Sociedad

“No podemos tratar a los usuarios del SAS como números”

Alberto Puyana, responsable de Sanidad de CSIF en la provincia de Cádiz y candidato en las próximas elecciones sindicales de febrero, repasa con lavozdelsur.es la situación de deterioro del sistema público de salud en la región y los objetivos con la entrada del nuevo Gobierno andaluz

“No nos debemos a lo que digan desde Ferraz o desde Génova”, se sincera Alberto Puyana, responsable provincial de sanidad del CSIF. Con las elecciones sindicales a la vuelta de la esquina —serán en febrero—, el enfermero gaditano, que actualmente desempeña su trabajo en el Hospital de Puerto Real, declara a lavozdelsur.es tener buenas sensaciones sobre el trabajo realizado por este sindicato en la provincia de Cádiz y en la función pública, donde es líder en Andalucía “gracias a su independencia”.

El Servicio Andaluz de Salud (SAS), en el punto de mira del nuevo Ejecutivo andaluz tras acumular cientos y cientos de críticas y quejas en los últimos años, ha sido el caballo de batalla de todas las formaciones políticas durante la campaña electoral a las elecciones autonómicas del pasado 2 de diciembre. Para Susana Díaz, este constituía el gran valor de los gobiernos del PSOE en la Junta, definiéndolo como “la joya de la corona”. Para la oposición, tanto a derecha como a izquierda, una de las grandes tareas pendientes. Puyana tiene claro que de la campaña electoral a la realidad de gobernar la Junta hay un trecho y se muestra escéptico frente a las propuestas de uno y otro lado. Los grandes problemas de la sanidad andaluza los resume en dos: falta de personal, con el consecuente empeoramiento de la calidad del servicio y el aumento de la lista de espera, y el deterioro de unas infraestructuras cada vez más desfasadas.

En vísperas de Reyes, unos usuarios del centro de salud de Las Delicias, en Jerez, denunciaban que no había pediatra en el centro durante todas las Navidades. “Los niños tienen que pasar el control del niño sano antes de que cumpla el mes”, relataba uno de ellos. “Cuando el pediatra se incorpore nos volverán a dar cita… Que un niño esté sin pediatra que lo vea, ¿vivimos en la selva?”. No es un caso aislado, ¿verdad?

Es bastante más habitual de lo que sería deseable porque hay una falta de profesionales de pediatría ya no solo en la provincia sino en Andalucía y te diría que en España. Hace un par de años hubo unas movilizaciones por la pérdida de pediatras en el Campo de Gibraltar y se estuvieron buscando y no se encontraban profesionales. Lo preocupante es que es un mal que se está extendiendo a otras especialidades médicas como la radiología o la oncología, que es aún más sangrante. Tienen déficit de personal y no hay manera de cortar la hemorragia. Mucha culpa la tienen los convenios firmados con las privadas, que muchas veces ofrecen mejores condiciones que en la pública. No es culpa de la privada, sino de la pública. Un profesional tiene que aspirar a tener las mejores condiciones laborales posibles, como facilidades para mejorar la conciliación familiar y mejor sueldo.

Luego hay usuarios que la toman con los profesionales sanitarios.

En ese sentido CSIF siempre ha estado posicionado en contra de esas agresiones que son más frecuentes de lo normal. Es cierto que hay una predisposición porque las listas de esperas son insufribles, y llegan a tardar un año o un año y medio y eso no es compatible con una sanidad de primer nivel como se nos quiere vender. No olvidemos que la que era presidenta de la comunidad hasta hace poco decía que la sanidad era la joya de la corona (ríe).

“Un profesional tiene que aspirar a tener las mejores condiciones laborales posibles, como facilidades para mejorar la conciliación familiar y mejor sueldo”

¿Hay suficiente apoyo de la Administración a los sanitarios agredidos?

La administración tiene mucho que aprender, hay determinados tics antiguos como que el profesional debería de evitar determinadas situaciones. Hay una sensación de que el cliente tiene siempre la razón que no se puede llevar al tema de la sanidad. Una agresión no puede tener justificación de ningún tipo. Hay que hacer ver a la ciudadanía que muchas veces no te están atendiendo antes porque no hay suficientes recursos humanos. Cuando empezaron los recortes en sanidad se hablaba de servicios mínimos, yo trabajaba como enfermero en el Hospital de La Línea y nuestros servicios mínimos consistía en que el médico no pasaba a sala. Pero no había profesionales que no fueran a trabajar ese día porque estábamos 365 días bajo mínimos.

Una concentración de Sanidad del CSIF

Uno de los puntos fuertes de las reivindicaciones de colectivos como la Marea Blanca y de las fuerzas sindicales que denuncian cómo se encuentra el sistema sanitario andaluz es la abultada lista de espera. O listas de espera. ¿Una oficial y otra extraoficial? ¿No dan cita para no cumplir los plazos?

Hay triquiñuelas administrativas para cumplir los plazos. Hay un compromiso firme en hacer una primera atención por el que demanda la atención sanitaria en un corto periodo de tiempo. Lo que no tienen un compromiso es por la segunda, las revisiones, que se la toman con más calma. Es una manera de corromper el sistema, una forma de intentar cuadrar los números y con eso justificar en que se ha llamado a la gente en el tiempo comprometido.

La sensación del usuario es muchas veces la de un número. La Junta de Andalucía penaliza a los médicos que superen cupos de derivaciones al especialista. O los premia, según cómo se mire. ¿Es esto cierto?

Es verdad que se persiguen una serie de objetivos y que la mejor manera de justificar que se cumplen es basándose en los números. Hay que ver a una serie de pacientes al día, hay que evitar una serie de pruebas complementarias por cada número de usuarios. Al final, el profesional quiere atender lo mejor que puede al usuario pero también se ve presionado para cumplir esos objetivos. Ya luego está en cada persona en ceñirse a los números o no, pero a la hora de la verdad a los profesionales los números les importa tres narices, lo que le importa es que el usuario esté lo mejor atendido posible. Sería deseable que no hubiera este tipo de recomendaciones por parte de la administración. Se le dice a los médicos que tienen que atender a los pacientes en un tiempo determinado, pero mire usted, cada persona es un mundo y tiene una situación distinta. A lo mejor un paciente necesita tres minutos y otro un cuarto de hora. No podemos tratar a los usuarios como números y en ese sentido la administración se equivoca. Quizá habría que replantearse ese sistema que tiene de evaluaciones a los profesionales.

“La sanidad pública andaluza tiene unos profesionales de una calidad indiscutible. Pero es cierto que si no les das los medios suficientes para desarrollar sostenible esto es insostenible”

Mientras proliferan los anuncios de seguros privados de salud, desde la Junta y el equipo de gobierno saliente se ha defendido fervientemente que Andalucía consta de una sanidad pública de calidad. ¿Se está actuando en perjuicio de la pública?

La sanidad pública andaluza tiene unos profesionales de una calidad indiscutible. Pero es cierto que si no les das los medios suficientes para desarrollar sostenible esto es insostenible. Los profesionales no piensan en derivar a gente a la privada para ganar más dinero.

O el sistema sanitario andaluz…

Está claro que  parte de la política más liberal está cayendo y hay cierta idea de fomentar esos seguros privados. Pero aun así pienso que la sanidad andaluza tiene unos niveles bastante más altos, ya no solo que la media española sino la europea. ¡Con todo lo que ha llovido! Si tuviéramos los medios adecuados seguramente seríamos una sanidad puntera a nivel mundial. Es claro y notorio que otras sanidades como la francesa, la alemana o la inglesa vienen aquí a buscar nuestros profesionales porque saben que están muy bien formados y capacitados para el trabajo y las nuevas tecnologías. Claro, volvemos a lo mismo. Si soy enfermero de una planta y tengo que atender a 40 personas no las voy a atender igual de bien que si tuviera 20. Hay que adecuar las plantillas a la situación de los hospitales y eso es una tarea pendiente por parte de la administración.

Tras unos años de grandes movilizaciones por la situación de la sanidad en Andalucía, llega un cambio en el Gobierno de la comunidad. En el acuerdo entre PP y Cs se habla de “plan de choque para la mejora de la calidad de la sanidad pública de Andalucía” donde se incide en la mejora de transparencia, el refuerzo de la atención primaria o la despolitización del SAS para que sea liderado y gestionado por los mejores profesionales. ¿No está realmente gestionado por los mejores profesionales? ¿Es el SAS un cortijo?

Por ahí van los tiros de lo que dicen. Pero claro, el tema de la gestión va por otro camino. Cuando yo te hablo de que la sanidad pública es de lo mejor que hay me refiero a los profesionales, en ningún momento hablo de los gestores. La gestión deja mucho que desear. Hemos tenido gestores nefastos. Hay fugas de profesionales en muchas áreas, las infraestructuras, y sobre todo las plantillas que son deficitarias y eso es un problema de gestión. Estoy convencido de que si se adecuaran convenientemente, no tendría entonces reparos de hablar de la joya corona.

“La gestión deja mucho que desear. Hemos tenido gestores nefastos. Hay fugas de profesionales en muchas áreas”

De hecho, excepto el hospital de la Línea, las infraestructuras están bastante anticuadas…

Es cierto, es cierto. Los grandes hospitales de la provincia, excepto el de La Línea, recién inaugurado, son ya bastante antiguos. El Hospital Puerta del Mar, el Hospital de Jerez… incluso el de Puerto Real que es el más modernito, están superando ya la treintena y los cuarenta años. Son edificios que ahora tienen problemas puntuales pero de aquí a diez años los problemas van a ser más visibles y notorios. En algún momento alguien tendrá que tomar la sartén por el mango y dar un paso adelante. Tenemos un proyecto de un hospital de Virgen del Mar nuevo y se ha quedado en el cajón. Y a lo mejor mañana el Hospital de Jerez necesitará ampliaciones o un hospital nuevo. En ninguna cabeza cabe que tuviéramos hospitales con setenta u ochenta años. Los edificios envejecen igual que envejecemos nosotros y la calidad estructural va a repercutir en la calidad asistencial.

Se habla mucho de la subasta de medicamentos y uno de los puntos del acuerdo de gobierno PP-Cs habla de que revertirá la situación.

En ese tipo de temas soy bastante escéptico. No sé hasta qué punto se le está dando una importancia. Se ha convertido más en un caballo de batalla político que en otra cosa. Creo que el debate de la sanidad pública andaluza va por otros derroteros. El problema principal no es la subasta de medicamentos, es una pieza más del puzzle. La gente lo que quiere es una sanidad que le atienda y que le atienda en condiciones, y los profesionales quieren ofrecerla. Y si el medicamento es más barato o más caro es lo de menos. Todo lo que sea un ahorro de dinero es beneficioso pero creo que es una manera de escurrir el bulto, de entretener a la gente en un debate que no es el que realmente les preocupa.

“Desde CSIF siempre hemos estado radicalmente en contra de la externalización de servicios. Externalización que nosotros creemos que es un eufemismo, es privatización pura y dura”

Sin embargo, se omite hablar de los servicios externalizados de los centros, como la limpieza. Servicios que llevan una precariedad laboral mayor, dado que sus concesiones siempre van a la baja.

Desde CSIF siempre hemos estado radicalmente en contra de la externalización de servicios. Externalización que nosotros creemos que es un eufemismo, es privatización pura y dura. Un servicio público debe tener todos sus servicios, como su propio nombre indica, públicos. Es un sinsentido un servicio de limpieza que dependa de una empresa que ha participado en una subasta y que se ha llevado el gato al agua porque ha ofrecido menos recursos y con menos cantidad de dinero. Es una corrupción del sistema. Contratamos al servicio más barato sin tener en cuenta que puede ser el mejor para el centro. Eso es llevable a todos los servicios externalizados. Nosotros vamos a seguir empujando para que todos estos servicios externalizados o privatizados, vamos hablar en claro, vuelvan a ser públicos.

Enfermero y novelista. ¿Qué género literario está viviendo la sanidad andaluza? ¿Drama? ¿Suspense?

(Ríe) Para mí, en la actualidad es de suspense, es un thriller nórdico. No quiero pensar que sea un drama porque tenemos que empezar a desdramatizar esto. Los años pasan y siguen siendo los mismos problemas. No creo que vaya a influir tanto, ni vaya a ser algo dramático pero a mí personalmente me genera cierto escepticismo. Hasta que no acabe de ver ciertas medidas que ha anunciado el señor Moreno no me lo voy a terminar de creer porque una cosa es la campaña y otra es la realidad, y de promesas incumplidas podemos tirar de hemeroteca.

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