“No comprendemos las razones del traslado del CADF ni las ventajas de una nueva ubicación”

Investigadores y expertos reclaman en un manifiesto al consejero andaluz de Cultura que el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco permanezca en su sede del palacio de Pemartín.

Investigadores y expertos en flamenco, entre ellos el Premio Cervantes José Manuel Caballero Bonald, han reclamado en un manifiesto que el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco (CADF) permanezca en su sede actual, el Palacio de Pemartín. “No comprendemos las razones del anunciado traslado de su sede ni las posibles ventajas de una nueva ubicación que lo reducirá a ser una parte de un macro proyecto cuyas respuestas funcionales nos llenan de dudas”, señalan en una carta dirigida al consejero andaluz de Cultura, Miguel Ángel Vázquez.

La carta, a la que ha tenido acceso EFE, reúne 25 firmas, entre ellas las del exconsejero de Cultura andaluz, Juan Manuel Suárez Japón, y la de críticos, investigadores, productores y flamencólogos como Manuel Ríos Ruiz, José María Velázquez-Gaztelu, Faustino Núñez, José Manuel Gamboa o Ricardo Pachón. Todos ellos defienden que el CADF permanezca en el Palacio de Permantín, un noble edificio que data del siglo XV, rehabilitado en los siglos XVIII y XX, y que desde hace casi un cuarto de siglo cuida del mayor archivo del arte flamenco del mundo.

Siete mil libros, 2.500 partituras, 3.000 discos de pizarra, 15.000 vinilos y 10.000 CDs, más de 20.000 artículos y 15.000 piezas gráficos forman los fondos propios del CADF, a los que se suman importantes legados y donaciones particulares. La idea del traslado de sede del CADF ha surgido para incluirlo dentro del macro proyecto del Museo del Flamenco de Andalucía que diseñan la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Jerez.

Siete mil libros, 2.500 partituras, 3.000 discos de pizarra, 15.000 vinilos y 10.000 CDs, más de 20.000 artículos y 15.000 piezas gráficos forman los fondos propios del CADF

De esta forma, la sede del CADF pasaría de la plaza de San Juan al antiguo zoco de artesanía en la plaza Peones, ubicada a unos 500 metros pero en una zona mucho menos transitada. Estaría dentro de un conjunto de edificios, algunos de ellos actualmente apuntalados, en los que también encajaría el Museo Lola Flores y otras dependencias para espectáculos o formación.Los firmantes de la carta defienden la permanencia del CADF en su sede del Palacio de Pemartín, “un edificio con valor histórico y categoría arquitectónica acorde con la dignidad y la altura del arte que acoge”. “Durante años, hemos podido asistir al crecimiento de sus fondos y a la importancia de los mismos, hasta convertir al centro jerezano en un referente mundial para el estudio y conocimiento de esta esencial manifestación de la cultura andaluza”, añaden. También muestran su “preocupación por el deterioro, disgregación o pérdida de sus fondos, en muchos casos de carácter muy delicado, que pudieran producirse como consecuencia del cambio tan inexplicable de su situación actual”, continúan.

Una parte importante de estos fondos proviene de donaciones de destacados profesionales o coleccionistas

“Hay que destacar que una parte importante de estos fondos proviene de donaciones de destacados profesionales o coleccionistas que han depositado su legado en el CADF confiando en la profesionalidad de sus técnicos” y “convencidos de que lo hacían en una institución plenamente reconocida en el mundo flamenco, nacional e internacional, como el más importante centro de documentación de este arte”, señalan.

El pasado marzo, la comisión de Cultura del Parlamento andaluz aprobó una proposición no de ley que reclama que se hiciera público “el alcance real” de las actuaciones previstas para el Museo Flamenco de Andalucía, para el que se comprometió una subvención de 2,5 millones de euros para la rehabilitación de sus futuros espacios, y se urgió a “dar participación a los profesionales y los agentes sociales del flamenco en Jerez” para definir “esta importante actuación”.

Una afirmación de la alcaldesa promueve el escrito

Hay que señalar que el manifiesto viene precedido de unas declaraciones de la alcaldesa de Jerez, Mamen Sánchez, que los especialistas y expertos consideran “injuriosas”. Sánchez señalaba a finales de marzo que “por falta de espacio, cuando se pide una documentación no está disponible antes de dos horas”, una afimación que “ha puesto en cuestión la profesionalidad y excelencia de los servicios documentales” del CADF, señalan algunos de estos expertos a lavozdelsur.es. El texto íntegro es el siguiente:

Los abajo firmantes, estudiosos, investigadores o amigos del arte flamenco, usuarios de los servicios documentales que ofrece el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco (CADF), en su sede del Palacio de Pemartín, en la jerezana Plaza de San Juan, edificio con valor histórico y categoría arquitectónica acorde con la dignidad y la altura del arte que acoge, queremos manifestar lo siguiente:

Durante años, hemos podido asistir al crecimiento de sus fondos y a la importancia de los mismos, hasta convertir al centro jerezano en un referente mundial para el estudio y conocimiento de esta esencial manifestación de la cultura andaluza. Hemos apreciado igualmente la paciencia e inteligencia con que han sido inventariados, ordenados, clasificados o digitalizados en cada caso, para garantizar su preservación y difusión. Y todo ello pese a las carencias que, durante algunos periodos, la institución ha tenido que soportar.

“No podemos dejar de expresar nuestra preocupación por el deterioro, disgregación o pérdida de sus fondos, en muchos casos de carácter muy delicado, que pudieran producirse como consecuencia del cambio tan inexplicable de su situación actual” 

Hay que destacar que una parte importante de estos fondos proviene de donaciones de destacados profesionales o coleccionistas que han depositado su legado en el CADF confiando en la profesionalidad de sus técnicos y convencido de que lo hacían en una institución plenamente reconocida en el mundo flamenco, nacional e internacional, como el más importante centro de documentación de este arte. Esa confianza tiene mucho que ver con la alta profesionalidad en la gestión de esos fondos y en la atención que el centro ha dispensado a sus usuarios; un servicio que deseamos subrayar y que, en muchas ocasiones, ha ido acompañado de sugerencias especializadas que han podido abrir nuevas pistas en nuestros trabajos de investigación.

Por último, no comprendemos las razones del anunciado traslado de su sede ni las posibles ventajas de una nueva ubicación que lo reducirá a ser una parte de un macro proyecto cuyas respuestas funcionales nos llenan de dudas. Por otra parte, no podemos dejar de expresar nuestra preocupación por el deterioro, disgregación o pérdida de sus fondos, en muchos casos de carácter muy delicado, que pudieran producirse como consecuencia del cambio tan inexplicable de su situación actual.

Es por ello por lo que, para bien de los estudios flamencos y por el valor que otorgamos a la excelencia documental de su contenido y al modo en que se gestiona, solicitamos que se tomen las medidas necesarias para garantizar la permanencia del Centro Andaluz de Documentación del Flamenco en su sede del Palacio de Pemartín.

Firmado: José Manuel Caballero Bonald, Juan Manuel Suárez Japón, Manuel Ríos Ruiz, José María Velázquez-Gaztelu, Faustino Núñez, José Manuel Gamboa, Ricardo Pachón, José Luis Navarro, Eulalia de Pablos, José Luis Ortiz Nuevo, Luis Soler Guevara, Ramón Soler Díaz, Kyoko Shykaze, Carlos Martín Ballester, Manuel Curao, Paco Sánchez, Marcos Escánez, Norberto Torres, Estela Zatania, Juan Salido, Juan Luis Sánchez Villanueva, Fermín Lobatón, Manuel Naranjo Loreto, José María Castaño y Fernando González-Caballos.

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