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“Hay mucho mediocre en política que cuando llega alguien válido intenta cortarle la cabeza”

Santiago Galván, alcalde de Zahara, habla de su etapa como responsable de Economía del Ayuntamiento de Jerez, de su nueva vida y de su experiencia anterior en la empresa privada: "Yo lo recomiendo, es necesario"

Su padre es de Zahara y su madre de Torrecera, una Entidad Local Autónoma de Jerez, por eso Santiago Galván (Jerez de la Frontera, 1980) dice que tiene “el corazón partío entre ambas poblaciones”. Hace unos meses se decantó por la primera, donde vivió gran parte de su infancia y de la que ahora es alcalde tras lograr 519 votos en las pasadas elecciones municipales, lo que en un municipio de 1.400 habitantes (datos de 2018) le otorga seis concejales de los nueve que tiene la Corporación zahareña. Un cambio importante, teniendo en cuenta que hasta el mes de mayo gestionaba las cuentas de uno de los ayuntamientos más endeudados de España, el de Jerez, y también las del Circuito de Jerez, del que era vicepresidente. ¿Un paso atrás en su carrera política? “No, es un paso adelante”, responde sin titubear.

Galván es licenciado en Administración y Dirección de Empresas, experto en Marketing Internacional y trabajó once años en la empresa privada antes de aceptar la propuesta de Mamen Sánchez para que fuera su número 2 en las elecciones municipales de 2015, una decisión que tomó tras diez días de reflexión. Antes de ser teniente de alcaldesa en Jerez trabajó en una consultoría de Sevilla, fue administrador del Centro Andaluz de Documentación del Flamenco, adjunto del director técnico de la Escuela de Empresas de Sevilla, profesor de contabilidad financiera y analítica, de economía política y contabilidad de costes, y también director financiero de un importante grupo empresarial nacional.

“Yo lo recomiendo”, dice, instando a muchos políticos “profesionales” a ejercer en la empresa privada. “Debería ser obligatorio antes de gestionar la vida pública”, sostiene, “porque luego hay muchos políticos que hacen normativas y ordenanzas que afectan a empresas privadas y desconocen su funcionamiento”. Galván hace estas declaraciones en su despacho del Ayuntamiento de Zahara, donde se realiza la entrevista. Es difícil ver algo desordenado, lo tiene todo perfectamente clasificado y guardado en carpetas. Algunas las muestra con orgullo, como la que guarda el proyecto que permitirá construir 40 plazas de aparcamiento en las afueras del pueblo, para el que ha conseguido hasta 600.000 euros de distintas administraciones.

Estoy descubriendo la política ahora. Es un trato diferente, más cercano. Es más humano, más cálido, más cercano, más gratificante”

“No me aburro para nada”, sostiene. Y no para de enumerar gestiones que ha realizado junto a su equipo en sus primeros meses como alcalde: el convenio colectivo para los trabajadores municipales, la concesión del centro de día… “Estoy súper contento”, dice Galván, en los primeros compases de su andadura como alcalde del pueblo de su infancia, después de cuatro años cuadrando las cuentas de Jerez, con sustos como el síncope que sufrió a mitad de mandato.

¿Cómo ha cambiado su vida? ¿Se siente ahora más descargado de responsabilidad?

Para nada. Ahora tengo una responsabilidad con mis vecinos y vecinas. Me siento igual de responsable, pero con mucha mayor calidad de vida y con un trato diferente, más cercano. Aquí te conoce todo el mundo, saben dónde vives, dónde estás. Pero para mí es mucho más agradable. Es más humano, más cálido, más cercano, más gratificante. Estoy descubriendo la política ahora.

¿Antes qué era entonces?

Ha sido política también, con la complejidad que tiene un Ayuntamiento y una ciudad como Jerez, donde los partidos trabajan por sus propios intereses. No se trabaja para sacar adelante la ciudad. Ahí, excepto Ganemos Jerez, los demás partidos iban a atacar por atacar y a hacer daño por hacer daño. En Zahara, por ejemplo, el PP me ha votado a favor todos los puntos que hemos llevado a pleno. Somos vecinos, nos conocemos, y queremos lo mejor para el pueblo. Hace poco se sacó el pliego de condiciones para licitar el centro de día y en el mismo pleno le ofrecí al portavoz del PP que estuviera dentro de la mesa de selección. Es que es la noche y el día. Se pasa de un ayuntamiento donde hay grandes disputas entre trabajadores, como es el de Jerez, que tiene más de 1.700 empleados, es lógico. En Zahara hay 34. Todo eso dificulta mucho la gestión. Y por supuesto que sea de los más endeudados de España.

Santiago Galván, alcalde de Zahara, tras la entrevista con lavozdelsur.es. FOTO: JUAN CARLOS TORO

¿No es triste que destaque como novedoso que dos partidos colaboren por el bien de un municipio o una ciudad?

En Jerez, solo Ganemos ha demostrado honradez, cordura y que trabaja por el bien de Jerez, los demás grupos de la oposición no lo han hecho. IU en contadas ocasiones y cuando le interesaba. Ciudadanos está perdido y el PP ni te cuento. El hecho de aprobar la venta del agua, firmar la subida del IPC en el pliego de condiciones de la venta y llegar al pleno y votar en contra porque no gobiernan ellos… es una incongruencia. Es para sacarlos a gorrazos del pleno de la ciudad. Pero estoy satisfecho de lo conseguido en estos cuatro años.

Hay quien entendió su candidatura a la Alcaldía de Zahara como un destierro, ¿fue así?

Para nada. Estoy donde quiero, con quien quiero, como quiero y en el sitio que estaba deseando. Es una decisión absolutamente personal y voluntaria. Mamen Sánchez me ofreció ir de número 2 de su lista pero es cierto que los compañeros de la agrupación de Zahara me llamaron, fueron a Jerez a por mí, me mandaron una carta todos los militantes, hubo empresarios me pidieron que me presentara, y valoré la oportunidad que suponía hacer un proyecto político que me ilusionaba muchísimo. Después de cuatro años de gestión pública en el Ayuntamiento de Jerez, que es un máster importante, veía que el pueblo necesitaba un revulsivo y savia nueva. La condición que puse fue poder armar mi proyecto, con mi equipo y con mi programa, no quería ningún tipo de injerencia, y he tenido libertad para hacerlo. Para mí no es un paso atrás, es un paso adelante en política. Estoy redescubriendo la política, esto es política de altura y de calidad.

Su experiencia en Jerez fue un máster que hasta le provocó problemas de salud, ¿eso también influyó?

Claro, influye todo. Pero sobre todo fue por la oportunidad de poder liderar un proyecto político en tu pueblo, que tuvo un periodo político bastante convulso, con dos bandos enfrentados, un alcalde que en dos etapas suma 20 años de los últimos 28. Eso cansa. Fue un alcalde que hizo cosas muy buenas y que también tuvo errores, como todo el mundo. Después de tantos años, los vecinos ven bien un cambio. La gente en la calle me lo reconoce.

En Jerez, solo Ganemos ha demostrado honradez, cordura y que trabaja por el bien de Jerez, los demás grupos de la oposición no lo han hecho”

¿Se toma esta etapa como un paréntesis o pretende que vaya para largo?

Es una apuesta personal y estoy contento. Para mí es un paso al frente. Estaré el tiempo que mis vecinos quieran que esté, si consideran que tengo que seguir voy a seguir estando aquí. No vengo aquí, como algunos de forma malintencionada pensaban, para ser presidente de Mancomunidad (de Municipios de la Sierra de Cádiz) o diputado provincial. Si hubiera querido ser diputado provincial me hubiera quedado en Jerez. He venido porque me apetece hacer política en mi pueblo, así tal cual, y si los vecinos quieren que esté ocho años estaré ocho, si quieren que esté doce estaré doce y si quieren que esté 16 estaré 16. El tiempo que quieran me van a tener aquí. No voy a huir ni a pegar una espantada ni a utilizar un trampolín político ni mucho menos. Quien me conoce sabe que a mí no me va.

De su etapa en Jerez, ¿de qué gestión está más orgulloso?

Estoy muy orgulloso de haber trabajado junto con el equipo de Planes Especiales para conseguir la Edusi (Estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado). Han sido 18,7 millones de euros que conseguimos en concurrencia competitiva. Muchas inversiones de la ciudad se están haciendo gracias a eso. También de haber aguantado a los acreedores y que no hubiera protestas en la puerta del Ayuntamiento por falta de pagos. Siempre fui sincero si no podíamos pagar. También de la gestión del Circuito de Jerez. Me vas a permitir que diga que era una cueva oscura y cerrada a los ciudadanos y ahora mismo es un activo abierto a los jerezanos y a las jerezanas. Con mucha más actividad, más transparencia y con mejor situación económica. Tenemos el único circuito de España con beneficios.

¿Espera que continúen su legado?

Espero que sí, por supuesto. Es un camino que no tiene vuelta atrás. Hay un personal técnico muy cualificado, tanto en el Circuito como en el Ayuntamiento, y la continuidad del personal técnico y evidentemente del PSOE en el gobierno va a hacer que continúe esa senda positiva.

Santiago Galván, alcalde de Zahara, durante un momento de la entrevista. FOTO: JUAN CARLOS TORO

¿Qué espinita se le quedó clavada?

Lo más amargo del mandato, y no dependió de nosotros, fue la fallida reincorporación de los afectados del ERE, porque fue arbitrario e injusto. Fue lo más amargo del mandato con diferencia. Y muchos proyectos del Circuito no han terminado por interés partidista, como el Centro Tecnológico del Motor. De buenas a primeras cambió el Gobierno y la Junta decidió quitarlo del Presupuesto. Eso supone un daño terrible para la ciudad, que necesita nuevas empresas, nuevos servicios. Y tiene un potencial clarísimo en I+D+i vinculado al motor. Me reuní con empresas del sector del motor interesadas en instalarse en Jerez, y eso lo sabe la Junta. Es una auténtica vergüenza que por interés partidista hayan decidirlo borrarlo de un plumazo. No es cierto que no encaje, entra perfectamente en plazo, es una cuestión de voluntad política. Y si no entrara en plazo, cinco millones de euros tampoco es dinero para la Junta, para que la quinta ciudad de Andalucía tenga un proyecto de futuro de este calibre.

¿Sigue siendo Jerez una ciudad de segunda para la Junta de Andalucía?

No he tenido nunca esa percepción de la Junta. Cuando estaba en el Ayuntamiento de Jerez yo descolgaba un teléfono y nos atendían como la quinta ciudad de Andalucía. Pero igualmente me pasa en Zahara, también descuelgo y me atienden. En ese sentido no hay ningún problema, pero desde diciembre han cambiado decisiones políticas y eso se nota. Pero Jerez para mí nunca ha sido una ciudad tratada como si fuera de segunda.

¿Ha notado diferencia en el trato entre instituciones locales y con las autonómicas o nacionales?

Debería ser igual el trato. Jerez necesita que todos remen a una, pero no es así. He visto cómo ha empezado el mandato actual y es preocupante. El pasado mandato fuimos la única gran ciudad de España que logró sacar un Presupuesto municipal con el apoyo de cuatro grupos políticos (IU, Ganemos, Ciudadanos y PSOE). Ese tendría que ser el camino. Estamos perpetuando el problema.

Quizás también el problema puedan ser algunos políticos del pleno…

Puede ser. O las formas. La puerta de mi despacho está abierta, y la oposición, al igual que hice en Jerez, puede venir cuando quiera. Recuerdo reuniones en las que a concejales de la oposición los dejé sentarse en mi ordenador para ver el correo electrónico. No tengo ningún problema. Y en Zahara igual. Muchas veces el problema es la hipocresía y la falsedad de muchos políticos, no sé si por incapacidad o por inseguridad. Pero también porque hay mucha mediocridad metida en política. Hay gente que no tiene dónde ir y terminan en política como salida laboral. Ese tipo de personas son peligrosas en una organización porque cuando viene alguien válido tienen que intentar cortarle la cabeza, porque peligra su pan. Por desgracia abunda la mediocridad.

Es una auténtica vergüenza que por interés partidista hayan decidirlo borrar de un plumazo el proyecto del Centro Tecnológico del Motor”

¿Eso es una indirecta por su salida de Jerez?

No, creo que es un fiel reflejo de todas las Administraciones. En Jerez también pasa, pero en todos lados, en general.

¿No es un relato autobiográfico entonces?

No, te podría contar muchas cosas. He tenido trato con concejales muy mediocres y con concejales muy trabajadores y brillantes. Hay formas y formas. Mira mi amigo José Antonio Díaz, que siempre se lo digo: eres muy bruto en las formas muchas veces. Pero, ¿quién le va a negar que trabaja las 24 horas? Había noches que le tenía que decir, a las doce, que seguíamos el día siguiente por la mañana. Son formas y formas. Por ejemplo, Carlos Pérez (portavoz de Ciudadanos) estuvo perdido en el anterior mandato, lo vi muy flojito. Y el PP, votando en contra por sistema. Es para hacérselo mirar. Hay que trabajar por la ciudad y no por tus intereses. Yo jamás le he pedido nunca nada al partido y jamás lo voy a hacer. El día que no tenga ilusión, ni ganas, actualizo el currículum y a trabajar en la empresa privada. Esa gente que va de un sitio a otro, gente que mata por un puesto… me parece lamentable. Hay gente que nunca ha trabajado fuera de la política y luego llegan y hacen normativas y ordenanzas que afectan a empresas privadas. Eso es un disparate.

¿Se nota esa falta de experiencia a la hora de gestionar?

Se nota muchísimo, he trabajado con compañeros que no conocen la gestión en la empresa privada y se nota una barbaridad. Yo lo recomiendo, es necesario. El modelo ese de: no terminar la carrera y ya estar de asesor, luego concejal, diputado o con cualquier cargo… no me gusta. Yo he hecho de todo. He cambiado de trabajo cinco veces y siempre porque he querido. Hasta que me llamaron para ofrecerme ser el número 2 del PSOE en Jerez, algo que me costó mucho trabajo aceptar. Decidí ir voluntariamente después de pensarlo durante nueve o diez días, pero al final acerté, por la experiencia vivida.

¿Echa de menos estar en la empresa privada y ser anónimo?

¿Sabes qué pasa? Que como nunca me han gustado las fotos realmente no soy una persona muy conocida. Eso existe también. Entra dentro también de la mediocridad política esos profesionales que se dedican a ponerse delante en la foto, dándote un empujón. Eso es de tontos. ¡Si no sirve para nada! Eso se lo he visto hacer a gente de todos los colores políticos. La foto la vas a ver tú solo. ¿Quién se va a acordar de la reunión aquella que tuviste…? Yo prefiero tener un perfil de gestión. Hay políticos que están todo el día en Facebook. Es verdad que es una red social muy potente, pero no tienes que estar todo el día en Facebook. Seré raro. Y mira que lo estoy utilizando bastante, porque es una buena herramienta para comunicarse, pero en su justa medida.

Santiago Galván, con el castillo de Zahara de fondo. FOTO: JUAN CARLOS TORO

Con este horizonte de cuatro años, ¿qué proyecto le gustaría hacer realidad en Zahara?

Bastantes cosas. Dentro de cuatro años me gustaría haberle dado la vuelta al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) porque restringe bastante el desarrollo económico de Zahara. Estamos dentro del Parque Natural y eso lo dificulta muchísimo, pero hay mecanismos para ello y me gustaría tener suelo industrial disponible para que se puedan construir naves. También queremos implantar un modelo de movilidad diferente. Estamos en la red de los Pueblos Más Bonitos de España, algo que ha disparado el turismo. Ahora hay cuatro establecimientos hoteleros, uno más que empiezan a construir en breve y me han presentado otro proyecto hace escasas semanas para un hotel de cuatro estrellas. Por eso no podemos tener circulación en el centro continuamente, por la contaminación, por el perjuicio para el turismo y porque no permite desarrollar el negocio local. Solo hay que ver pueblos como Vejer o Cazorla, donde el centro está al servicio del turismo. Tenemos que potenciarlo. Haremos una mesa específica del sector, ya que hay mucho margen de mejora.

¿Por ahí pasa el futuro de Zahara? ¿Únicamente por el turismo?

Hay proyectos empresariales locales muy interesantes que pasan por ahí y el turismo es la principal industria del municipio. Pero habrá que cuidar que no se desmadre y sea un turismo de calidad.

¿Cómo puede hacer que los jóvenes se queden en Zahara?

Estamos intentando trabajar en un edificio de coworking a través de una institución privada para favorecer que alguna startup universitaria o cualquiera que pueda emprender tenga un espacio donde hacerlo. Tenemos muchos servicios: están instalando fibra en algunos edificios, tenemos un colegio con comedor de gestión directa, una ludoteca, una guardería fabulosa, una piscina pública accesible con muchas actividades y nuestra playita, que es una auténtica joya. Estamos intentando que tenga la Q de Calidad, para que sea la primera playa de interior de España con esta distinción. Pero no podemos perder el encanto, que el pueblo llegue a 5.000 habitantes y multiplique su población por diez los fines de semana. Hay que sostener lo que tenemos y dar una oportunidad a los jóvenes. El primer proyecto que aprobé fue un centro de juventud para dar formación, que tenía una sala gaming. Hay que conjugar diversión y ocio, con responsabilidad, con trabajo y con oportunidades.

En política hay profesionales que se dedican a ponerse delante en la foto, dándote un empujón. Eso es de tontos. ¡Si no sirve para nada!”

Pero cada vez la población está más envejecida…

Es cierto. También hay gente de fuera que se viene a vivir aquí. Tenemos que seguir en esa línea para que nazca el gusanillo del emprendimiento entre la juventud. Hace poco abrió un chico una pequeña empresa de miel que hace él mismo. Como institución debemos ir de la mano e intentar ayudar.

Y con las poblaciones de alrededor, ¿tiene sinergias?

Por supuesto, hay que aprovechar las potencialidades de otros municipios. De hecho, con el alcalde de Algodonales (Ángel Acuña) y la alcaldesa de El Gastor (Isabel Moreno) estoy en contacto. Somos un triángulo, con el pantano en el centro, que podemos hacer muchas actividades. Por ejemplo, el Sierra Sur Ecofestival que organiza Zahara y del que se benefician todos los municipios de la zona. La unión hace la fuerza y los problemas que puedan tener los vecinos de Zahara los pueden tener los de El Gastor y Algodonales, o los de otros sitios. Es verdad que siempre ha habido cierta rivalidad, pero más que rivalidad lo considero catetismo, el mismo que puede haber en Jerez con Cádiz y en Cádiz con Jerez. Ese odio al vecino, ¿por qué? ¿No es mejor ayudarse e ir de la mano? Quiero que mi pueblo vaya bien, que sea el mejor, pero también que Algodonales o El Gastor vayan bien.

¿Sirve para estos fines la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz, después de que ayuntamientos de IU amenacen con salir tras retenerles ingresos procedentes de tributos autonómicos?

Puede ser una herramienta si la gente paga. Si los ayuntamientos no pagan es imposible. Hay muchos ayuntamientos que durante muchos años no han pagado. Hay que pagar para mantener el servicio y hacer actividades en conjunto.

Santiago Galván, en el castillo de Zahara. FOTO: JUAN CARLOS TORO

¿A día de hoy sirve para eso tal y como está planteada?

Puede servir si se solucionan los problemas de pago de los ayuntamientos. Si no pagan, no servirá porque es inviable una Administración que no recibe recursos. Tuvimos una reflexión los compañeros del PSOE en la Sierra y consideramos que es una institución válida. Se va a pagar y se va a reducir deuda y con eso vamos a poder hacer cosas en común.

¿Su utilidad depende del color político con el que se mire?

No, pero insisto en que es imposible que funcione algo si no pagas. Si la mitad decide no pagar, el servicio será deficitario. Y si no quieres estar, puedes salir. Entiendo que se podrán hacer cambios, pero la deuda habrá que pagarla. Y luego si quieres te vas.

¿Falta unión entre poblaciones de la provincia la provincia?

Puede ser. Lo comentaba antes, ese catetismo de desearle el mal al vecino es un claro ejemplo. Es algo a superar, a nivel educativo y a nivel político hay que hacer todo lo posible. Las instituciones ejerciendo de forma partidista ayudan poco. Pero ahí está Irene García en la Diputación provincial. ¿Qué ha hecho en los últimos años? Tratar a todo el mundo por igual. Estoy convencido de que vas a encontrar a pocos alcaldes que se quejen del comportamiento de Irene en comparación con otros municipios.

¿Es el espejo en el que se mira?

Totalmente. En cuanto a la gestión, sí. En cuanto a tratar de forma ecuánime a todo el mundo y ser transparente. Cero partidismo, cero favoritismo. Es la realidad. Y afortunadamente la seguimos teniendo como presidenta de Diputación.

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