El trote de la culebra

Sanlúcar de Barrameda, cocedero natural de ajedrecistas

El ajedrez moderno, tal como se practica, nació en España hace poco más que 500 años. La diferencia del ajedrez español con el que trajeron los árabes, es que el arábico no tenía ninguna figura femenina, y los españoles no solo añaden la dama, sino que la convierten en la pieza más poderosa del tablero, dicen que en homenaje a la reina Isabel la Católica.

Una gran parte de las matemáticas, como la geometría, álgebra se puede explicar de una manera amena y eficaz a través del ajedrez. Como el ajedrez tiene algo más de 1500 años de historia documentada puedes interpretar la historia universal en paralelo con la historia del ajedrez.

El ajedrez da autocrítica, tolerancia a la frustración, adquirir visión global, aprender que en la vida no existe lo que nos gustaría que hubiese, sino lo que hay de verdad deduciendo que tus decisiones tienen que estar de acorde con lo que realmente encuentras en el camino. Un ajedrecista tiene que ver no solamente lo que hay sobre el tablero, también soltar su imaginación.

El ajedrez desarrolla la inteligencia cognitiva y la inteligencia emocional. En la rehabilitación de drogadictos es algo impresionante. Personas que tenían las funciones cognitivas destrozadas por las drogas, sobre todo lo referente a memoria y concentración recuperan en una cantidad más que impresionante la memoria y la concentración a través de un plan de rehabilitación cognitiva basado en el ajedrez.

El ajedrez, es una magnifica herramienta para transmitir los valores a una edad temprana como es psicomotricidad, naturalidad, memoria, atención, concentración, respeto por las normas, respeto por el compañero, control del primer impulso, sentido de horizontal, vertical, diagonal, pensamiento lógico elemental. Para niños pequeños, si quitamos la música, no hay una herramienta tan eficaz como el ajedrez

La belleza del ajedrez es hija del error, cuando alguien encuentra una combinación muy bella que castiga el error propio o del contrincante Las máquinas en su perfección de juego difícilmente pueden crear belleza. La belleza en el ajedrez es y será siempre privativa del ser humano aunque las maquinas jueguen mucho mejor que los humanos.

El mundo camina rápidamente hacia la idiotez colectiva, el remedio son actividades que inciten a la gente a pensar. El juego del ajedrez es una de ellas, la lectura otra. El ajedrez es una de las disciplinas que más niños prodigio descubre conjuntamente con la música y las matemáticas. En Sanlúcar de Barrameda lo saben, por sus calles deambulan las fichas y desparrama campeones. Es un verdadero cocedero natural de ajedrecistas.

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