Jerez

“Puede ser que le diera un mordisco, cuando hay una bronca uno no recuerda bien lo que pasa”

Un vecino de la calle Caballeros agrede de un bocado al dueño del pub El 7, al que critica por creerse "el amo de la calle San Pablo"

Ha pasado de ser un conflicto vecinal a uno personal, señalan fuentes del entorno de la calle San Pablo a lavozdelsur.es tras la pelea mantenida entre el propietario del pub El 7 y un vecino de la calle Caballeros, que además acaba de ser elegido presidente de los vecinos de las calles Caballeros y San Pablo, en el barrio de San Miguel. Como se recordará, San Pablo fue declarada por el Ayuntamiento como Zona Acústicamente Saturada en 2017, si bien el pasado febrero suspendió su ejecución. Los hechos ocurrieron en la tarde de este pasado lunes y desembocaron en una agresión en forma de bocado en el cuello por parte del vecino al hostelero, el cual, tras ser ingresado en primera instancia en el Hospital de Jerez fue derivado al sevillano del Virgen del Rocío para tratarse de su herida.

lavozdelsur.es ha podido contactar con uno de los implicados, el vecino, que reconoce que existió la reyerta, y si bien señala que no recuerda si acabó por darle un bocado al propietario del pub, porque “cuando uno está en una bronca no recuerda bien lo que pasó”, termina reconociendo que “pudo ser”.

Según el vecino, el propietario de El 7 “es muy provocador y lleva provocando a los vecinos desde hace mucho tiempo”, incluido él porque pasa por allí “a diario” ya que reside en la calle Caballeros, a escasos metros del pub. Así, ayer por la tarde, y según el vecino, el hostelero “empezó a meterse conmigo, como se mete con todos los vecinos, y entonces empezó a decir que iba a poner la música más alta”.

Comenzó entonces una discusión entre ambos cuando, afirma el vecino, “él cogió una silla con la intención de darme, ya empezamos a forcejear, me agarró y ya en el transcurso de la pelea no recuerdo lo que pasó”, si bien acaba reconociendo a lavozdelsur.es que “puede ser” que le diera un mordisco al hostelero.

Para el vecino, el propietario del negocio “se cree que es el dueño de la calle”, denuncia que insulta a los vecinos y critica que “no cumple la normativa” en cuanto a ruidos. En este sentido, señala que han remitido escritos a Urbanismo al respecto pero que no obtienen respuestas del Ayuntamiento más allá de que se le haya precintado los equipos de música.

Desde la asociación de comerciantes Asunico, su presidente, Manolo García, afirma que esto es un “tema puntual” y temía que algo así pudiera pasar antes o después ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos, además de “condenar” la agresión sobre el hostelero. Para García “los vecinos se tienen que dar cuenta de que tenemos que entendernos siempre. El problema es que hay personas que les molesta la gente en la calle y no saben que viven en el centro. No es un problema tan grave como para no buscar soluciones y es lo que desde la asociación intentamos, pero cuando a un vecino se le atraviesa algo y no viene a razones… el que viene al centro ya sabe lo que tiene y el que quiera tranquilidad sabe que el centro no es el mejor sitio para vivir”. “La pena de todo —añade el presidente de Asunico— es que un tema personal vaya a repercutir en el resto de la calle. Y es lamentable que un vecino llegue a esto”.

Por su parte, la Asociación de Vecinos del Centro Histórico, y aunque su presidente, Alejandro González, recuerda que los hechos han ocurrido en la zona extramuros del centro, esto es, fuera de su ámbito de competencia, también lamentan y condenan los hechos a través de un comunicado y consideran que lo sucedido, “junto con las pintadas y amenazas a una vecina de la calle San Pablo o a la agresión sufrida por un agente de la Policía Local en Plaza Vargas durante el pasado verano, es la consecuencia de la inacción por parte del Ayuntamiento y de su delegación de Urbanismo que, lejos de asumir su papel mediador en estos asuntos, se dedica a dejar pudrir la situación y no deja de dar bandazos con sus resoluciones”.

Para González, esto está provocando “una escalada de tensión que se está acrecentando con el paso del tiempo y que seguirá haciéndolo en tanto en cuanto dicho papel no se asuma por parte de una administración local que parece inexistente y que niega la realidad de lo que está ocurriendo”.

Igualmente, la asociación vecinal condena “al medio de comunicación Mira Jerez que lanzó la noticia en redes sociales. No se puede lanzar que el agresor es miembro de una asociación vecinal del casco histórico sin desvelar el nombre de la misma. Esa ambigüedad y falta de rigor en la información solamente produce confusión en la opinión pública y no responde para nada al espíritu que el verdadero periodismo debe tener”.

En San Pablo, los hosteleros más cercanos a El 7 afirman que no fueron testigos de los hechos. Desde el tabanco Paulino señalan que no habían abierto a la hora en que ocurrió la reyerta, mientras que en el tabanco San Pablo no abrieron por ser lunes. Desde aquí afirman que no han recibido “nunca” una queja de los vecinos por ruido “y eso que llevamos aquí 84 años”.

En cuanto al hostelero agredido, este medio ha intentado ponerse en contacto con él para conocer su versión de lo ocurrido, si bien ha sido imposible dado que aún permanece ingresado en el hospital. Tampoco ha sido posible para este medio poder contactar con fuentes de su entorno, mientras que sus empleados tienen la orden de no hablar nada al respecto.

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