Vida

Plaza 18, una arquitecta de interiores de fama mundial para el primer hotel de lujo de Vejer

La prestigiosa Nicky Dobree trabaja durante cinco años en el proyecto promovido por James Stuart, dueño de Grupo Califa, para convertir un viejo caserón del XIX en un hotel boutique por todo lo alto

La arquitecta de interiores británica Nicky Dobree, de fama mundial en el exclusivo mundo del interiorismo, la decoración y el diseño, ya tiene a punto el primer proyecto hotelero en el que se involucra. Está en España. Al sur. en Vejer de la Frontera. De la mano de su amigo James Stuart, vejeriego de adopción y escocés de nacimiento, propietario junto a Regli Álvarez de Grupo Califa, Dobree ha dado forma y fondo a Plaza 18, el primer hotel de lujo que abre sus puertas en un pueblo gaditano de 12.000 vecinos que quintuplica su población en temporada alta y que se ha convertido de un par de décadas a esta parte en uno de los grandes núcleos turísticos de Andalucía.

Seis habitaciones en el barrio medieval de Vejer, en un edificio de 1897 adyacente a la emblemática plaza de España, que incluye balcones, terraza y azotea con vistas a la Sierra del Retín, a las playas gaditanas y al Norte de África…, “cuando hace bueno”, especifica Stuart. Para la rehabilitación de la casa y su conversión en hotel de lujo se han necesitado cinco años entre trámites y obras. Se han utilizado materiales de construcción completamente orgánicos, incluyendo morteros tradicionales a base de cal, pisos de madera y piedra natural y mármol, mientras que la eficiencia energética se garantiza con la última tecnología renovable.

“El edificio en sí —cuenta Stuart a lavozdelsur.es— es super interesante porque decidimos hacer una restauración completa teniendo en cuenta que nos lo vendió el nieto del señor que hizo la casa, una casa que ha estado en la misma familia toda la vida, y nunca tuvo rehabilitación”. “Entonces, pese a que en los años 50 del siglo pasado se cometían barbaridades, ésta estaba muy intacta, y hemos aprovechado para convertirla en una casa ecológica”, explica Stuart, mientras enseña habitación por habitación de un proyecto hotelero que ha supuesto una inversión de algo más de un millón de euros.

El suelo es radiante, para mantener la temperatura óptima en invierno, y hay placas aerotermales. Se han mantenido los suelos y las distribuciones de habitaciones originales. La escalera central tiene mármol de Portugal, hay un gran espejo de un artista sudafricano a la entrada, y los tonos negros y blancos de la fachada y la entrada resultan más acogedores que otra cosa. Nicky Dobree, galardonada a nivel internacional, ha sido la que ha asumido gran parte del reto. “El proceso ha sido frustrantemente largo, pero teníamos una visión clara de lo que queríamos lograr y hemos conseguido abrir el espacio para trabajar como hotel y evitar los pasillos y los rincones oscuros”, declaraba hace unos meses en una entrevista sobre el proyecto en una revista especializada. El trabajo de carpintería ha corrido a cargo de oficiales de la zona, mientras que hay textiles que proceden de Gales y ropa de cama italiana.

“Era muy difícil romper por completo con una idea y un concepto, como es el del hotel Califa; era muy difícil empezar de nuevo, y pensé que era mucho mejor trabajar con otra persona. Entonces, ya conocía a Nicky desde hace muchos años, y ella invirtió también en el proyecto para hacer algo totalmente radical y diferente. En Vejer solo hay cuatro edificios de este tipo, y era tan diferente que merecía la pena”, explica su propietario. Para Dobree debe haber merecido tanto la pena que, entre tanta pieza exótica, vintage y material exclusivo, ha querido colocar una réplica de un cuadro que hay en la National Gallery de Londres dedicado a un familiar suyo, el comandante Somers, una de las manos derechas del almirante Nelson en la Batalla de Trafalgar, que como ya saben sucedió muy cerca de ese enclave. “Para la primera colaboración que hace ella en España, quería poner algo personal”, defiende James Stuart, al que muchos le preguntan qué hace ese lienzo ahí.

Aun así, Dobree tiene dos zonas favoritas en Plaza 18: “Mi área favorita del hotel creo que es probablemente el patio, con su amplia escalera y área comunal en el corazón del edificio; respira aire, luz y vitalidad. La otra es la azotea, con sus increíbles vistas hacia Marruecos”, aseguraba hace unos meses, a propósito de este proyecto, en la revista Hotel Designs. Stuart, que anuncia la apertura definitiva para finales de este mes, reconoce que han afrontado una “inversión importante, especialmente teniendo en cuenta las pocas habitaciones con las que cuenta el hotel. El precio por noche, por eso, es más elevado, pero a la vez también lo hemos visto como una inversión a muy largo plazo”. Ya hay reservas disponibles para este primer hotel boutique exclusivo en el corazón de La Janda, a unos minutos de El Palmar y Los Caños. Todo un lujo para la provincia de Cádiz y su oferta turística todo el año.

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