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¿Qué hace España ante la creciente espiral de violencia entre la OTAN y Rusia?

La fabricación y venta de armas españolas a Arabia Saudí es un signo serio y grave de esta implicación

España, gracias al PP y al PSOE, continúa implicada en los peligrosísimos juegos de la OTAN. La fabricación y venta de armas españolas a Arabia Saudí es un signo serio y grave de esta implicación. La presencia de cazabombarderos españoles en los países bálticos operando en misiones de vigilancia del espacio aéreo de la zona frente a la aviación rusa es otro aún mayor y más claro. Nuestros políticos, con Pedro Morenés y el lobby armamentista a la cabeza, hacen su agosto y continúan en su sangrienta salsa prebélica.

Últimamente, la tensión militar entre Rusia y la OTAN crece a un ritmo no ya preocupante, sino alarmante. Es decir, la mutua amenaza a que nos quieren acostumbrar ha dado un paso más en la espiral de violencia y los contendientes pasan a situar grandes cantidades de tropas y sistemas de ataque en los hipotéticos escenarios de guerra. Más irresponsable y más grave ya no es posible. El eje de conflictos Ucrania-Siria, más la rivalidad en carne viva de Turquía con Rusia, configuran un panorama alarmante.

En España tendríamos que reaccionar todos y constituir un gran frente antibélico que movilice a millones de ciudadanos volviendo a decir, esta vez con mayor fuerza si cabe, NO A LA GUERRA.

“La palabra elegida es disuasión. El objetivo: Rusia. Los 28 países miembros de la OTAN han sellado este miércoles el acuerdo para reforzar la presencia militar de la Alianza en su frontera este, la que colinda con el gigante ruso. “Enviaré una señal clara”, dijo el secretario general, el noruego Jens Stoltenberg, desde la sede de la organización en Bruselas, “la OTAN responderá como una sola a cualquier agresión en contra de un aliado”. A falta de conocer el detalle del nuevo plan de la Alianza frente a la amenaza de Moscú, que analizan ahora las autoridades militares, el acuerdo sienta las bases para aumentar el número de soldados, armamento y ejercicios militares coordinados a través de una fuerza multinacional desplegada en la franja oriental europea, desde los países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) hasta Polonia –pasando previsiblemente por Rumania y Bulgaria. Rusia señaló que la decisión adoptada por la OTAN es un factor de desestabilización para la zona”. (fuente: El País)

Cristóbal Orellana

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