Sociedad

¿Por qué asesinaron a ‘Lele’ en su finca del Tajo del Águila?

El crimen de Lesley Anne Pearson, británica de 74 años, en su casa de Algar permanece bajo secreto de sumario, aunque algunas fuentes apuntan al móvil económico. El principal sospechoso, otro vecino muy conocido en el pueblo, pasará este martes a disposición judicial

El cadáver de Lesley Anne Pearson, Lele, apareció este domingo semienterrado bajo tablones en su finca junto al Tajo del Águila, en la localidad gaditana de Algar. A sus 74 años, de nacionalidad británica y afincada en Estepona tras la muerte de su marido, nadie se explica en el pueblo, que decretó tres días de luto oficial y guardó este pasado lunes tres minutos de silencio, cómo pudo ocurrirle algo así a una mujer muy conocida en las calles algareñas. Como cada mes, Lele daba una vuelta por la casa y por el pueblo, donde estaba empadronada, y donde lo mismo daba masajes que hasta montaba talleres de yoga y pilates en el hogar del pensionista.

Después de cuatro días desaparecida, apareció su cadáver. Su presunto asesino también era muy conocido en el pueblo. El alcalde de la localidad, el popular , ha expresado ante los medios su extrañeza ante el suceso y por el hecho de que el principal sospechoso sea una persona “muy conocida y sin antecedentes“. “Estaba allí de mantenimiento y parece que había buena relación; no sabemos nada más”, ha declarado ante la prensa, en declaraciones recogidas por Europa Press.

Francisco Javier Becerra, de 45 años y vecino de una familia conocida de Algar, es por ahora el principal sospechoso de su asesinato. Detenido por la Guardia Civil, este pasado lunes volvía a la escena del crimen esposado, al lugar donde habitualmente cuidaba las plantas en ausencia de la mujer británica. Como avanza La Voz de Cádiz, el traslado del jardinero a la finca se trataba de un intento de reconstruir los hechos, antes de ser de nuevo trasladado al cuartelillo de Arcos, donde permanece recluido a la espera de ser puesto a disposición judicial.

El pasado 11 de julio, alguien se extrañó de que Lele no devolviera el coche alquilado por 24 horas. Entonces saltaron todas las alarmas hasta desembocar en el hallazgo del cadáver, enterrado y con signos de violencia. En las próximas horas, el detenido como principal sospechoso del crimen, sobre el que ya circula la teoría del móvil económico, pasará a disposición del juez de la vecina Arcos de la Frontera que instruye el caso y que ha decretado el secreto de sumario.

El suceso, que ha ocurrido en un pueblecito de la Sierra gaditana de 1.400 habitantes donde nunca pasa nada, ha conmocionado a los vecinos y vecinas de la localidad. El murmullo y el trasiego de periodistas a la casa de Lelecon más de 500 metros cuadrados, piscina e impresionantes vistas al embalse de Guadalcacín, fue constante durante toda la jornada del pasado lunes.

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