La covid-19 y el sexo: masturbación, consoladores y vibradores, besos y deseo sexual

La vida sexual quedó fuera de juego al menos durante los primeros meses de pandemia. El estrés y la ansiedad ocasionados por los largos periodos de restricciones, confinamientos y distanciamiento social han provocado una disminución de las actividades del cerebro que controlan la excitación.

Labios besándose.
Labios besándose.

Manuel Lucas es sexólogo, al que conozco desde hace muchos años de sus tiempos de delgado de la consejería de salud de Almería. Nuestra amistad se ha ido incrementando en los últimos años. En mis tiempos de dirección en la EASP planteamos una propuesta de formación en SALUD SEXUAL, pero no cuajó en Sevilla. Mientras tanto hicimos cosas en la escuela de pacientes donde hizo cursos, talleres en congresos, ponencias,…..

En todos estos años, su labor en el ámbito de la sexología ha sido muy importante tanto aquí como en Latinoamérica ñ. Y un aspecto fundamental en todo ello es el desarrollo del master de sexología en la universidad de Almería. Ligado al master, ha desarrollado las X jornadas internacionales .

Este año he participado en una mesa sobre Sexualidad y la pandemia, con Amanda Ortiz Gabaldón (Psicóloga. Máster en Ciencias de la Sexología UAL), Inmaculada Muñoz Sánchez (Psicóloga General Sanitaria. Máster en Ciencias de la Sexología UAL), Susana Maroto Rebollo (Psicóloga. Presidenta de la AEPS) y moderados por Isabel Craviotto Manrique (Psicóloga. Sexóloga. Técnica de Promoción de la Salud)

En dicha mesa, me gustó especialmente los aspectos que Amanda desarrolló sobre el beso y la erótica que la boca conllevaba, en un entorno donde las mascarillas, nos la han tapado. 

De lo que yo conté destaco: La pandemia de Covid-19 ha afectado a la sexualidad de las personas en España. La pandemia ha puesto patas arriba nuestra vida y con ella se han visto alterados nuestros patrones de sueño, nuestra sexualidad e incluso el ciclo menstrual de las mujeres.

La vida sexual quedó fuera de juego al menos durante los primeros meses de pandemia. El estrés y la ansiedad ocasionados por los largos periodos de restricciones, confinamientos y distanciamiento social han provocado una disminución de las actividades del cerebro que controlan la excitación. 

Un estudio llevado a cabo por la Universitat Jaime I, confirma que, durante este tiempo de confinamiento, un 39,4% de los españoles experimentaron una disminución de su deseo sexual. Un tercio ha visto disminuir su deseo sexual mientras que aproximadamente otro tercio ha tenido más deseo sexual desde que comenzó la pandemia

Las personas de Andalucía se masturban más con la pandemia. La mitad reconoce masturbarse dos o más veces por semana. A pesar de ello, el 11,5% de los andaluces afirma no masturbarse nunca. 1 de cada 3 andaluces considera que el confinamiento y la reducción de las interacciones sociales ha provocado un aumento de la masturbación.

Aunque se necesitan estudios a largo plazo y bien diseñados para aclarar el alcance del impacto de Covid-19 en la disfunción eréctil, se espera que, a medida que la pandemia se desvanezca, también desaparezcan los problemas de salud sexual que esta misma ha desencadenado, aunque no se descarta la correcta atención psicológica y uróloga.

Hay que tratar de cuidar el atractivo, la intimidad y sorprender a las otras personas; el fin de una pandemia no va a darnos, por sí sola, unas ganas renovadas e irrefrenables.

La pandemia sí ha tenido algo de mayor incidencia de rupturas, pero como cualquier crisis, ha hecho caer lo que estaba mal y ha llevado arriba a lo que estaba bien. Igual que pasa con el deseo, el estrés, la ansiedad y la incertidumbre son los responsables, unido a que cada vez más mujeres consumen fármacos contra la depresión y la ansiedad, que no impiden llegar al orgasmo, pero sí suelen “demorar” la respuesta sexual femenina. Solo uno de cada tres españoles se masturbó durante el confinamiento, según el CIS.

Relaciones sociales y afectivas

Casi uno de cada cinco españoles visitaron webs porno en pandemia o conocen a alguien que lo hizo. Muchas cosas a tener en cuenta en un mundo donde la Sexualidad sigue moviendo mucho (a nivel económico en el porno) y sigue siendo un elemento esencial para la vida. 

Y leo en #sexoenpandemia a @MarielaGovea que se triplicaron las consultas sobre Sexualidad en pandemia en personas de todas las edades y todo tipo de identidad de Genero y orientaciones de la sexualidad. O @panchabuzeta: Tener sexo en época de pandemia: ¿Una oportunidad para reencantarse? O @SEEdepatio: Realidad sexual que vivimos todos!Los que tenemos pareja. La situación es peor para los solteros en pandemia.

O @mechu: Está de moda: Autogestión. O @amantis_net: @meetic_esp asegura que el intercambio de mensajes ha aumentado un 10 % desde que empezó la alerta sanitaria y en @tinder_spain un 25 %. Y añade: Es improbable que el método acabe siendo admitido por las autoridades sanitarias para detectar olas de covid, pero lo cierto es que los sex shops han funcionado durante la pandemia como un termómetro para seguir la evolución. O @mariagsn: ¿Cómo es el sexo cuando pasas a estar 24/7 con tu pareja por culpa de la pandemia?. Y la respuesta es: "Nos acostábamos tan agotados que no surgía". Los estudios aseguran que la vida sexual de muchas parejas se ha resentido este último año.

Un estudio del Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana mostró que el 43,5% de los participantes informaron de una disminución en la calidad de la vida sexual. El resto (42,8%) se mantuvo igual y solo el 13,6% la mejoraron. Además, la frecuencia de las relaciones sexuales en pareja disminuyó significativamente en comparación con las del año anterior.

O @hablemossextech El 2020 podría ser recordado como el año de la cuarentena, de la mascarilla o de bailar zumba por videollamada. Pero, si queremos, también podemos pensarlo como el año del sexo durante la pandemia. El año en que nos enfrentamos con algunas curiosidades sexuales y con una industria creciente de increíbles sex toys: 

  • Masturbación (¡desde luego!)
  • Envío de fotos eróticas
  • Sexo por llamada telefónica (aunque con poco aumento)
  • Reproducción de videos con sexo explícito: erótico o porno
  • Uso de vibrador o juguetes sexuales en la masturbación
  • Uso de vibrador o juguetes sexuales en el sexo en pareja

Mucho por hacer aún.

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