Cádiz

Pemán: ¿ideólogo fascista o “embajador de las letras”?

El debate sobre mantener el nombre del escritor gaditano para el teatro del Parque Genovés vuelve a ponerse sobre la mesa tras la intención del Ayuntamiento de concluir con las obras del mismo

“La guerra, con su luz de fusilería, nos ha abierto los ojos a todos: la idea de turno o juego político ha sido sustituida para siempre por la idea de exterminio o expulsión, única salida válida frente a un enemigo que está haciendo de España un destrozo que jamás en la historia nos lo causó ninguna nación extranjera”. Son palabras de José María Pemán del 24 de julio de 1936. Así justificaba el escritor gaditano el Golpe de Estado fascista y la posterior Guerra Civil española.

En un contexto donde la memoria parece volver a recuperar su espacio, el nombre de Pemán sigue estando sobre la mesa. La Ley andaluza de Memoria Histórica sigue teniendo un efecto irregular en nuestra comunidad, dependiendo del color político que gobierne el municipio que la aplique y de cómo la interprete. Por ejemplo, hace unos meses en Córdoba se aprobaba la eliminación de 15 calles con nombres franquistas, entre ellas una dedicada al mencionado escritor gaditano. Sin embargo, por la misma fecha, en Jaén pretendían rebautizar la Universidad Popular Municipal (UPM) en honor de Ramón Calatayud, alcalde en la fase final de la dictadura franquista. Las leyes y sus matices.

Ocurre exactamente lo mismo en la provincia de Cádiz. En julio de 2015, Jerez aprobaba la retirada del busto de José María Pemán en el Teatro Villamarta. Dos años después, en diciembre de 2017, aprobaba el inicio del expediente para retirar el nombramiento como Hijo Adoptivo de la ciudad al escritor. Pues bien, dos meses más tarde de que esto ocurriera, el alcaldable del PP en esta localidad, Antonio Saldaña, afirmaba que “Pemán volverá al Teatro Villamarta cuando el PP gobierne Jerez en 2019”.

Vila aseguraba que “no se puede llamar José María Pemán” cuando el teatro se reabra al público tras las obras de remodelación.

Este tipo de disonancias son habituales entre partidos de ideología opuesta. Lo extraño viene cuando se dan entre afines. Y algo así es lo que ha ocurrido en la capital gaditana. Poniéndonos en contexto, tras la firma de protocolo de actuación del Plan Estratégico Campus Universitario y Cultural de Cádiz -mediante el cual UCA y Ayuntamiento se intercambian los edificios del Rectorado por el Centro Cultural Reina Sofía- hay un excedente de saldo que irá destinado a finalizar las obras del teatro de verano del Parque Genovés, que sigue llevando por nombre José María Pemán. A raíz de esto, este miércoles le preguntaban a Martín Vila, concejal de Memoria Democrática y primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Cádiz, sobre si se mantendría el nombre actual. En declaraciones a Radio Cádiz, Vila aseguraba que “no se puede llamar José María Pemán” cuando se reabra al público tras las obras de remodelación.

Sin embargo, cuando en 2015 se aprobaba la retirada del busto en Jerez, José María González, alcalde de Cádiz, declaraba en medios locales que “José María Pemán ha sido y será de forma indeleble uno de los mayores representantes de las letras gaditanas”, y entendía que “no es un objeto de debate si se tiene que llamar así o no. Pemán es un embajador de las letras gaditanas y así tiene que seguir siendo”.

El alcalde declaró que “Pemán es un embajador de las letras gaditanas y así tiene que seguir siendo”

Puede que fuera un “embajador de las letras gaditanas”, pero apoyó sin contemplaciones el estallido militar. Y más tarde animó con textos y discursos la “matanza fundacional del franquismo”. Fue uno de los responsables de ir contra la Institución Libre de Enseñanza y militó políticamente durante la dictadura de Primo de Rivera, en la coalición derechista durante la Segunda República y también durante el franquismo. Si pusiéramos en una balanza su peso literario y su peso como ideólogo fascista, posiblemente esta se inclinaría más en la segunda opción. Y la Ley de Memoria Histórica no puede -o no debería- tener tantos matices.

Un poco de historia

Teatro del Parque. Ese fue el nombre que recibió el teatro cuando se construyó, en agosto de 1892. Ese teatro primero fue cerrado en los años 30 del siglo XX, y en 1935 se acordó aprovechar su armazón de hierro para la construcción del Mercado de Abasto de la Merced. Sería en el año 1956, después de que el Ministerio de Información y turismo concediera a Cádiz la celebración de los Festivales de España, cuando volvió a construirse un teatro de verano en el parque que fue denominado Teatro de Verano de La Rosaleda. El nombre de José María Pemán fue posterior.

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Comentarios

  1. Excelente artículo. Pienso que, la solución más correcta y ecuánime, sería rebautizarlo con el nombre original de la actual edificación, Teatro de Verano de la Rosaleda,… además, suena mucho más bonito.

  2. Estos de la memoria histórica quieren ganar la guerra tras 70 años y lavar el cerebro de todos. Supongo que cuando hayan renombrado todas las calles tendremos pleno empleo, ¿verdad? A ver si elimináis también la paga de verano, las pensiones y la Seg. Social, que son 100% fascistas… Mucha hipocresía como de costumbre.

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