Roedores de cultura

Poemas para protegernos de las ofensas del mundo

El escritor sanluqueño Juan José Vélez Otero presenta dos obras en la Fundación Caballero Bonald: 'Pasmo', un libro de sonetos, y la antología poética 'Ámbito sustancial (1998-2018)'

Esta semana ha comenzado el nuevo curso en la Fundación Caballero Bonald. Y ha sido con el poeta y traductor Juan José Vélez, un autor que ya cuenta con numerosas publicaciones y reconocimientos, como resaltó el profesor José Jurado en sus palabras introductorias. Ha publicado Panorama desde el ático (1998), Ese tren que nos lleva (1999), Juegos de misantropía (2002), El álbum de la memoria (2004), La soledad del nómada (2004), El sonido de la rueca (2005), El solar (2007), Otro milagro de la primavera (2010), En el solar del nómada (2014), Dióxido de carbono (2016), Juegos de misantropía (2017), Pasmo (2019) y la antología Ámbito sustancial (2019). Ha traducido a Donald Hall, Nathalie Handal, Yusef Komunyakaa, Philip Levine, Carol Ann Duffy… En cuanto a los galardones, cabe destacar el Premio de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, el Premio Feria del Libro de Madrid, el Rosalía de Castro de Córdoba, el Cáceres Patrimonio de la Humanidad, el Premio de Poesía Aljabibe, el José de Espronceda, el Searus y el Ángel García López de Poesía.

José Jurado señaló nada más empezar la sesión que nos encontramos ante un escritor muy modesto y humilde, al que hay que empujar para que presente sus libros, ya que “se siente muy cómodo cuando es invisible”. Ámbito sustancial es una antología editada por Ars Poética, un sello que tiene en su catálogo a poetas de la talla de Caballero Bonald,  Felipe Benítez Reyes, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena, Luis Alberto de Cuenca y Félix de Azúa, comentó José Jurado. El prólogo y la selección de los poemas son de Jorge de Arco, quien cita a Cesare Pavese para definir la poesía de Vélez: “Un arma de defensa contra las ofensas del mundo”.

Vélez, en la presentación. FOTO: MANU GARCÍA

Además, dice Jorge de Arco, no se trata de una poesía abstracta, sino que está pegada al suelo, a lo real, sin recurrir a idealizaciones. La antología abarca veinte años de publicaciones a través de unos cien poemas, una decena de cada libro. Pasmo, el otro libro presentado, ha sido publicado por Valparaíso Ediciones, de Granada. Luis Alberto de Cuenca dice en el prólogo que los sonetos son de una “factura impecable”, clásica, en cuanto a la entonación, rima y ritmo. Respecto al contenido, es un libro nuevo pero que retoma los grandes temas metafísicos del autor: el ser humano, la muerte y el tiempo. Aunque también hay sonetos tragicómicos, irónicos, donde llora y se ríe de todo, incluso de sí mismo.

A continuación, José Jurado explicó las claves de la poesía de Juan José Vélez. Habló del tono, los temas y la actitud que sostienen toda su obra: unos breves apuntes para poder captar el sentido de los poemas de ambos libros. Subrayó el carácter clásico de su poesía, un tono que viene determinado por los asuntos que trata, los de toda la vida: el amor, el tiempo y la naturaleza. “Y siempre con un ritmo muy moroso: sus poemas no tienen prisa por acabar”. Además, Juan José elige un vocabulario muy preciso. Utiliza palabras ya olvidadas que proceden del ámbito rural de Sanlúcar. Es una poesía que aborda esos temas clásicos con una mirada intimista, personal e introspectiva.

Vista general de la presentación. FOTO: MANU GARCÍA

Hay una actitud contemplativa, un uso constante de la memoria y el recuerdo, una integración pagana del hombre en la naturaleza, un ansia de eternidad, hay erotismo y sensualidad…Toda su poesía, como en Machado, es una reflexión sobre la condición temporal del ser humano: la fugacidad de cada instante, la presencia de la muerte en el horizonte… “De ahí que todos sus poemas posean una veta existencialista”. Por último, José Jurado habló del escepticismo del poeta. Juan José Vélez escribe contra las ofensas de la realidad, contra ese hombre que es un lobo para el hombre. “El poeta, con el paso del tiempo, se ha vuelto un descreído.”

Juan José Vélez realizó una lectura comentada de varios poemas, de los dos libros: versos escritos hace veinte años cuando era profesor de instituto en Vejer; un soneto de Pasmo dedicado a su padre enfermo, poema rechazado por los editores de la antología, por miedo a que alguien se sintiera herido, “limpia este vómito”…; un canto irónico a la soledad; septiembre, “tiza blanca, pluma grande y plumieres de madera”…; un poema de amor, en la estela de Pablo Milanés y Cavafis… El escritor reflexionó sobre cómo ciertos poemas envejecen mejor que otros, sobre el papel de la memoria y la relectura de los versos escritos hace ya unos cuantos años. También se habló sobre el efecto que aquellos lejanos versos producen en Juan José Vélez hoy.

NOCHE DE GUARDIA

Me he sentado al balcón. La noche es fría

como un glaciar de sombra. En la ventana

un buitre picotea la cercana

carroña existencial que aguarda el día.

 

La casa de mis padres, hoy la mía,

está en silencio y en vejez. Mañana

quién sabe qué hallarán tras la persiana,

qué pasmo, qué terror, qué luz baldía.

 

¿Un día diferente a la condena

cautelosa y constante? ¿Otra batalla

reiterada y perdida? ¿Qué gangrena?

 

Afuera no hay color y el mundo calla;

en la noche sin fin tan solo suena

el silencio de Dios como metralla.

 

(Del libro Pasmo)

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