Ciudadano Saborido

Por qué es necesario que un niño de 12 años sepa qué es ser gay

Hay una polémica ahora provocada por los de siempre que dicen que se les está enseñando a los niños en los colegios a ser gay. Adoctrinando, dicen ellos. Ya saben. Los de siempre, esos machotes que continuamente están persiguiendo al movimiento gay, pero que con los casos de pederastia que se dan en el mundo, callan.

Les voy a explicar por qué un niño de diez, once, doce años necesita saber qué es ser gay.

Allá por los setenta, la educación sexual en España no existía. La mujer la padecía en primer lugar en sus propias carnes. Sé por casos cercanos —muchos, tal vez demasiados— que las mujeres no tenían ni idea de lo que era la mestruación antes de que les llegara. Lo sé por mi hermana, que no sabía nada y pensó que se moría cuando le vino. Mi madre hizo lo que se hacía entonces. No decir nada. Pero cuando vio la que montó mi hermana decidió que yo iba a aprender sexualidad. No es que ella supiera mucho, la pobre, imaginen la educación sexual de una mujer que creció en la dictadura franquista. Pero tuvo las suficientes luces para comprarme revistas y libros. ‘Que aprenda con eso y no en la calle’ la escuché una vez decir a una vecina cuando ésta le recriminaba porque me vió una vez con esas revistas. Sí, yo soy hijo del consultorio sexológico del Pronto, del Nuevo Vale y del LIB que compraban mis primos.

Sin embargo, en aquellos consultorios sexológicos de los finales de los setenta y principio de los ochenta hablaban poco por no decir nada de lo que era ser gay.

Así que cuando yo descubrí que era como era me tuve que comer las papas solo. No fue fácil y fue doloroso pero no voy a contar aquí todo lo pasado porque es como para una novela.

Lo que sí puedo decir es que estaba tan desesperado porque no conocía a ningún gay (ahora me da la risa, cuando sé que Jerez está lleno de gays) que lo único que se me ocurrió —y bendita la hora que lo hice— fue llamar por teléfono a la Casa de la Juventud. Marqué muchas veces y colgué. Se me secaba la garganta. Hasta que lo hice, siempre desde una cabina, claro. Me cogió el teléfono Toñi Asencio, médica, que llevaba por aquél entonces el área de educación sexual. Siempre que la veo, se lo digo. Me salvó la vida, en serio. Me aclaró que yo no era el único gay de Jerez (me entran las risas ahora otra vez, claro. Ahora. En aquél tiempo fue un drama) Me puso en contacto con una asociación de gays y lesbianas de Sevilla y a partir de ahí, ya mi vida vio la luz. Sería para contar otra novela.

¿Por qué es importante que un niño sepa lo que es ser gay? Pues para que cuando descubra que lo es no pasé por lo que pasé yo ni por lo que han pasado los millones de gays de España y del mundo. Para que sepa que no le va a pasar nada malo, que nadie hoy en España le va a discriminar porque es delito y sobre todo para que sepa cómo actuar y dónde y a quién pedir ayuda cuando lo necesite y no se encuentre solo.

No, no es adoctrinar porque el ser gay no se aprende. Eso sale. Como yo no aprendí a ser hetero cuando mi maestro dibujó una vagina en la pizarra y en la clase se formó la de San Quintín. Ni me hice hetero cuando iba con mis amigos heteros a las discotecas de entonces. Ni incluso cuando ya a los veinte años confesé que era gay. Ninguno se volvió gay. O sea, que señores de siempre, estén tranquilos. Ningún niño se hará gay porque le expliquen que es ser gay. Lo que se conseguirá es que el niño que sea gay, sea más feliz por serlo y no hacerle una infancia desgraciada.

Y ahora a esta columna de opinión, le cambian el nombre de gay por lesbiana. Y le suman la discriminación por ser mujer para que cuadre la ecuación. Multipliquen por tres o más el dolor si el niño o la niña es transexual.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Comentarios

  1. La indiferencia o silencio ante la pederastia que el autor pone en el frontispicio de su artículo a modo de conjuro frente a eventuales opositores a su verdad “incuestionable”, además de ser extraordinariamente minoritaria en la sociedad española y de que suele ser muy reprobada por quienes se oponen al adoctrinamiento escolar en la ideología de género, nada tiene que ver con el asunto planteado, que no es la ya hace décadas abolida tipificación delictiva de la homosexualidad (delito que sí es la pederastia, y muy grave), ni la necesidad de una educación sexual, sino cómo es esa educación sexual y el derecho fundamental de los padres a que sus hijos se eduquen conforme a sus valores morales.
    Lo que cuestionan, con razón, muchos padres es que, al socaire de una pretendida educación sexual, la escuela pública adoctrine en la falaz ideología de género y que use determinadas “técnicas” pedagógicas”, tales como intercambios de roles sexuales o prácticas masturbatorias, pues, sin que ninguno seamos mojigatos, castos y puros, hay muchos padres que no aprueban (aprobamos) que a un niño, que aún no tiene madurez y criterio propio, que es muy manipulable, el profesor, desde su posición de autoridad, se dedique a inocularle su ideología particular con una falta total de ética profesional.
    La educación sexual debe estar muy reglada en contenidos y técnicas para que se dedique a impartir solo información científicamente contrastada, nada más y nada menos.

    1. Pero vaya sarta de tonterías. Demuestre con datos fehacientes la MENTIRA de eso de las prácticas masturbatorias. ¿Y qué opina de las prácticas sexuales de los coelgios de la Iglesia con docentes condenados por abuso a menores? ¿Le gusta esa educación sexual? Vamos hombre!

          1. Resulta muy gracioso que usted, que jamás aporta un solo dato exacto en sus disparatados y faltones comentarios, nos los requiera a los demás. Pues ya le doy yo referencias periodísticas; hay varias en los buscadores de los diversos periódicos digitales, solo es necesario no ser un vago redomado para encontrarlas si se tiene interés real en ello; por ejemplo, y sin ir más lejos, la tiene en este mismo medio en https://www.lavozdelsur.es/en-algunos-institutos-estan-diciendo-que-las-ninas-se-masturben-entre-ellas/ o https://opusprima.wordpress.com/2008/02/21/la-generalitat-ensena-a-masturbarse-a-ninos-de-10-anos/ o http://www.ipfe.org/Espa%C3%B1a/Noticia/La_OMS_irrumpe_en_las_aulas_con_clases_de_masturbaci%C3%B3n_antes_de_los_4_a%C3%B1os_y_de_aborto_a_los_nueve o https://www.bbc.com/mundo/cultura_sociedad/2009/11/091113_masturbacion_extremadura_rg . Y sin hablar de las páginas sobre este asunto que tenía publicadas la Consejería correspondiente de la anterior Junta de Andalucía socialista y que el actual gobierno andaluz cerró. Hay más referencias sobre este asunto en otros medios, pero esa ya se las busca usted solo.
            Aquí el único mentiroso descarado es usted, que tiene la poca vergüenza de aplaudirse un artículo propio; ¡Menudo fantasmón!

  2. Y esas son sus fuentes? Su amado líder fascista diciendo improperios? Páginas web de extrema derecha que tampoco corroboran sus noticias. Informar de la másturbacion es animarla? Sin esos folletos no existiría? Vamos hombre! Todos nos hemos masturbado y eso es lo más natural del mundo. Sólo las mentes reprimidas de la derechona como la suya son las que a la larga como fruto de sus ensoñaciones resultan más perjudiciales para la sociedad y la educación. Ahí tiene los casos de pederastia demostrados y condenados por la justicia y que ud. no condena. Porqué será…

    1. Como se quedó sin argumentos, se dedica a lo único que sabe hacer (mal): a descalificar personalmente al oponente con sus adjetivos talismán tan demodés. Ni soy de ninguna “derechona”, término caduco (a ver si renueva y actualiza su jerga), ni tengo ninguna represión mental (ese padecimiento solo lo sufren los ideologizados y odiadores compulsivos como usted). ¿Acaso no sabe leer? ¿De dónde saca que yo no repruebe absolutamente y sin ambages la pederastia? ¿Tan desquiciado está? ¿No se ha enterado aún de que el debate que plantea el artículo no va sobre pederastia, sino sobre la educación sexual en la escuela? Está usted infectado de apriorismos y sobados lugares comunes. La verdad es que es difícil superarle en cretinez. Las referencias periodísticas que le he señalado, a petición expresa suya, entre otras muchas que se pueden hallar en la red, pertenecen a diversos medios; no hay ninguna de ningún amado líder (yo no sigo a ningún líder; eso queda para ovejas como usted que necesitan ser pastoreadas) y, entre ellas, hay una de la BBC, que a lo mejor incluso, en su cretinez, le parece un medio poco fiable y facha.
      El asunto aquí planteado nada tiene que ver con lo que usted o yo opinemos sobre la masturbación, cosa irrelevante, sino con el derecho fundamental de TODOS los padres a que sus hijos sean educados de acuerdo con sus valores morales y religiosos (no con los del profesor o el partido político gobernante); y resulta que hay muchos padres (la mayoría) que no quieren que sus hijos sean adoctrinados en ideologías acientíficas o en prácticas sexuales que, conforme a sus valores, no son aceptables, por eso la educación sexual en la escuela ha de ser extremadamente prudente y debe estar muy reglada para que solo se imparta información científica (como en Física), no la ideología del profesor o del partido político de turno, y para que esa información pueda ser aceptada por la gran mayoría de padres; no es una asignatura de sexología para adultos, sino de sexualidad para niños; aunque seguro que usted no sabe apreciar la diferencia entre ambas cosas.
      Aparte, es usted claramente un masoquista ególatra que necesita que le zurren aquí… y un cargante. ¿No le da vergüenza?

  3. Contra el fascismo leña! Y ud es un claro representante del
    Fascismo que nos quiere reprimir como están sus mentes. La educación sexual no se imparte en las familias. Da vergüenza. La mayor parte de las encuestas lo demuestran. En algún lado hay que explicarla y no dejarlo al cura, al fascista pederasta reprimido de turno o a internet…

    1. Pero qué bruto es; que no hay forma de que se entere. La educación sexual se puede y debe impartir en la escuela, aparte de que cada familia haga en su casa lo que considere conveniente (faltaría más), pero esa educación sexual escolar no puede ser el trágala ideológico acientífico que determinada izquierda sectaria, a la que usted pertenece, quiere inocularle a los niños. Y esto no tiene nada que ver ni con curas ni con fascismo, sino con el derecho fundamental de los padres a que sus hijos se eduquen conforme a sus valores morales. Y ahora váyase un rato a balar, que es lo que de verdad le gusta; a ver si así se relaja.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *