'Piñones' que saben a cerveza belga

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'Piñones' que saben a cerveza belga

Patricia Aparicio e Israel Pérez son los fundadores de La Piñonera, una marca cervecera 100% artesanal de Puerto Real, que destaca por su variedad y por su elaboración con productos de la provincia de Cádiz. 

28-11-2017 / 17:32 h.

Cada vez que Patricia e Israel quedaban con sus amigos para hacer algún almuerzo en grupo, la cerveza nunca estaba a la altura de la ocasión. Y como no encontraron una que fuese del gusto de todos, un día se preguntaron: "¿Y si probamos a hacer nuestra propia cerveza?". Patricia pensó: "¡Bah! Esto mañana se les olvida". Pero eso no fue lo que ocurrió. En 2009 la cultura de la cerveza artesana estaba en plena ebullición y este grupo de amigos se apuntó a la moda. A través de libros e información (algo confusa) que encontraban en internet, pudieron hacer una fábrica casera de cerveza. Durante varios fines de semana once amigos se juntaron, desde las siete de la mañana hasta las doce de la noche, para hacer dos o tres tipos de cerveza. Pero a medida que pasaba el tiempo, les resultaba más difícil quedar y de once pasaron a ser solo cuatro personas. De la primera toma de contacto, nació la primera: la cerveza Trocadero. "Le pusimos este nombre porque es un emblema de Puerto Real y porque todos los amigos se conocieron estudiando en el colegio Trocadero", explica Patricia Aparicio, natural de Cáceres, de 36 años y enamorada de Puerto Real desde que llegó en el 2000 para estudiar Ciencias del Mar.

Desde que crearon la Trocadero en 2009 hasta 2011, lo único que hicieron con ella fue disfrutarla, tomarla en los encuentros con amigos. Para nada habían pensado comercializarla y sacarle provecho a una variedad que elaboraron a partir de extractos, agua y lúpulo. No obstante, al año siguiente, en 2012, Patricia cuenta que se quedó en el paro y decidió hacer nuevos sabores cerveceros en su propia casa, junto a su marido, Israel Pérez, docente de Puerto Real de 37 años de edad. Una vez al mes hacían unos 22 litros, es decir, unas 60 botellas que, de nuevo, solo quedaba para el consumo particular. "En dos quedadas con los amigos nos bebíamos todas", rie. Ella, que trabajó como técnico ambiental y luego de profesora en una academia, decidió hacerle frente al desempleo apostando por la cerveza belga que elaboraban en casa. "Vamos a intentarlo", se dijo a sí misma.


Juan Carlos Toro
Patricia colocando una a una las etiquetas en las botellas.

Fieles a aquella primera cerveza que hicieron con sus amistades, preguntaron si podían continuar utilizando el nombre de Trocadero. "Les sorprendió mucho y se alegraron", sonríe Patricia. Es más, por la localidad puertorrealeña la cerveza había empezado a tener su público, ya que habían hecho algunas catas gratuitas en diferentes bares de Puerto Real. Pero sin cobrarla. "En las tres o cuatro catas que hicimos se nos llenaron los bares". Sin embargo, cuando fueron a registrar la marca, se toparon con que una semana antes bodegas Garvey se adueñó de este nombre para un fino. La pareja no se amilanó y buscaron otro título que también representase a Puerto Real. "Buscando, nos dimos cuenta que un emblema de Puerto Real es la piñonera, que es la mujer típica que se sacaba un sobresueldo yendo al pinar a recoger piñones. Y realmente nadie en Puerto Real había utilizado este nombre, no había nada parecido en la localidad", expresa Patricia. Y así fue cómo en 2014 nació la cerveza La Piñonera.

La primera que elaboraron fue la Strong Ale, una cerveza tostada, estilo abadía, con sabor a caramelo, toffee, dulce y de larga maduración con azúcar cande que elaboran ellos mismos para su receta. Pero debido a que esta necesita más maduración que las rubias, la primera que sacaron a la venta fue la Pale Ale. "Es una cerveza fácil de tomar, no es muy amarga. Pero nosotros tenemos una gran variedad y cada uno tiene sus propias preferencias, sus gustos", apunta la parte olfativa del proyecto. La Piñonera tiene seis tipos distintos de cerveza belga, otras dos de tirada limitada. Pero entre esta variedad, destacan algunas por su elaboración de carácter local. Por ejemplo, la receta de la Saison-Ipa (de color celeste), lleva cascara de naranja de una frutería local, jengibre de una tetería cercana y miel de Puerto Real, o la Winter Ale (de color azul) que elaboran solo en invierno, lleva manzanas de comercio local asadas y caramelizadas con brandy de Jerez y especias. "Exigimos que sea de un comercio de cercanía, de Conil, Vejer…", destaca Patricia, que también subraya que "hay que hacer cosas que gusten, que esté buenas" y que "no hay que ceñirse a que esté ligera, o pesada. Si está bueno, la gente lo consume".


Juan Carlos Toro
Patricia Aparicio e Israel Pérez, de La Piñonera, brindan con cerveza.

Todas sus cervezas son de estilos belgas porque según Patricia, "todas las que nos gustaban eran belgas", y porque esta variedad no está muy presente en España. "Vimos que nos podíamos especializar en ello cuando teníamos cuatro en carta, y eso hicimos". Pero no solo elaboran ellos mismos su propia cerveza, ya que también son ellos los que embotella, etiquetan y distribuyen. "Los dos solos, aunque normalmente estoy casi yo sola", confiesa, al tiempo en que dice que también cuentan con el apoyo de varios becarios que provienen de la Universidad de Química: "Ellos siempre nos suelen traer ideas frescas". A día de hoy La Piñonera está presente en bares y restaurantes de Puedo Real, Cádiz, Chiclana, Conil, Medina, Jerez, Vejer, Algodonales, Setenil de las Bodegas, Sevilla, Madrid y Cáceres. Si bien les va como la espuma, anuncian que en breve tendrán que desalojar la nave que ocupan en el polígono industrial del Trocadero, ya que consiguieron el espacio gracias a una cesión de Andalucía Emprende, tras ganar un concurso del CADE, y se les acaba el próximo 15 de enero de 2018.

Por último, en esta semana La Piñonera presenta una cerveza inédita que pretende unificar el mundo de la cerveza y del vino, envasada en una botella 3/4. "Somos eminentemente cerveceros, pero siempre nos gusta experimentar y sacar variedades distintas, probar cosas nuevas. Para trabajar de esto, la parte bonita es experimentar cosas nuevas", dice Patricia, quien es una de los primeras socias de Pink Boots Society, asociación internacional que promueve el papel de la mujer en el mundo de la cerveza. "Tenemos que concienciar que la mujer está presente en el sector cervecero", concluye. 

 
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