaciones y colectivos que luchan y que están insertos en la política. Hay que buscar la complementariedad de esas dos perspectivas, la que te da la calle y la que te da el ámbito de la política, donde al final van a parar todos los problemas.

El coordiandor de IU Andalucía durante la entrevista con lavozdelsur.es. FOTO: MANU GARCÍA.

IU ha vivido cambios sustanciales en estos últimos años. ¿Cree que ha aumentado o disminuido el peso de la organización en el escenario político?

Creo que cualitativamente ha aumentado. Es cierto que para nosotros el hecho de dejar de ser la única fuerza a la izquierda del PSOE, aunque fuese minoritaria, no ha sido fácil de asumir. Pero también es cierto que la capacidad de incidencia a la izquierda del PSOE hoy día es mucho mayor de la que era antes y nosotros ahí jugamos un papel fundamental. Nos reconocemos en el espacio de Unidas Podemos, en las propuestas programáticas, en las estrategias políticas y tenemos una capacidad de llegada que ha aumentado. Ya no estamos solos, estamos con unos compañeros que comparten un proyecto. Esto es un embudo mucho más ancho y aquí llega mucho más de lo que llegaba antes.

¿Cómo valora el proyecto de Adelante Andalucía tras este año de experiencia?

Se puede hacer un balance satisfactorio, tal y como hicimos en IU este verano. Una de las cosas que valoramos positivamente es que Adelante Andalucía ya era un espacio político ampliamente reconocido por la sociedad andaluza. Adelante Andalucía ha conseguido en el Parlamento Andaluz ser un espacio político nítido en la oposición, con mucha propuesta en el cual vienen a caer todos los conflictos sociales que vienen al Parlamento, incluso desdibujando al Partido Socialista que ha tenido meses de desnortamiento. Eso no quiere decir que es necesario dotar de músculo a Adelante Andalucía tejiendo por abajo, con muchas más alianzas de las que tenemos, siendo reconocida en numerosas luchas que no tienen por qué estar en la institución pero que está en los quehaceres de la gente cotidiana. Ahí es donde tenemos que poner el foco, en dotarnos de esa dimensión de movimiento social.

Toni Valero sustituye a Antonio Maíllo. FOTO: MANU GARCÍA.

¿Valora la posibilidad, como planteaba Podemos, de ser un sujeto político propio en Madrid? Al final no fue posible para el 10N… ¿Para cuándo?

Adelante Andalucía es un sujeto político, si bien en la cuestión de cómo se expresa en el Congreso de los Diputados puede haber diferentes fórmulas. Nosotros lo que hemos planteado es que Adelante Andalucía, a nuestro juicio, debe formar parte de un espacio de confluencia federal que es Unidas Podemos, la forma que tenga de representarse tiene que ser fruto de un acuerdo, como la creación de un subgrupo en el Congreso. Pusimos el ejemplo de IU en el Congreso, no tenemos grupo propio pero tenemos voz. Hay muchas fórmulas a estudiar y nosotros hemos propuesto algunas para que Adelante Andalucía tenga voz en el Congreso, sin irnos a una única fórmula técnico-jurídica.

¿Es Podemos un aliado permanente para IU? 

Como decía un político inglés, Lord Palmerston, Inglaterra no tiene aliados permanentes, sino intereses permanentes (Ríe). Compartimos intereses con Podemos que tienen que ver con la clase social a la que defendemos. Lo que es permanente es que estamos en la misma trinchera y vamos a seguir en la misma trinchera.

La irrupción de Más País, la candidatura de Íñigo Errejón, pone en riesgo, dada la ley electoral, los diputados de la izquierda del PSOE. Una circunstancia que puede verse reflejada en provincias como Cádiz, donde hay nueve diputados a elegir y dos son de Unidas Podemos. ¿Le preocupa?

Bueno, hemos de considerar eso de una profunda irresponsabilidad por parte de quienes han lanzado esa iniciativa en estos tiempos tan difíciles y convulsos en los que nuestra clase trabajadora se juega tanto. Le ponen una fuerza electoral que le pueden hacer mermar las expectativas de su espacio político. No nos preocupa en tanto que la campaña nos está dejando el espacio de la izquierda del Partido Socialista. Hemos demostrado que somos el partido político con la propuesta más rigurosa y con una fidelidad de voto bastante alta. Ahora bien, a mí sí me preocupa que en la actual coyuntura haya tanta irresponsabilidad en el espacio progresista. No ha habido altura de miras, lo que tocaba ahora es otra cosa más allá de si eso hace perder cuatro o cinco votos, por los que algunos tendrán que responder. Si finalmente se pierde un diputado porque no se suma hay que pedir que se haga un ejercicio de autocrítica. Todos lo tenemos que hacer, hay que asumir responsabilidades de algunas aventuras que lejos de sumar han podido restar.

Toni Valero ha dejado temporalmente su profesión como profesor de enseñanza secundaria en la especialidad de Historia para dedicarse a la coordinación de IULV-CA. FOTO: MANU GARCÍA.

Más País habla precisamente de irresponsabilidades al no facilitar una investidura de Pedro Sánchez y forzar unas segundas elecciones. Con respecto a las posibilidades de formar gobierno, ¿es partidario de volver a forzar un intento de coalición con el PSOE?

Soy partidario de que Unidas Podemos haga valer los votos que recibe para hacer cambiar la vida de la gente. El cómo hace valer los votos que recibe depende de los socios que tiene al otro lado. Puede que la mejor fórmula sea un acuerdo de investidura, puede que sea un co-gobierno o puede que sea una investidura y paso a la oposición. Depende del reparto electoral que se abren diferentes opciones. En el tema de los Presupuestos, por ejemplo, creo que era coherente y plausible en unos términos favorables a las mayorías sociales que representamos. Habíamos pactado unos Presupuestos muy sociales, con medidas de transformación profundas. Y si éramos capaces de eso y de echar a Rajoy, ahora lo que tocaba era pactar una legislatura y hacer valor los votos de la gente pero claro, no sabemos en qué punto va a estar el PSOE tras el 10N. Lo que queremos es que Unidas Podemos tenga la fuerza suficiente para que de nosotros dependa, y no de un socio que mira más hacia su derecha.

Toni Valero durante el acto de Unidas Podemos en Jerez, bajo la mirada de Pablo Iglesias y Teresa Rodríguez. FOTO: MANU GARCÍA.

“Cobro 700 euros en un sobre pero me hacen una nomina de 1.000€, así lo hacen en todos sitios”. Es el testimonio de una trabajadora de una tienda de Jerez. Uno de los éxitos que se atribuye Podemos en la oposición es la subida del SMI pero parece que esto no siempre se cumple. ¿Cree que la izquierda institucional está respondiendo a estas realidades?

Bueno, nos ha pasado a todos. Efectivamente no se aplica y hay una desafección política que está justificada. Las instituciones y los partidos del régimen han mirado a otra parte y no tienen los pies en la tierra sobre lo que nuestra sociedad sufre. Hay realidades de la gente joven que los mayores no se pueden ni imaginar. En el caso de los partidos que gestionan y son responsables de esto ya no es que no se lo imaginen, es que no lo quieren ni mirar. Los partidos del régimen han hecho desde los años 90 una profunda desregulación neoliberal para que los poderosos sigan haciendo caja y fruto de eso hay un malestar social del cual es deudor Unidas Podemos. Unidas Podemos tiene la fuerza que tiene porque hay malestar social y hay malestar social por la realidad que me cuentas. Lo que se trata es de que se pongan en primer término los problemas de la gente y no los problemas de los partidos.

Uno de los problemas de la repetición electoral es la posibilidad de que aumente, todavía más, la abstención. En el encuentro previo [de Unidas Podemos en Jerez] recurrías al concepto “pueblo” y a las clases más desfavorecidas para articular el discurso. Sin embargo, lo cierto es que entre las clases populares la abstención sigue siendo muy alta. Hay una vinculación entre la abstención y las rentas bajas. ¿Cómo puede seducir la izquierda política a estos abstencionistas?

Hay dos planos. Tratando lo que planteas, que no sólo pasa aquí, sino en toda Europa en Estados Unidos, hay una relación directamente proporcional entre menores índices de renta y mayor abstención, y de ahí que digamos que el voto a los barrios ricos vale más en relación al número de personas. Eso es así. Por un lado, hay una cuestión profunda: tenemos que vertebrar a la sociedad que peor lo pasa. Si vertebramos, o somos parte de esa vertebración, cambiará. En estos barrios populares la gente se organiza, desde hacerlo para comprar un ventilador para el colegio a innumerables cosas. Hay que insertarse en esa vertebración porque si la gente está organizada obtendrá participación política y defenderá sus intereses. En nuestro país tenemos una sociedad muy desorganizada en las clases populares y esa es una tarea a largo plazo. Tenemos un papel pero no es el único. Con respecto a la campaña electoral lo primero que yo diría en estos barrios populares que se movilizaron hace poco y que ahora parece que no puedan hacerlo, es decirles que están siguiendo la hoja de ruta de los poderosos, los que nos han llevado hasta donde estamos ahora. Esta repetición electoral se ha dado porque los poderosos querían que no votasen porque los votasteis la otra vez no les gusta. El pueblo lo tiene que entender. Una de las expresiones del hartazgo es que la gente se indigne y si se indigne tiene que ir a votar. Nos han tenido anestesiados con Cataluña pero parece que por fin hay campaña.

Un momento de la entrevista con Toni Valero. FOTO: MANU GARCÍA.

Cataluña, ha tenido que salir.

El elefante blanco… (Ríe)-

¿Qué propósitos tiene para afrontar en estos años? ¿Cuál es el horizonte de IU Andalucía?

Nosotros tenemos varias tareas estratégicas que afrontar después de la campaña que han quedado postergadas. La primera tiene que ser la reconstrucción del tejido social crítico andaluz, ayudar desde nuestra parte a que ese tejido se amplíe y se incorporen nuevos colectivos. La segunda tiene que ver con la reconstrucción del espacio a la izquierda que se ha dado desde el 15M hasta nuestros días, con un proceso electoral en el que ha habido diferentes asociaciones. Llevamos años y años de ciclos electorales y nuestra razón de ser es ser útiles en el día a día. Es por ello que tenemos que aportar otras herramientas que puedan a ayudar a la vida de la gente. Por último, tenemos la tarea de hacer una nueva asamblea. Por tanto, tenemos que tener debate interno, estar en la calle y estar a la altura del momento histórico.

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