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Mounsef, el futbolista que llegó como refugiado a España huyendo de la corrupción

Abandonó Marruecos en penosas condiciones para intentar triunfar en el fútbol español. De momento, lo hará en el Arcos, de la Tercera División, a pesar de haber jugado los últimos años en la máxima categoría de su país

Por su aspecto podría pasar por cualquier futbolista top de alguno de los grandes clubs de fútbol de Europa. Reconoce que a la hora de jugar al fútbol su espejo es Fernando Torres, aunque luce mechas rubias al más puro estilo de Cristiano Ronaldo. Mounsef Lmachichi, de 22 años, es el foco de atención en estos días en el modesto Arcos CF, enclavado actualmente en la zona media-alta del grupo décimo de la Tercera División y que aspira a clasificarse para la liguilla de ascenso a Segunda B. En el club esperan que los goles de Mounsef, incorporado en el mercado de invierno, ayuden a conseguir ese objetivo, algo que sería repetir el éxito logrado la pasada temporada, si bien luego faltaría la guinda del salto de categoría. El joven es un perfecto desconocido en el panorama futbolístico en España, uno de tantos en una categoría como la Tercera División. Sin embargo, en Marruecos, su país de origen, Mounsef ha jugado en Primera y es bastante conocido. ¿Cómo ha llegado, por tanto, a un club como el arcense?

Gran parte de culpa la tiene Antonio Gallardo, director deportivo del club. Disputaba el equipo un partido de la copa confederaciones contra el Betis, en la ciudad deportiva del equipo verdiblanco cuando, al finalizar el partido, se le acercó un espigado chaval, sin apenas hablar español, que le pidió una oportunidad tras decirle que su sueño desde niño era poder jugar a fútbol en España. Días después se estaba vistiendo de corto en el estadio Antonio Barbadillo, intentando causarle buenas sensaciones a Mariano Suárez, entrenador del equipo. Las ganas que le puso tras meses de inactividad hicieron que se rompiera. Sin embargo, tanto Mariano como Antonio notaron algo en él. “Tengo que reconocer que apenas le he visto jugar. Se puede decir que es un melón sin abrir, pero le vi buena pegada de balón, físico, fuerza… Es el clásico delantero guerrillero. Pero a pesar de lo poco que le he visto, hay veces que viendo cómo se amarra un jugador las botas ya notas si es o no buen futbolista. Y a mí me ha dado esa impresión. Espero no haberme equivocado”.

Antonio Gallardo, director deportivo del Arcos: “A pesar de lo poco que le he visto, hay veces que viendo cómo se amarra un jugador las botas ya notas si es o no buen futbolista. Y a mí me ha dado esa impresión. Espero no haberme equivocado”

Sin embargo, la llegada a España de Mounsef no fue nada fácil. Lo hizo como refugiado, en penosas condiciones que prefiere no recordar ni contar a este periódico. Estuvo 30 días en un centro de Algeciras hasta que su hermano, procedente de Bélgica, pudo arreglarle su documentación. El joven, cuenta, huyó de su país por la corrupción que asola al fútbol marroquí. A pesar de prosperar futbolísticamente y de llegar a la Primera División, su proyección se cortó de raíz porque en su club le exigían pagar si quería seguir jugando. “Si en Marruecos tu padre no es alguien importante o no tienes dinero, no juegas”, señala a lavozdelsur.es con ayuda de Munir, amigo de Mounsef que, a través del teléfono, nos sirve de traductor. La corrupción, cuenta el delantero, está instalada en su país “desde las categorías inferiores”. Hasta “7.000 euros” exigen algunos clubes a sus futbolistas, señala. Esto, explica, se encubre de la siguiente manera: uno firma un contrato por x dinero, pero luego el club paga la mitad y el resto es una especie de impuesto que permite vestirse de corto.La gota que colmó el vaso de Mounsef fue la exigencia de su club a firmar un contrato por cinco años, aun a sabiendas que no cobraría todo lo pactado. “O eso o no habría ni fútbol ni dinero”. Eso, unido a los problemas extradeportivos que existían en el equipo le hizo tomar la decisión de abandonar el fútbol de su país y encaminar su profesión en España. Sin embargo, el viaje hasta nuestro país fue dramático ante la imposibilidad de obtener pasaporte ni visado. “El mío es el primer caso de futbolista que sale de Marruecos de esta manera”.

Mounsef espera debutar cuanto antes en el Arcos, una vez recuperado de sus problemas físicos. Su fichaje por el club serrano ha despertado interés en los medios de comunicación del país vecino, aunque el joven afirma que en España se siente más querido. “Me arrepiento de no haber llegado antes. Aquí se valora mucho más el fútbol, no cuánto dinero tienes ni quién es tu padre. Allí buscan destrozarte”. El marroquí, que llegó a jugar en los escalafones inferiores de la selección nacional de su país, afirma que no teme que estas palabras pueden influir en caso de que algún día tuviera oportunidad de ser seleccionable. Por otro lado, Marruecos jugará este 2018 una fase final de un Mundial por primera vez desde 1994, y precisamente jugará la fase de grupos ante España, una de las candidatas a ganar la competición. ¿Por qué tantos años sin lograr ese hito? “La selección está formada por futbolistas de distintas ligas, ninguno juega en Marruecos, lo que hace que haya poca cohesión, normalmente”.

El delantero ahora solo piensa en devolver en el campo la confianza que el Arcos ha depositado en él. Para ello tendrá que hacerlo a base de goles y de buen juego. Cuando dejó su país lo hizo marcando nueve goles en 13 partidos, y aquí no quiere ser menos. Tan confiado está en sí mismo que afirma que está “cien por cien” capacitado para jugar en la Primera División española y que lo hará “en menos de tres años”. Y llegado el caso, a quién elegiría: ¿Madrid o Barcelona? Mounsef sonríe, se lo piensa y calla. Eso ya son palabras mayores…

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